¿Cuánto dinero debo destinar a pagar mi hipoteca? Consejos para que tu economía sea saludable

La firma de una hipoteca es un compromiso a largo plazo; por esta razón, debemos calcular bien cuánto dinero podemos destinar cada mes a pagarla si no queremos tener problemas de liquidez. El plazo medio de las hipotecas alcanza los 22 años, según el INE, lo que implica que durante este tiempo la economía familiar está condicionada por el pago de su cuota.

Si sumamos a la hipoteca todos los gastos mensuales, la parte que debemos en nuestro presupuesto se nos puede disparar. Sin embargo, podemos poner en práctica estos consejos para mantener una economía saludable.

Sí, estoy pensando en comprar una casa pero ¿me lo puedo permitir?

Un modo de saber cuánto dinero de nuestros ingresos podemos destinar, por ejemplo a la hipoteca, es determinar primero qué vivienda podemos comprar con nuestro sueldo. Es decir, si los ingresos brutos anuales en el hogar alcanzan los 40.000 euros, lo aconsejable es invertir en una vivienda de 160.000 euros que supone cuatro años de salario, o no destinar más de esta cantidad a financiar la compra de la casa.

Sin embargo, según los datos del Banco de España, ahora se necesitan 6,3 años de salario para comprar una vivienda, por los nueve de hace diez años. Este descenso se produce por la bajada en el precio de la vivienda y por el repunte de los salarios, que son las variables con las que se calcula el esfuerzo que se hace para pagar la vivienda.

Limita la cuota hipotecaria al 30 %

Al calcular la cuota hipotecaria mensual, los expertos fijan en el 30% de los ingresos el tope de riesgo asumible. Por ejemplo, si los ingresos mensuales son de 2.000 euros, el 30% que se puede destinar a la hipoteca dejaría la cuota en 600 euros. Sin embargo, conviene que la cuota no supere el 20/25% de los ingreso ya que, si la hipoteca es a interés variable, un repunte del euríbor tendría margen de subida sin comprometer nuestra capacidad de pago. Por el contrario, si la cuota ya está ajustada al 30% de los ingresos, habría que ahorrar en otras partidas para hacer frente a la subida de la cuota hipotecaria.

Las deudas no deben superar el 10%

Además, al gasto mensual de la hipoteca hay que sumar el resto de gastos financieros correspondientes a préstamos personales, compras a plazos y cargos de las tarjetas de créditos. Para conseguir una economía familiar saneada, estos gastos no deberían sumar conjuntamente el 10% de los ingresos. Con el ejemplo anterior, destinaríamos 200 euros mensuales al pago del resto de las deudas. En total, la suma de hipoteca, préstamos personales, cuotas de la tarjeta y compras a plazos, no debe superar el 40% de los ingresos mensuales.

Ahorra en los gastos fijos

El 60% de los ingresos mensuales se destina a pagar los gastos habituales: comida, facturas, compras, viajes y caprichos. Aquí es de donde se debe recortar para conseguir ahorrar. De esta manera, si se reduce esta partida al 50%, conseguiríamos 200 euros mensuales, que al cabo del año sumarían 2.400 euros para dedicar al ahorro.

Hay que tener en cuenta, que ahora los intereses de las hipotecas están muy bajos y la cuota es baja pero un repunte de los tipos subiría la cuota, por lo que conviene tener ahorros para cubrir esta eventualidad.

 

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