¿Cuánta energía y dinero ahorramos al cambiar las ventanas de casa? Tres casos prácticos

Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la calefacción supone casi el 50% del consumo energético de los hogares españoles.

Ahorrar en calefacción y refrigeración es, por tanto, una buena manera de ahorrar en la factura del gas y la electricidad. Para conseguirlo, es importante disponer de una vivienda energéticamente eficiente y ahí juegan un papel crucial las ventanas y su capacidad de aislamiento.

Hoy vamos a ver tres casos prácticos de tres viviendas diferentes en tres lugares de España, para comprobar cuánto ahorramos al cambiar las ventanas de casa.

Un piso en Valencia

Vamos a empezar analizando el ahorro que supone cambiar las ventanas de un piso en Valencia, una localidad con un clima suave y templado.

Para los cálculos, supondremos que las ventanas originales eran unas correderas de aluminio sin rotura de puente térmico, muy habituales en la zona. Las cambiaremos por unas nuevas con un buen aislamiento, pero tampoco el mejor ni más caro.

Como se puede observar, el ahorro es de más de 20.000 kWh en 10 años, incluyendo calefacción y refrigeración. Dependiendo de nuestra fuente de energía, eso se traduce en más de 3.000 euros de electricidad o casi 1.500 de gas natural.

Una vivienda o chalet adosado en Madrid

Para una vivienda adosada en Madrid, el ahorro será lógicamente mayor. Por un lado, en la capital hace más frío en invierno y más calor en verano y, además, el número de ventanas es mayor.

En este caso, supondremos unas ventanas originales ligeramente mejores, de madera con vidrio simple, que cambiaremos por las mismas nuevas ventanas que en Valencia.

El ahorro por cambiar las ventanas es de más de 40.000 kWh en 10 años, lo que significa más de 6.000 euros de electricidad o 3.000 de gas natural a precios actuales.

Una vivienda unifamiliar o chalet en Teruel

Veamos ahora el ejemplo más claro, el de una vivienda unifamiliar en una de las zonas más frías de España. Para este ejemplo, supondremos las mismas ventanas originales de Madrid, y las sustituiremos por las mismas ventanas nuevas.

Con el cambio de ventanas, el ahorro es significativo: más de 100.000 kWh en 10 años. En euros, eso implica más de 15.000 euros de electricidad o 7.500 de gas natural.

¿Cómo hemos hecho estos cálculos?

Aunque estos ejemplos prácticos son de gran utilidad a la hora de hacernos una idea de cuál puede ser el ahorro al cambiar las ventanas, también podemos hacer el cálculo concreto para nuestra vivienda de forma relativamente sencilla. Solo hay que aplicar esta fórmula para calcular el ahorro energético:

Ahorro al año en kWh = 24 · (W antigua – W nueva) · A · HDD/1000

 

  • W: El aislamiento de las ventanas originales y las nuevas. Cuanto mayor sea la diferencia, mayor ahorro obtendremos. Es un dato que ofrece el fabricante.
  • HDD: El clima de nuestra zona. En climas cálidos el ahorro es menor, pero en zonas frías o muy calurosas marca una gran diferencia. Para medirlo, se utilizan los Grados Día anuales, que miden la diferencia media diaria entre la temperatura de confort (20ºC para Calefacción, 25º para refrigeración, por ejemplo) y la temperatura exterior. Puedes descargar los de tu localidad aquí.
  • A: La superficie de ventanas. Cuanto mayor sea, mayor será la pérdida energética (las ventanas aíslan mucho peor que los muros), y por tanto mayor el ahorro de cambiarlas.

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