¿Cuezo, aso o frío? Qué formas de cocinar son las más eficientes energéticamente

En Valencia hay una dicho popular que ilustra muy bien cómo el ahorro se consigue en los pequeños gestos de cada día: “Tota pedra fa paret”, es decir, cualquier piedra vale para ir levantando una pared, de la misma manera todo pequeño ahorro, sumado, podrá levantar un muro que nos resguarde de los imprevistos.

Uno de esos pequeños gestos ahorradores lo podemos hacer en la cocina. Según el Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energia (IDAE), casi el 10% de la energía que consumimos los hogares se destina a cocinar alimentos, ya sea en el horno, el microondas o los fogones, por lo que no está demás saber qué formas de cocinar son las más eficientes.

Cocer, guisar, asar, freír… ¿qué es más eficiente?

Supongamos que tenemos que preparar unas patatas. Las patatas se pueden preparar de muchas maneras: las podemos cocer, hacer al vapor, freírlas, guisarlas, asarlas en el horno… en fin, las posibilidades son casi infinitas, pero vamos a comparar algunas las más comunes.

Por ejemplo, si queremos cocer unas patatas, deberemos calentar el agua a 100ºC para que hierva El calor específico del agua es de 4.186 J/(Kg·Kº), lo que significa por cada grado que subamos la temperatura de un litro de agua, son necesarios 4.186 Julios (una unidad de energía). Suponiendo que tenemos un litro de agua a temperatura ambiente (25ºC), para calentarlo hasta 100ºC harán falta 313.950 Julios (1Kg·4.186. Pero tampoco os asustéis por ese número tan grande, que en un kWh, caben 3,6 millones de Julios, por lo que calentar ese litro de agua no llega a gastar 0,1 kWh, poco más de un céntimo de euro.

Si comprobamos estos datos en el “laboratorio”, y con laboratorio me refiero a la cocina de casa, vemos que para calentar ese litro de agua en una vitrocerámica de inducción de 2000W de potencia, han sido necesarios algo menos de 4 minutos, es decir, que se han consumido 130W (0,13kWh) un dato muy similar al calculado teóricamente. Lógicamente, cuanto más llenemos la olla mayor será el gasto. Para dos litros 0,26kWh, para tres 0,39 kWh… y así sucesivamente, así que no conviene hervir más agua de la necesaria si no queremos gastar más de la cuenta.

ahorrar-cocina-2

Si optamos por freír, necesitaremos aceite, que tiene un calor específico de 2.000 J/(Kg·Kº), aunque en este caso deberemos calentarlo hasta los 200ºC. También necesitaremos menos cantidad, pongamos medio litro (0,46kg) para la misma cantidad de patatas. Si hacemos los cálculos (0,46Kg·175º·2.000), obtenemos 161.000 Julios, una cantidad significativamente menor de energía que no llega a los 0,05 kWh. Las pruebas en casa arrojan datos parecidos, especialmente si tapamos la sartén.

Asar es otra opción a la hora de hacer unas patatas. Para ello debemos calentar el aire del horno hasta determinada temperatura, por ejemplo 225ºC. En este caso calcular el gasto es más complicado de calcular, ya que la densidad del aire varía más con la temperatura, pero vamos a suponer 1,3 gramos por litro. Por otro lado, el calor específico del aire es de 1.010 J/(Kg·Kº), mientras que el volumen de un horno convencional es de unos 60 litros.

Haciendo los cálculos (0,078Kg·200ºC·1.010), puede parecer que el horno es el más eficiente de los métodos de cocción, con solo 15.600 Julios, pero en este caso despreciar la energía que se pierde por convección y por la circulación del aire no es lo más adecuado, y es mejor hacer el cálculo de forma práctica. Calentar un horno de 1500W de potencia hasta 225ºC cuesta unos 15 minutos, lo cual arroja un gasto de 375W, casi 5 céntimos de euro.

Hay que matizar que en un horno caben más patatas de las que podemos hervir en un litro de agua o freír en medio litro de aceite, pero aun así la diferencia es palpable, casi cuatro veces más que hervir, y además durante su uso también presenta una mayor pérdida de energía, algo que habíamos despreciado en los cálculos anteriores.

  Volumen Peso Medio Calor Específico Temperatura de uso Energía necesaria kWh
Freír 0,5 L 0,46 Kg Aceite 2.000 J/(Kg·Kº) 200ºC 175.000 J <0,05
Cocer 1 L 1 Kg Agua 4.186 J/(Kg·Kº) 100ºC 313.950 J <0,1
Asar 60 L Aire 225ºC 0,38

Hasta aquí, parece que freír es la mejor opción desde el punto de vista económico, pero ninguno de estos tres métodos se acercan a los más eficientes, ya que en todos ellos hace falta calentar un medio (agua, aceite, aire) para que este caliente los alimentos. Los métodos más eficientes son, pues, aquellos que cocinan directamente los alimentos, como los guisos o calentar en el microondas. Cocinar al vapor también valdría, ya que se usa un pequeño volumen de agua para una gran cantidad de alimentos, mientras que la plancha no es especialmente eficiente, pues aunque cocinamos directamente los alimentos, se pierde una gran cantidad de calor por convección en la superficie de la plancha.

Fogones a gas, vitrocerámica o inducción

ahorrar-cocina-4

Otra elección importante a la hora de cocina es el tipo de fogones que utilicemos. Actualmente existen cuatro opciones: de gas natural, de gas butano, eléctricos por vitrocerámica o eléctricos por inducción. En la siguiente tabla los comparamos, ordenados de más a menos eficiente.

  Precio por kWh Ventajas Inconvenientes
Gas natural 0,05€ Es la forma de cocción más económica, ofreciendo un magnífico control sobre la potencia. Es más difícil de limpiar y mantener que los fogones eléctricos, y entraña pequeños riesgos de seguridad
Gas butano 0,08€ Si no queremos contratar gas natural, el gas butano es una alternativa más cara por kWh pero que nos libera de las cuotas fijas. Es necesario estar pendiente de cambiar la bombona cuando se acaba y su almacenamiento entraña mayores riesgos de seguridad
Inducción 0,13€ Fácil de instalar y de mantener. Es muy rápida, limpia y segura ya que la inducción calienta directamente la base de las ollas y sartenes, sin desprender casi calor residual ni quemar ningún alimento o salsa que se pueda salir. Las placas de inducción son los fogones más caros de todos y la electricidad también es más cara que el gas, pero es una alternativa interesante para quien buscan comodidad, seguridad y facilidad de uso.
Vitrocerámica 0,13€ Fácil de instalar y mantener, así como económicas de adquirir. Se pierde mucha energía en forma de calor residual y también control sobre la cocción, ya que es necesario calentar una placa que, a su vez, debe calentar la olla.

En Naranja | Siete formas en las que malgastamos energía en la cocina

Conversación

  • Diego Lorenzana

    Al fin y al cabo, no hay una opción óptima. Además, todo depende de lo que nos guste, o más bien lo que sepamos hacer. Para un manazas como yo, lo más sencillo siempre es freir 😛

  • Mario Cobretti

    Desde que llegó la inducción, no quiero otra cosa. Bueno, sí, el microondas para calentar la leche. Pero el resto… 😉

  • fran

    por favor, no recomiende comer fritanga por ahorra dinero en gas o electricidad; pues lo vas a gastar en medicinas para la arteriosclerosis y enfermedades coronarias.

    • minue

      No recomiendo freír en ningún momento, fíjese en el párrafo justo debajo del cuadro:

      “Hasta aquí, parece que freír es la mejor opción desde el punto de vista económico, pero ninguno de estos tres métodos se acercan a los más eficientes, ya que en todos ellos hace falta calentar un medio (agua, aceite, aire) para que este caliente los alimentos. Los métodos más eficientes son, pues, aquellos que cocinan directamente los alimentos, como los guisos o calentar en el microondas. Cocinar al vapor también valdría, ya que se usa un pequeño volumen de agua para una gran cantidad de alimentos, mientras que la plancha no es especialmente eficiente, pues aunque cocinamos directamente los alimentos, se pierde una gran cantidad de calor por convección en la superficie de la plancha.”

  • lectora60

    Siempre he cocinado con butano, y el calentador para el agua caliente también es de butano. Es sucio a la hora de cocinar y se desprende un pringue que hay que limpiar, pero me ahorro la cuota mínima del gas natural y el mantenimiento del contador.
    Una cuota de los mínimos mas IVA vale lo mismo que una bombona, que para cocinar me dura casi tres meses. Así que para mi economia de guerra (desde siempre) ha sido lo mejor.

  • Pingback: Ocho claves para elegir el mejor televisor para ver la Eurocopa como si estuvieses en el campo - En Naranja, ING DIRECT()