Educar en el ahorro es invertir a largo plazo (I)

Hucha

Si le preguntas a alguien que tenga hijos sobre sus motivaciones para con sus retoños, te dirá que por sus niños lo da todo, que quiere para ellos lo mejor, que no dudaría en hacer lo que fuera para que el futuro les trajera las más excelentes oportunidades. Bien, es natural. Tendemos a intentar que lo que viene sea mejor que lo que se va, y así intentamos que quienes nos han de suceder lo tengan *un poquito mejor que nosotros*. Esa es la esencia del progreso.

Sin embargo, esta es una idea algo difusa. Que lo tengan mejor, sí, pero, ¿cómo? Si estamos de acuerdo en la máxima que dice que el dinero no da la felicidad, pero ayuda a comprar cosas, quizá estemos de acuerdo en que *educar a los niños en el ahorro* es una pieza clave para su futura tranquilidad. Y para la nuestra, también. De todas maneras, como vimos que “la plasticidad era una herramienta para el ahorro”:http://www.ennaranja.com/para-ahorradores/la-plasticidad-como-herramienta-de-ahorro, vamos a ver cómo se traduce esta declaración de buenas intenciones.

La educación que damos a nuestro hijo determina qué tipo de personas serán cuando crezcan. Algunos valores propios de la educación son la independencia, la confianza en sí mismos, el respeto hacia los demás… Pero, ¿cuántas veces hacemos hincapié con el niño en la importancia de *gestionar el ahorro* y aprender a *invertir el dinero de forma inteligente*? Si queremos invertir en el futuro de nuestro hijo, un primer paso es educarle en el ahorro.

*De lo que vea el niño a su alrededor, aprenderá*. Eso es así en todas las facetas de su desarrollo, y en el caso del aprendizaje del ahorro no hay una actitud diferente por su parte. El niño es una _esponja_, así que si nosotros sabemos ahorrar y mostrarle las consecuencias positivas de nuestros “hábitos de ahorro”:http://www.ennaranja.com/para-ahorradores/doce-habitos-para-cumplir-nuestros-propositos-de-ahorro-en-2012-ii, él las aprenderá con la misma naturalidad que aprendería a ser derrochador. En nuestras manos está su futuro como ahorrador inteligente.

Dar ejemplo es una magnífica herramienta para la enseñanza del ahorro. Si huimos de la “compra compulsiva”:http://www.ennaranja.com/para-ahorradores/como-ahorrar-en-el-supermercado-sabiendo-lo-que-hay-detras-del-lineal, si establecemos prioridades para separar lo necesario de lo superfluo, si usamos “comparadores de precios”:http://www.ennaranja.com/para-ahorradores/busca-compara-y-si-encuentras-algo-mejor-compara-de-nuevo-con-estas-aplicaciones, si no abusamos del crédito; en definitiva, si somos ahorradores inteligentes, nuestro hijo lo tendrá más fácil.

“El dinero no cae de los árboles”

Pero no basta con el ejemplo, sino que son necesarias algunas indicaciones que el niño comprenda bien *en qué consiste ser ahorrador*. Al fin y al cabo, nadie nace enseñado, y de hecho explicar claramente a nuestro hijo que el dinero no cae de los árboles nos va a permitir que comprenda mejor el mundo que le rodea y, además, en un futuro no muy lejano sea capaz por sí mismo de tomar las mejores decisiones en cuanto a su propia economía.

Desde edades bastante tempranas, con 5 o 6 años, un niño es capaz de comprender, por ejemplo, que *el dinero no sale de la nada*, sino que hay que trabajar para conseguirlo, que el cajero automático es una extensión del banco que nos guarda el dinero que tenemos, pero que no nos regala los billetes ni nos da nada que no hayamos puesto nosotros antes, que lo que pagamos con tarjetas de crédito también se traduce en dinero, y que si lo gastamos todo ya no queda más, lo cual no quiere decir que no hay que gastar, sino que hay que saber cómo ahorrar para poder tener lo que nos interesa.

A partir de ahí, la explicación sobre *priorizar los gastos* vendrá rodada. Que no se puede tener todo en la vida será una lección de oro que nuestro hijo tendrá que aprender tarde o temprano, así que con tacto y paciencia se lo podemos hacer ver, y eso hará que en poco tiempo él mismo se esfuerce por decidir en qué vale más la pena invertir el dinero que pueda tener guardado.

“Este dinero, para la hucha”

Es importante que el niño tenga un objeto que pueda emplear como hucha, y es importante también que de vez en cuando nuestro hijo reciba ingresos para adquirir el “hábito del ahorro”:http://www.ennaranja.com/tag/habitos-de-ahorro. También es importante que todos los adultos de su entorno vayamos a una en este aspecto, y que fomentemos en el niño la idea de que *el dinero que se ahorra es tranquilidad para el futuro*, y que además sirve de poco a nuestro objetivo como ahorradores “estar siempre pendientes de lo que llevamos acumulado”:http://www.ennaranja.com/para-ahorradores/ahorro-espontaneo-como-ahorrar-dinero-sin-darte-cuenta.

En ese sentido, vale la pena hablar con tíos, abuelos y otros familiares más o menos lejanos, para que cuando hagan sus aportaciones a modo de regalo, *animen al niño a ahorrar el dinero que le dan*. De esta manera, se consolidará más fácilmente el hábito de ahorrar cualquier dinero que le llegue, y cuando haga un gasto, será mucho más planificado.

Si involucramos a nuestro hijo en la toma de decisiones cuando hay que comprar algún artículo para la casa, por ejemplo un nuevo televisor o una cámara de fotos para la familia, el niño aprenderá por la vía del ejemplo varias cosas: la primera, que es necesario *planificar las compras*; también que “las cosas tienen un precio y un valor”:http://www.ennaranja.com/economia-facil/el-origen-del-dinero-y-la-dualidad-precio-valor y, por tanto, que hay que *saber elegir priorizando* lo que más nos convenga en cada momento.

Pero no es necesario que esperemos a una ocasión especial para *hablar con el niño sobre el ahorro*. Basta con reflexionar junto a él al hacer la lista de la compra, al atender los recibos de la luz o el teléfono, al sacar dinero del cajero para una compra o al pagar algo con tarjeta. La vida está llena de oportunidades para sentar las bases de un pequeño gran ahorrador. Casi tantas como las que tendrá nuestro hijo si aprende las ventajas del ahorro desde bien pequeño.

Foto | “Angie Muldowney”:http://www.flickr.com/photos/angies/204895826/lightbox/
En Naranja | Educar en el ahorro es invertir a largo plazo (II)

Conversación