Doce hábitos para cumplir nuestros propósitos de ahorro en 2012 (II)

Año nuevo, ahorro nuevo

Nos quedaban aún seis hábitos de ahorro que queríamos poner en marcha en 2012, aprovechando que es año nuevo y que siempre se tiene más predisposición a cambiar.

De manera progresiva, podemos ir mejorando el control del dinero que tenemos y, junto a ello, consumiendo de manera mucho más inteligente.

Julio: Compremos a contracorriente

Lo mostrábamos con cifras cuando hablábamos de lo que podemos ahorrar si preparamos con tiempo el menú de Navidad y las cenas de estos días. Pero la realidad y las cifras también nos demostraban que, como norma, la mayoría de nosotros tendemos a dejarlo todo para los últimos días. Y aún así, ir a contracorriente nos favorece: en la alimentación, huye de las tradiciones y mantente sólo como fiel seguidor de las tablas de alimentos frescos, los únicos en los que comprar cuando todo el mundo lo hace implica ahorrar.

Pero hay más: ¿cuándo compras el material escolar? ¿Cuándo haces las compras de electrónica? ¿Y los viajes o reservas de vacaciones? Todo tiene unas fechas adecuadas y otras en las que el precio suele subir por ser cuando más demandados están esos artículos determinados.

Agosto: Utilicemos el poder de comparar

Comparar precios siempre ha sido la mejor manera de comprar de manera inteligente, pero hay que admitir que hasta hace no mucho, implicaba poner tiempo y esfuerzo de nuestra parte. A veces, preferíamos comprar algo que quizás fuera más caro.

Ahora eso ya no tiene sentido: internet y las aplicaciones para teléfonos móviles han hecho que en cualquier momento puedas saber si estás comprando al mejor precio del mercado o no. Por ejemplo, ¿conoces DoctorSim, que permite comparar de manera clara qué tarifa de móvil es la que más nos conviene? ¿Y Carritus, que busca en tu lista de la compra los mejores precios en los principales hipermercados? ¿O aplicaciones como las que ya te hemos enseñado aquí, en naranja, y otras de las que también hablaremos?

Comparar ya no es un hábito que cueste tiempo ni demasiado esfuerzo, así que 2012 es un gran año para ponerlo en marcha.

Septiembre: Aprovechemos el ahorro en grupo

2011 ha sido el año del establecimiento en España de las páginas como Groupon, lugares en los que la unión de numerosos consumidores permite compras más baratas. Ocio, salud, belleza y viajes son los principales productos ofertados por este tipo de webs, con las que podemos conseguir descuentos importantes, de hasta el 80% del precio, gracias al poder de la compra colectiva.

Su secreto es sencillo: las empresas que ofrecen descuentos pueden hacerlo porque ha acordado con la web que conseguirá vender un número concreto de productos o servicios, generalmente muy alto. Al vender ese número, se asegura más clientes de los que tendría sin la oferta y, por tanto, consigue ganar dinero.

Octubre: Corta la conexión con las comisiones

Las comisiones son, en unas pocas ocasiones, necesarias. Pero en la mayoría de las veces en las que pagamos por ellas estamos asumiendo un gasto que podríamos evitar. Y que deberíamos hacerlo si supiéramos realmente lo que nos cuestan semestral o anualmente.

Con un control de gastos como el que planteamos en nuestro primer mes, es muy fácil saber qué meses van llegando comisiones. De hecho, convendría crear una categoría para ellas solas: incluye todas, no sólo las de los bancos, también las de compras de billetes, las penalizaciones de las compañías telefónicas por consumo mínimo o por superar límites o incluso los gastos de envío de compras online. Hoy en día deberías tratarlo como comisiones innecesarias, que se pueden evitar o negociando o cambiando de distribuidor/vendedor.

En todo caso, antes de que acabe 2012 tenemos como objetivo el hábito de decir no a las comisiones.

Noviembre: Tú eres tu propia empresa

Y es bueno que te trates como tal. Muchas de los hábitos que estamos comentando en esta serie de posts son normas de uso habitual en las empresas. Trátate como una de ellas, lleva tus finanzas con rigor y a la vez con flexibilidad: no siempre se puede ahorrar, al menos no día a día, pero sí conocer lo que se gasta y qué objetivos y gastos cercanos tenemos.

Saca gráficos mensuales (si tu control de gastos lo has hecho con una hoja de cálculo, te lo hace automáticamente) y compara tus finanzas de un mes a otro: cuando el ahorro se ve es mucho más sencillo conseguirlo. Cuando el gasto lo tenemos gráficamente, sabemos en qué hemos podemos/debemos hacer más esfuerzo.

Diciembre: Asume los imprevistos… con el balance en la mano

Llegados al último mes, este último hábito de 2012 será el más sencillo de conseguir, el que menos esfuerzo nos habrá llevado y el que, de hecho, ya llevaremos unos meses poniendo en práctica: nuestro objetivo final es tener un balance claro de que hemos conseguido con nuestro dinero, nuestro ahorro y nuestro gasto.

No todo depende de nosotros: nuestros ingresos pueden varias y los precios suben y bajan. Pero si llegamos a final de año con la sensación de que controlamos qué ocurre, los imprevistos no tendrán tanta repercusión en nuestra economía familiar.

En Naranja | Doce hábitos para cumplir nuestros propósitos de ahorro en 2012 (I)

Conversación

  • Pablo Herrero

    Interesante y a la agenda ya mismo, al final de año ya os contaré como me ha ido.