Descubre las ventajas fiscales de los Fondos de Inversión

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En nuestro post de Economía Fácil os introducíamos en el fascinante mundo de los Fondos de Inversión. Ya avisábamos que era el primero de una serie de posts que íbamos a dedicar a estos productos financieros, tanto en esa misma sección como en esta que tenemos dedicada al ahorro de todos vosotros. Y es que sin dicha variable, la del ahorro fiscal, es imposible de entender el éxito de los fondos.

Claro que cuando hablamos de ahorro fiscal y fondos el asunto tiene varias facetas. Lo que vamos a hacer es dedicar un post a cada uno de esos supuestos en donde, de acuerdo con la normativa fiscal, los fondos cuentan con una apreciable ventaja frente a otros productos financieros u otras alternativas de inversión (por ejemplo los inmuebles). Así que, sin más preámbulos vamos a explicar la posibilidad que tenemos de aplazar el pago de impuestos mediante el uso de los Fondos y como jugar con ello frente a la alternativa de los depósitos.

Lo que dice la Ley

Según nuestro IRPF sólo se pagan impuestos por los Fondos de Inversión cuando reembolsemos participaciones. Es en ese momento cuando se pondrá de manifiesto si hemos obtenido una ganancia patrimonial, una plusvalía, que vendrá dada por la diferencia entre lo que nos costo la participación y el importe por el que la hemos vendido. Hasta ese momento, no pagaremos ni un euro por las ganancias que haya ido obteniendo nuestra participación en el fondo.

Cuando rescatemos, si hay ganancia (si lo que hay es perdida ya lo veremos dentro de una semanas), nos practicaran una retención a cuenta del 19% de la misma. Cuando presentemos la declaración del IRPF dicha ganancia se incorporará a la llamada base del ahorro. Por los rendimientos que se incorporan a dicha base del ahorro el tipo a pagar es del 19% por los primeros 6.000 euros y un 21% a partir de esa cifra.

A esa misma base del ahorro van los intereses que nos pagan por nuestras cuentas o depósitos a plazo fijo, con las mismas retenciones y los mismos tipos. Por tanto, ambos productos, fondos y depósitos/cuentas, acaban pagando entre un 19% y un 21%, pero el matiz de cuando se paga es muy importante como veremos en el siguiente ejemplo.

Un ejemplo que nos ahorrará dinero

Juan es un pensionista que ha acumulado un saldo importante, despues de toda una vida siendo ahorrador. Juan se encuentra, a su edad, con una pensión que le resulta suficiente para ir viviendo dignamente en su piso pagado. Y Juan se plantea que hace con los 300.000 euros que tiene ahorrados, si invertirlos en un depósito tradicional, un plazo fijo a un año, o en un fondo de inversión garantizado. En ambos supuestos va a obtener una rentabilidad del 3% anual. Teniendo en cuenta que no precisa disponer de los rendimientos, ¿cuál sería la mejor opción?

 

  • En el depósito a plazo fijo, al finalizar el año obtendrá unos intereses de 9.000 euros brutos, pero eé verá netos tan solo 7.290, ya que habrán retenido a cuenta del IRPF un 19%, 1710. Cuando haga su declaración al año siguiente, por los 3.000 euros que superan el limite de 6000 del que hablamos antes pagara un 2% adicional (60 euros), es decir un 21% de modo definitivo. Conclusión: de ese depósito se acabará llevando netos 7230 euros en intereses.
  • En el Fondo de Inversión al finalizar el año tendra los 9.000 euros limpios. En tanto en cuanto no los saque del Fondo (ya veremos como se hace en próximas entregas) ese dinero sigue ahi, año tras año, produciendo para Juan. El coste fiscal anual de esa inversión ha sido 0.

 

 

Conclusiones

Evidentemente el caso expuesto es necesariamente limitado. Hemos supuesto que se obtiene la misma rentabilidad, que no va a precisar de disposiciones parciales del dinero anticipadamente, que el fondo esta garantizado, que…pero la esencia del asunto esta claro: si no necesitas el dinero quizás un plazo fijo no sea la mejor opción. Con ello no estoy diciendo que el plazo fijo sea un peor opción, tan solo que hay que estudiar para cada caso el resultado final de nuestras decisiones.

Ello me da pie a a señalar un concepto nuevo, sobre el cual volveremos, la rentabilidad financiero-fiscal, o lo que es lo mismo, la rentabilidad dad final que obtenemos de nuestras inversiones después de pasar por el ventanillo de Hacienda. Esta rentabilidad es la rentabilidad que debemos tener en cuenta junto con otros valores como la seguridad, la liquidez, a la hora de saber donde ponemos nuestro dinero.

Más información | IRPF
Imagen | ctinawholesale

Conversación

  • felixse

    fondos de renta fija

    la explicación del ejemplo está bién pero para ser más exactos deberían poner que a la rentabilidad del fondo se le deben restar las comisiones que ha generadoel fondo, cosa que no existent en el plazo fijo excepto por las penalizaciones por rescate antes del vencimiento, si es que las hay.