Cómo ahorrar en la compra de ropa siguiendo unos consejos básicos

De compras

Un punto débil de todo ahorrador tiene que ver con la ropa que utiliza en el día a día. La ropa es uno de esas partidas que consideramos imprescindibles dentro de la cesta de la compra, pero admite una revisión en términos de ahorro. Así, la pregunta “¿qué ropa me pongo?” evoca todo tipo de connotaciones, pero además tiene que ver con la forma en que seamos o no seamos ahorradores.

Por eso, hoy nos vamos a centrar en algunos consejos básicos para conseguir *ahorrar en la compra de la ropa* que llevamos puesta, y lo vamos a hacer no sólo apelando a la compra en rebajas, que también, sino también sugiriéndote algunas pautas que, quizá, te llamen la atención o hasta te hagan reflexionar sobre cuánto gastas en ropa y de qué manera.

La moda siempre vuelve

Así es. Aunque los diseñadores de moda son altamente creativos, habitualmente no tienen una capacidad infinita de innovar por completo, sino que suelen agotar sus maravillosas posibilidades y reiniciar el ciclo al cabo de unos años. Eso hace que si somos capaces de *conservar una prenda* durante ese tiempo (y, créeme, se puede hacer y doy fe de ello) dupliquemos su valor… o más exactamente amorticemos mejor nuestra inversión.

Ah, sí, eso: *la ropa es una inversión*. Por lo tanto, conviene ser muy selectivos en lo que compramos. Trabajar en la creación de un vasto *fondo de armario* es esencial para poder disponer de ropa por muchos, muchos años. Por el contrario, meditar e incluso descartar la compra de una pieza extravagante (no “original”, sino “extravagante”) es una garantía para la posterior reutilización de esa prenda. Dicho en román paladino, no te compres nada que no puedas llevar puesto por la calle sin que te detengan.

Claro, que un fondo de armario se compone de prendas que no destacan precisamente por su originalidad: camisas y camisetas blancas y negras, pantalones y tejanos de tonos básicos… El *toque de distinción* se lo puedes dar tú con tu capacidad de combinar estilos y, si acaso, con la compra de algún pequeño complemento que, este sí, tenga una vida útil mucho más limitada. Al fin y al cabo, de vez en cuando “necesitamos salir de compras”:http://www.ennaranja.com/es-noticia/de-como-un-mamut-influye-en-nuestras-compras-navidenas y “es difícil ser un homo 100 % economicus”:http://www.ennaranja.com/para-ahorradores/por-mucho-que-lo-intentes-nunca-conseguiras-ser-un-homo-economicus-o-quiza-si, ¿no es cierto?

Por otra parte, conviene que investiguemos la *calidad de la ropa* antes de la compra. En general, una prenda de buena calidad se nota al tacto y a la vista, ya que tanto el tejido como las costuras que la componen son firmes. Aunque hablemos de prendas sencillas, su confección debe ser limpia. Además, el modo en que cae la prenda sobre el cuerpo debe ser armonioso. Normalmente, las fibras naturales suelen aguantar mejor el paso de los años, así que leer la etiqueta de la prenda nos ayudará a saber si esa pieza nos conviene.

Pero para que las prendas duren años y años es imprescindible *guardar y conservar la ropa*. Por eso, va a ser necesario que a la hora de comprar, tengamos clara una premisa llamada *calidad*. Si la prenda se nos deshace en las manos dentro de la tienda, mal asunto. Por otra parte, tendremos que ser muy escrupulosos a la hora de *mantener esa prenda*, en especial durante los procesos de lavado y planchado, que es donde la ropa sufre más. Una vez más, las etiquetas nos ayudarán.

Dónde comprar la ropa

Por supuesto, “comprar aprovechando las épocas de rebajas”:http://www.ennaranja.com/para-ahorradores/aplicar-tecnicas-de-consumo-inteligente-durante-la-temporada-de-rebajas-para-ahorrar es un consejo bastante trivial pero efectivo siempre que la prenda que adquiramos sea realmente una *ganga de las rebajas* y no un artículo pensado ex profeso para esa época del año ni, evidentemente, tarado… a no ser que aceptemos “tara” como animal de compañía. Después de todo, hay taras que apenas son perceptibles a simple vista.

Dicho eso, la *compra en establecimientos convencionales* nos da la ventaja de poder tantear la ropa antes de comprarla, mirar, tocar, elegir… sin olvidar que en muchos casos las “marcas blancas”:http://www.ennaranja.com/es-noticia/las-marcas-blancas-son-uno-de-los-pilares-del-ahorro-en-la-cesta-de-la-compra-de-los-espanoles nos pueden sacar de un buen apuro, sobre todo si lo que pretendemos es crear una colección de prendas que no cotizarán por el nombre que haya estampado en su etiqueta sino por el tiempo que nos vayan a durar en el armario.

Por otra parte, aunque en nuestro país *comprar ropa a distancia* todavía arrastra muchos prejuicios, hay cadenas de venta por catálogo y de venta por internet que trabajan con unos ajustados márgenes y con una calidad más que aceptable. Quizá uno de los puntos más importantes a la hora de decidirse por “alguna de las muchas opciones que tenemos”:http://www.ennaranja.com/para-ahorradores/busca-compara-y-si-encuentras-algo-mejor-compara-de-nuevo-con-estas-aplicaciones sea indagar en la *política de devoluciones* de la cadena donde veamos una prenda que nos interesa, por si no acertamos con el color o con la talla.

Finalmente, conviene recordar que mantener bien un cuidado fondo de armario nos va a permitir vestir por mucho tiempo sin grandes derroches, pero también necesita que seamos meticulosos a la hora de lavar, planchar, doblar, ordenar y guardar las prendas que no se llevan en cada temporada: cinturas altas, caderas bajas, determinados cuellos de camisa… *Todo tiene un momento y todo vuelve*, así que… ¿por qué no aprovecharnos de esa regularidad?

Foto | “Jorge Franganillo”:http://www.flickr.com/photos/franganillo/212397615/
En Naranja | “Aplicar técnicas de consumo inteligente durante la temporada de rebajas para ahorrar”:http://www.ennaranja.com/para-ahorradores/aplicar-tecnicas-de-consumo-inteligente-durante-la-temporada-de-rebajas-para-ahorrar

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