Cómo poner a punto tu hogar para el invierno

A estas alturas del año, el frío y las precipitaciones son protagonistas de la meteorología en España. El invierno está a la vuelta de la esquina y empiezan los meses en los que el abrigo es una pieza fundamental para salir de casa. No sólo es importante prepararse bien para cuando se está al aire libre, sino que dentro del hogar es importante anticiparse a la llegada del invierno y tomar medidas para poder disfrutar de confort a un coste asequible.

Esto se puede conseguir aplicando unas pocas medidas para el ahorro en el hogar durante el invierno. Se pueden ajustar las cuentas de gastos de calefacción, electricidad y agua caliente, aplicando unos cuantos consejos para optimizar su aprovechamiento. A continuación, te proponemos unos cuantos consejos para optimizar estos gastos en tu hogar.

Calefacción y aislamiento

En invierno el objetivo es mantener el calor dentro de la casa, manteniendo siempre la temperatura de las habitaciones dentro de un rango de confort. No debe ser muy alta porque los habitantes de la vivienda podrían notar molestias, como sequedad en las en las vías respiratorias, ni tampoco muy baja porque la sensación de frío o de estar destemplado puede provocar, además de una sensación incómoda, diversas enfermedades. Hay que tener en cuenta, además, que cada sistema de calefacción mide la temperatura de una manera diferente, por lo que habrá que ir ajustando progresivamente en cada casa el termostato, hasta encontrar el punto de confort.

La orientación de la vivienda influye bastante en la sensación de confort. Una casa que tenga unas habitaciones orientadas al norte (más frías) y otras al sur (más calientes), si no cuenta con un sistema de calefacción que pueda actuar de manera independiente sobre cada estancia, notará diferencias de temperatura entre las distintas estancias norte-sur y, por tanto, habrá una diferente sensación de confort en cada una de ellas. Si el termostato está en la zona norte, en las habitaciones del sur se notará más calor; si está en la zona sur, se notará más frío en las de la zona norte.

Lo primero que hay que plantearse para luchar contra las fugas de calor en el hogar es si el aislamiento es el adecuado en ventanas, persianas, puertas exteriores y otros puntos de contacto con el exterior como cubiertas. Son los puntos críticos que más hay que vigilar, revisando todos ellos antes de la llegada del frío invernal y periódicamente a lo largo del invierno. En la siguiente imagen de una caja de persiana, se han trazado unas líneas amarillas que marcan los puntos de fuga del calor y se ha resaltado una zona en la que se ha deformado la madera y se pierde calor:

Zonas de fuga de calor en una caja de persiana y detalle de punto de fugaZonas de fuga de calor en una caja de persiana y detalle de punto de fuga

Para corregir este problema de las cajas de persiana, se puede recurrir a una silicona tipo cristal o a una masilla, que sellen los puntos de fuga. En los bordes de las ventanas con las paredes, puede suceder el mismo problema, siendo la solución a aplicar la misma. En cualquier ferretería el encargado podrá recomendarte una adecuada y hay que tener en cuenta que si la superficie a reparar es suficientemente larga (más de un par de metros) es conveniente dosificar con pistola y no con un tubo sencillo.

Las pérdidas de calor en las puertas tienen lugar principalmente por la parte inferior, a través de la rendija que queda entre el suelo y la puerta, por la que siempre escapa algo de aire caliente. Si hay mucha holgura, la pérdida puede ser demasiado grande y no quedará más remedio que instalar un burlete (ejemplo). Los hay muy sencillos, que se pegan a la parte inferior de la puerta y otros algo más complejos, que se atornillan y así se asegura que siempre están bien colocados.

Dejando de un lado las fugas de calor, no hay que olvidarse de poner a punto la calefacción del hogar. Cuando es un circuito de agua hay que hacer siempre un purgado del aire que pueda haber dentro de los radiadores, que provoca que la instalación sea menos eficiente y, por tanto, gastemos más para calentar menos. Este purgado suele ser muy sencillo y basta con disponer de un destornillador y un pequeño recipiente para recoger el agua que se pueda perder. En el siguiente vídeo se muestra cómo purgar los radiadores:

Otro punto a tener en cuenta para los sistemas de calefacción por agua es el de la presión de agua del circuito. Debe estar siempre dentro del rango de presión que fija el fabricante de la caldera en cada caso (hay que consultar el manual), o de lo contrario no será eficiente su funcionamiento. Es normal que tras el verano se puedan producir pérdidas de agua en el circuito por evaporación, que se compensan añadiendo más agua al sistema. Al principio de la temporada de calefacción pueden estar las tuberías algo atascadas, por lo que hay que vigilar que todos los radiadores están calientes cuando se conecta el sistema. Si alguno está frío y es porque está taponado, se puede intentar purgar de nuevo, abrir y cerrar la llave varias veces, golpear suavemente o incluso añadir y quitar agua del sistema para eliminar el tapón.

Por último, en zonas secas, es interesante para lograr el confort colocar recipientes con agua al lado de los radiadores, para que se pueda ir evaporando poco a poco y así humedecer algo el aire. Esto ayuda a evitar sequedad en las vías respiratorias y a conseguir una mayor sensación de confort.

Iluminación

El invierno tiene la particularidad de que es la época del año con menos horas de luz a lo largo del día y, además, durante las horas diurnas es normal que se necesite el apoyo de alguna lámpara para poder ver bien en el hogar. Esto supone que la mayor parte del tiempo que se pasa en casa haya alguna bombilla encendida, lo que hace recomendable en esta época aprovechar para ir cambiando las que más energía consumen a lo largo del año por leds, que consumen en torno a un 85 % menos que una bombilla convencional.

Iluminación LED

Sobre la conveniencia de instalar leds, en lugar de bombillas convencionales o de bajo consumo, hemos hablado en una entrada anterior, en la cual se justifica el ahorro conseguido con este cambio. Si estás interesado en adquirir lámparas led para tu casa y no sabes cuál elegir de entre los múltiples modelos disponibles en el mercado, es recomendable la lectura de esta entrada de XatakaHome en la que se explica cómo determinar las características de la bombilla led que se necesita.

Agua caliente

El agua caliente es otro de los puntos donde hay que prestar atención, ya que en invierno se emplea una mayor cantidad y esto supone que se gaste más agua y también energía para calentarla. Hay una parte donde no podremos hacer nada, ya que el agua llegará mucho más fría que en verano por la tubería de la traída al hogar, pero sí que es importante actuar sobre la caldera, llamando a un técnico especializado para que la revise y compruebe que su funcionamiento está en unos parámetros de eficiencia normales. Hay contratos de gas o de compra de la caldera que incluyen una revisión anual. Revisa tu caso para ver si lo tienes incluido de forma gratuita, o consulta al servicio técnico oficial porque el coste suele ser bastante asequible y merece la pena.

Una opción interesante para gastar menos en calentar agua es utilizar menos cantidad, objetivo al que contribuyen productos como los aireadores que se colocan en la boca de los grifos (ejemplo). Estos dispositivos son muy fáciles de instalar y no requieren la intervención de un profesional, basta con sustituir la boca del grifo para disponer de un sistema que mezcla agua con aire en el chorro que sale por el grifo y, por tanto, consume menos agua cada vez que se abre.

Grifo con aireador para ahorrar agua, el chorro es una mezcla de agua y aire.Grifo con aireador para ahorrar agua, el chorro es una mezcla de agua y aire.

El coste de un aireador ronda los 7 euros (ejemplo), pudiendo ahorrar hasta un 50 % de agua los más radicales, lo que significa que en pocos meses se puede compensar el ahorro en la factura del agua. Además, si se consume menos agua, se gastará menos energía en calentarla cuando sea caliente, lo que supone un ahorro también en la factura de la electricidad. Este mismo razonamiento sirve para la ducha, habiendo en el mercado duchas que mezclan agua con aire y, por tanto, permiten gastar menos agua y ahorrar en la factura a final de mes.

Hábitos y costumbres

Los hábitos y las costumbres en el hogar también contribuyen a que se pueda ahorrar, o todo lo contrario, durante los meses de más frío. Por ejemplo, es importante ventilar todos los días las diferentes habitaciones para mantener la higiene en la vivienda. Esta aireación, que se hace abriendo puertas y ventanas debe durar lo justo para que se renueve el aire y no más para que los elementos que hay dentro de la habitación no se enfríen y haya que volver a calentarlos.

El sol es un gran aliado, siendo la mejor calefacción posible durante el invierno. Se trata de una energía limpia y gratuita, por lo que es importante aprovechar las horas de sol para dejar que entre en casa por todas las ventanas posibles, de tal manera que las estancias bañadas por los rayos solares disfrutarán de una temperatura más agradable y a coste cero. Por tanto, es importante abrir las persianas y cortinas para dejar pasar la luz del sol, al menos mientras sea de día. Los días nublados también, ya que sigue llegando luz del sol y toda contribución al confort es bienvenida. Por la noche es importante cerrar las persianas, para que el calor aguante dentro de la vivienda y no se escape a través del cristal o del marco de las ventanas.

Es mejor poner la calefacción durante todo el día a una temperatura de unos 21 grados, que programar el sistema para que caliente sólo a unas horas determinadas. Si se calienta la casa de manera continua durante todo el día, el ocnfort será mayor y costará menos que calentar de nuevo toda la vivienda cuando se inicia el ciclo de calefacción. Sí que se puede pensar en apagar del todo el sistema cuando se va a estar fuera de casa más de un día, por ejemplo, en una escapada de fin de semana.

Por último, conviene tener en cuenta a los más pequeños de la casa, educándoles para que aprendan a ahorrar desde edades tempranas. Suele dar buenos resultados poner a un “capitán de las luces” que se encargue de que no haya ninguna bombilla de más encendida, o a un “capitán del agua” que nos recuerde que los grifos no deben estar abiertos más de la cuenta. A los peques, les encanta sentirse responsables y útiles en estas tareas.

En Naranja | Caso práctico: actualiza la iluminación de tu casa con LEDs para ahorrar en la factura de la luz
Imagen | EarthLED | Pablo Herrero

Conversación

  • minue

    Muy importantes estos consejos si queremos ahorrar en invierno, tan importante es una instalación adecuada como una revisión periódica y una adaptación a la temporada.

  • mariocobretti

    Es increíble lo que se nota el buen aislamiento y actuar cuando se deterioran los elementos como cajas de persiana, ventanas o puertas. En mi caso, doy fe, aislar la caja de la persiana me ha dado una sensación de confort que ya había dado por perdida en un par de habitaciones de la casa. Ah, y seguro que me ahorraré una pasta este invierno ;-))

  • Alfonso Sainz de Baranda

    Pequeños cambios pero con grandes efectos. Me ha gustado mucho el artículo, gracias

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