El mono que no soltaba el plátano: así nos comportamos con nuestros ahorros

No deja de resultar curioso cómo nuestro comportamiento con el dinero puede asemejarse al que tiene un simio con su comida. Los humanos tendemos a ganar menos de lo que podríamos con tal de ganar algo.

Existe un experimento en el que se introduce algo de comida en un agujero estrecho. El simio, generalmente un chimpancé o bonobos, siente curiosidad por lo que se ha introducido, o bien puede ver la comida a través de un cristal. Al introducir la mano por el agujero puede coger lo que hay dentro, pero el puño cerrado no cabe de vuelta por el agujero. El simio queda atrapado.

Lo que tenemos en común con los chimpancés

Aunque nos parezca un comportamiento poco inteligente, muchos monos pasan horas aferrados a un plátano o a frutos secos antes de decidir que es mejor ir a por otro tipo de comida: una que se puedan llevar y comer. Siguiendo el refrán humano “más vale pájaro en mano que ciento volando”, solo pasado un cierto tiempo prefieren renunciar a una presa imposible, pensando que es suya.

Para poder ahorrar como un profesional y con todos los trucos a mano, hay que escuchar a aquellos que llevan haciéndolo mucho tiempo. Pero, una vez conseguido, a muchos humanos nos pasa algo similar con el dinero que a los simios con la comida: cuando conseguimos ahorrar, no hacemos nada con ello que nos aporte una rentabilidad extra. La mayoría de la gente se limita a tener una cuenta corriente donde va ahorrando mes a mes en función de sus capacidades. Sin embargo, pocos son los que se plantean invertir su dinero.

Es cierto que colocar parte de nuestros ahorros en una inversión conlleva un riesgo, pero tenemos que tener en cuenta otros factores que rara vez valoramos:

  • La inflación: es la variación al alza de los precios de bienes y servicios durante un periodo de tiempo. Cuando los precios suben, disponemos del mismo dinero, pero con este somos capaces de comprar menos bienes. Si hay inflación, perdemos poder adquisitivo. Y esto suele ocurrir con el tiempo.
  • El coste de oportunidad: es aquél que perdemos (o dejamos de ganar) por no haber hecho algo. Este coste siempre aparece cuando tenemos dos opciones de rentabilidad, como pueden ser dos fondos de inversión diferentes. O invertir frente a no hacer nada con nuestro dinero.

¿Significa eso que debo invertir mi dinero?

Como casi toda pregunta relacionada con el dinero, depende. Depende de la situación personal, de los ingresos y gastos, y de nuestro ahorro. Lo que sí se puede decir casi de forma general es que, una vez hemos empezado a ahorrar y disponemos de nuestro colchón de seguridad, es posible disponer de algo de nuestro dinero para invertir.

Ahora, con las facilidades que da el Bróker NARANJA, es más fácil que nunca operar en bolsa de un modo simple y con tecnología segura. Aunque, para inversores que se decanten por fondos en lugar de operar en el mercado de valores, lo primero que hay que saber es qué tipo de inversor somos. Saber nuestro perfil y conocimientos es muy importante a la hora de invertir nuestro capital.

Para aquellos que no sepan en qué pueden invertir su dinero, quizá este artículo con factores estudiados como la rentabilidad, la diversificación, la toma de decisiones, o las comisiones les sea de ayuda.

A veces decidimos guardar su dinero en la cuenta corriente porque no son conscientes de otras opciones, o no llegamos a entender su funcionamiento. La educación financiera sigue siendo una asignatura pendiente en España, aunque poco a poco empieza a haber actividades para todos los públicos que nos ayudan a superar nuestra carencia.

Quizá dentro de algunos años haya menos humanos atrapados con la mano en su propio dinero.

En Naranja | Llevo viviendo solo 10 años y esto es todo lo que he aprendido para ahorrar

Imagen | Gabriela Kucerova

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