Doce hábitos para cumplir nuestros propósitos de ahorro en 2012 (I)

Año nuevo, ahorro nuevo

Veíamos que los españoles queremos empezar 2012 con buenos propósitos económicos. Este año, frente a decidir ir al gimnasio o dejar de fumar, lo que queremos es conseguir ahorrar más. Y lo mejor es que no es tan complicado. Lo parece, pero no lo es.

Entre hoy y mañana queremos proponeros doce maneras de llevar a cabo este propósito de ahorro. En lugar de pensar muy a lo grande para cambiar hábitos, nos pondremos a pensar en pequeño y a corto plazo. Así no nos pasará cuando fuimos al gimnasio y lo dejamos al poco tiempo.

Enero: ¿Qué tenemos y qué gastamos?

Empecemos por los cimientos que van a consolidar nuestro ahorro. Solemos pensar que sabemos cuánto dinero tenemos: miramos nuestras cuentas y está ahí. Y, más o menos, sabemos cuánto dinero recibimos al mes y cuánto podemos gastar.

Pasemos del “más o menos” al “lo sabemos a ciencia cierta”. Es mucho más sencillo de lo que parece: apunta en enero cuántos ingresos y cuántos gastos vas teniendo. Dividelo en categorías para que te sea más sencillo: los ingresos pueden ser recurrentes (la nómina, por ejemplo) o transitorios e inesperados) (alguna subvención, un regalo de Reyes que se ha traducido en dinero). Los gastos también podemos desglosar: alimentación, comer fuera, entretenimiento, gastos del automóvil, compras para el hogar (muebles, pequeños adornos), electricidad, gas… Más o menos, todos gastamos en lo mismo.

La idea es que cuando llegues al 31 de enero puedas ver, en una hoja de cálculo, qué tienes y qué gastas. Será el momento de preguntarnos: ¿Cuál ha sido el balance final?

Febrero: ¿sabes qué vas a pagar y cuándo vas a hacerlo?

Tan importante como conocer cuáles son nuestros gastos e ingresos mensuales es prever cuándo nos toca pagar algo que es fijo. Por supuesto, en esta categoría metemos los impuestos anuales, pero también otros gastos que se repiten. Por ejemplo, cada año nos vamos de vacaciones y dedicamos un dinero a ello. O si tenemos hijos, los meses de septiembre implican un gasto determinado. O puede que tengamos alguna suscripción…

Nuestra tarea en febrero parece complicada pero es muy sencilla. Entra en tu banco online y descárgate los datos de gastos de las cuentas del año 2011. De todos ellos, mira cuáles son los que se van a repetir este año, ya sean con la misma cantidad o con una aproximada.

Aquí vamos a ayudarte y a mediados de enero te propondremos un “calendario del ahorro” para que puedas rellenarlo y sepas anticipar todos tus gastos.

Marzo: Comienza a ahorrar en pequeño

Todos sabemos que, hoy en día, no es sencillo sacar dinero a fin de mes para lograr una buena cantidad de ahorro. Pero a veces, nuestro problema es el mismo que cuando pensamos en qué vamos a conseguir ahorrando: pensamos en grande, somos aspiracionales.

Ponte una cantidad pequeña, con la que te sientas cómodo, y comienza a ingresarla de manera periódica, cada mes, en una cuenta de ahorro con un buen retorno. Pongamos que 30 euros al mes es lo que puedes ahorrar: ok, todo suma, especialmente si contamos el interés compuesto. Si es necesario, haz este traspaso a principio de mes, págate a ti primero.

Abril: Hora de presupuestar

Vale, vayamos un paso más allá: si ya conocemos al dedillo nuestra situación financiera y hemos conseguido anticiparnos a nuestros gastos futuros e incluso hemos decidido que algo de ese dinero que nos sobra, por muy poco que sea, podemos llevarlo a una cuenta o depósito de ahorro, ¿por qué no empezar a presupuestar nuestros meses?

Hacer un presupuesto es muy sencillo: las categorías de gastos e ingresos ya las tenemos de lo que hicimos en enero, ahora sólo hace falta ponerlas en blanco y revisar cómo vamos a repartir nuestros ingresos entre todas esas categorías.

Por ejemplo, ¿cuánto necesitas gastar al mes en supermercados y otros lugares de alimentación básica? Yo, con dos hijos, sé que es complicado que esa parte de mi presupuesto mensual baje de 250/300 euros. ¿Y este mes toca pagar el gas? Según nuestro calendario del ahorro, sí: 100 euros más. Así, vamos desgranando cada categoría.

Si no somos fantasiosos en los ingresos o en el reparto de algunas categorías, pero tampoco hacemos un presupuesto muy por lo bajo que enseguida vayamos a incumplir, dispondremos de la mejor herramienta para la tranquilidad económica.

Mayo: ¿Podemos abrir otras cuentas?

Por tradición, es bastante probable que no tengamos muchas cuentas bancarias. Generalmente, no hemos querido complicarnos la vida y, además, siempre hemos estado recelosos de las comisiones que nos aplicaban unas y otras entidades.

Sin embargo, una vez que conocemos al detalle nuestros gastos e ingresos y también nuestros gastos futuros, ¿has pensado que tal vez vendría bien crear una cuenta destinada sólo a gastos? De esta manera, siempre estarían cubiertos de antemano (ahí meteríamos el dinero que nos hayamos marcado como necesario en el presupuesto)y tú podrías ser mucho más consciente de que lo que estás gastando en tus otras cuentas puedes hacerlo sin problemas.

Productos finacieros como la CUENTA NÓMINA de ING DIRECT permiten abrir, sin coste extra, cuentas paralelas donde podemos llevar todo nuestro presupuesto de gastos planificados.

Junio: optimicemos los gastos básicos

Con un presupuesto en la mano, es más sencillo saber si hay partidas que están por encima de lo deseable. Por ejemplo, ¿cuánto gastas de teléfono? ¿Sabes si tus tarifas están por encima de lo que otros operadores ofrecen?

En general, la máxima será que si, a primera vista, un gasto de tu presupuesto te resulta alto, posiblemente lo sea. Quizás porque estés pagando más de lo que debes o porque estás usando un producto por encima de lo que crees conveniente pagar. A lo largo de 2012, iremos repasando las distintas áreas de un presupuesto casero para ver cómo podemos consumir de manera más inteligente.

(En unos días, el resto de nuestros hábitos de ahorros para 2012Año nuevo, ahorro nuevo)

En Naranja | La plasticidad, como herramienta de ahorro

Conversación