Cultiva tu propio huerto urbano: es un hobby que da sus frutos

Por mucho que insistamos en la necesidad del ahorro y de lo fácil que es darnos cuenta de la cantidad de gastos innecesarios que tenemos en nuestro día a día, lo cierto es que es muy difícil, por no decir imposible, evitar ciertos consumos sin los cuales no podríamos sobrevivir. Llega un punto en el cual no es posible ahorrar más en ciertos productos de primera necesidad como los alimentos.

Sin embargo, esta premisa no es del todo cierta; aún podemos ahorrar un poco más en productos alimenticios sin necesidad de correr el riesgo de morir por inanición. ¿Cómo? Muy sencillo: produciendo para autoconsumo lo que nosotros mismos cultivamos, en lugar de comprarlo en el supermercado o frutería más cercanos. Es decir, cultivando nuestro propio huerto urbano

¿Puedo tener un huerto en casa?

El problema que tienen muchas personas para cultivar su huerto es que no disponen de espacio suficiente.  A diferencia de lo que podamos pensar, un huerto no necesita grandes extensiones de terreno ni siquiera un lugar específico dentro de nuestra casa. Con un lugar dedicado en la terraza, en la cocina o en cualquier otro lugar de la casa puede ser espacio más que suficiente como para empezar a cultivar nuestras frutas y hortalizas.

Sin embargo, el huerto no puede estar en cualquier sitio. Debe estar en un lugar accesible, ya que tendremos que estar pendientes de él; la superficie debe soportar el peso de los maceteros y el sustrato, y ser un lugar seguro durante todo el ciclo de cultivo de los alimentos para realizar labores de cultivo. De nada sirve cumplir las dos primeras premisas si dejamos en un sitio muy transitado de la casa nuestro huerto, lo que puede provocar que lo pisemos y lo acabemos por destrozar en cualquier momento.

En cualquier caso, los factores más importantes para hacer crecer nuestra cosecha es disponer de un lugar con luz y agua, factores determinantes para que las plantas crezcan. Toda planta necesita una exposición diaria de, al menos, seis horas, por lo que es mejor escoger un lugar con luz natural y directa, en función del tipo de cultivo que vayamos a plantar. Si no disponemos de tanta luz durante un día, quizá podamos plantar cultivos con menor necesidad de luz solar, como las fresas, las coles, la coliflor o las acelgas.

Hay que tener en cuenta, además, el tipo de terreno sobre el que cultivaremos nuestro huerto. Debemos conocer sus características, si drena bien o no y si esta tierra es fértil, para que el agua filtre de forma adecuada y llegue a todas las plantas.

Por tanto, cualquiera de nosotros puede tener un huerto urbano en casa. La ubicación no es ningún problema ya que, atendiendo al tipo de características que necesitan las plantas, cualquiera de nosotros podemos disponer de los elementos esenciales para cultivar las hortalizas. Y vaya si da sus frutos.

Ventajas del huerto urbano: es saludable y mucho más barato

Al margen del evidente ahorro que supone cultivar nuestras plantas y utilizarlas para autoconsumo, los productos naturales son mucho más saludables. En un huerto ecológico, la calidad de los vegetales es extraordinaria, ya que no contiene pesticidas ni productos añadidos que mejoran su conservación.

Pero, además, numerosos estudios al respecto señalan que quienes tienen un huerto a su cuidado viven durante más tiempo. Ya no solo porque consumen alimentos más sanos, sino porque el contacto con el sol, la tierra, el ejercicio físico o la liberación de estrés son factores beneficiosos para llegar a la vejez en buen estado de salud.

Pero, además de saludable y barato, ver crecer tus hortalizas es una práctica muy divertida y gratificante. Saborear una hortaliza recién cosechada que tú mismo habías visto como crecía es una de las experiencias más gratificantes que puedan existir.

En general, las ventajas no se acaban ahí. Cultivar nuestro propio huerto es educativo, porque nos permite conocer variedades de vegetales desconocidas para nosotros hasta ese momento; nos permite conocer el verdadero sabor de las cosas, sin aditivos de ningún tipo y, además, es ecológico: el impacto sobre el medio ambiente es nulo.

Conclusiones

Aunque el huerto urbano pueda parecer una idea de hippies, una moda pasajera o algo destinado en exclusiva a personas que viven en un pueblo y tienen su terreno dedicado casi en exclusiva para ello, lo cierto es que cada día más personas se apuntan a la moda de cultivar su propio huerto en casa.

Por un lado, es una manera de enfrentarse a las limitaciones que impone vivir en una ciudad y de encontrar un lugar en el que sentirse agusto, como si viviesemos alejados del mundanal ruido. Pero además, es saludable, es divertido, es natural y, quizá lo más importante, es barato. Apúntate a la moda de este huerto ecológico y verás cómo rápidamente, esta práctica tan saludable da sus frutos.

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Imagen | claude05alleva

 

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