Cómo ahorrar antes de contratar una tarifa telefónica

Tarifas telefónicas

Os contábamos el otro día cómo una serie de preguntas básicas podrían hacernos ahorrar más en nuestro teléfono móvil. Pero también prometimos profundizar un poco más.

Por ejemplo, ¿te has parado a pensar en qué pagas cuando aceptas una oferta para atarte a una compañía? ¿Has cambiado alguna vez de empresa de telefonía móvil sólo por un aparato nuevo? ¿Y estás seguro de que compensa?

Estudia tus rutinas

La rutina es nuestro mejor aliado. Antes de aceptar una oferta, ponte con papel y boli a estudiar todas las facturas: los números a los que llamas, sus compañías, los mensajes que mandas, tus horas de llamada… Es complejo, pero el esfuerzo compensa.

La tarifa plana no siempre es conveniente

Llevan ya un tiempo entre nosotros, pero las tarifas planas son complicadas: uno nunca sabe si acierta con ellas o no. ¿Alguna vez has elegido una tarifa después de mirar todos pero sin saber realmente lo has hecho bien? Normal: mezclan franjas horarias con operadores, y con número de llamadas, y con minutos.

Ojo: un móvil con contrato no tiene por qué suponer ahorrar más que uno de tarjeta. Todo depende de cada persona.

Si te ofrecen algo, que te dejen pensarlo

¿Te han llamado para ofrecerte una tarifa muy apetecible que estará vigente los próximos seis meses? No siempre son convenientes: cuando acaba ese plazo es cuando las compañías suben el precio correspondiente.

Cada vez son más habituales este tipo de “ofertas express”, que llegan de improviso y son muy interesantes, pero que conviene analizar al detalle, con todos los datos delante, antes de contratar.

Lo que esconde la letra pequeña

Lee bien toda la oferta. ¿Por qué? Porque en la letra pequeña las operadoras marcan los límites de sus ofertas:

* Penalizaciones pasada la fecha.
* Tarifas extraordinarias cuando superas las barreras que ellos te marcan.
* Límites de llamadas, a partir de las cuales pagas mucho más de lo establecido en la tarifa.
* Servicios extras que se te activan cuando contratas la tarifa.

Seguiremos viendo cómo pequeños gestos pueden desembocar en un gran ahorro.

Conversación