El uniforme del colegio ahorra a las familias más de 200 euros al año

La vuelta al cole de los jóvenes de la casa significa en muchos casos comprar uniformes para compensar lo que han crecido con el cambio de curso. Si a esto le sumamos el coste de los libros y otro material escolar, la cuenta mete miedo y por eso todo lo que ayude a ahorrar en la compra de uniformes es bienvenido por los padres.

A continuación, te contamos por qué el uniforme escolar ayuda a las familias ahorrar y cómo puedes conseguir uniformes a buen precio:

El origen del uniforme y su utilidad para ahorrar en el presupuesto familiar

El origen del uniforme escolar tuvo lugar en el siglo XVIII en los colegios públicos ingleses, con el objetivo de implantar la disciplina en las aulas. El uniforme ayudaba a igualar a todos los alumnos, al eliminar los signos externos de diferencias de clases sociales y poder adquisitivo de las familias. Poco a poco, el uniforme se extendió a más instituciones de enseñanza de otros países y hoy en día sobrevive como una prenda que sirve a las familias para ahorrar.

Así lo confirmaba un estudio publicado por el Ministerio de Educación, cuyas conclusiones muestran un gasto estimado un 40 % menor por niño en concepto de ropa (300 euros al año por alumno con uniforme, frente a los 550 euros del que viste libremente en las aulas).

El uniforme suele ser una prenda de menor coste que las prendas que utilizan los más jóvenes para salir a la calle en su día a día, lo que contribuye a lograr este ahorro. Además, las prendas del uniforme suelen llevar un diseño con refuerzos, que las hace ideales para los juegos y actividades del día a día de los más pequeños (correr, saltar, jugar, etc.).

Otro punto a favor del uniforme escolar que contribuye al ahorro en ropa es que hay que comprar un número menor de prendas, al no ser necesaria la variedad que se lleva en la ropa de calle y al no pasar ésta de moda.

Cómo ahorrar al comprar uniformes escolares

La primera opción para ahorrar al comprar uniformes es la de valorar si tenemos a nuestro alcance la opción de reutilizar alguna prenda en buen estado. Por ejemplo, acudiendo a familiares o amigos cercanos que puedan tener hijos con tallas compatibles que ya no vayan a necesitar algunas prendas porque ya no les sirven.

Las opciones del trueque y la segunda mano son una de las más utilizadas en algunos entornos de padres, cambiando prendas de chavales de diferentes edades con el objetivo de que todos puedan ahorrar un poco y no se quede ninguna prenda en buen estado sin usar. Incluso hay colegios, como éste de Arteixo, que se están planteando abrir un banco de uniformes para que las familias puedan acceder a dejar los que ya no usan y coger otros que han dejado otros alumnos.

En caso de tener que comprar alguna prenda del uniforme, todos los centros de enseñanza suelen disponer de una lista de comercios de referencia donde se pueden adquirir en la zona. Siempre viene bien preguntar los precios en estos comercios, pero sin olvidar que pueden existir otros “no oficiales” en los que las prendas pueden estar a la venta.

Además, como algunos uniformes son iguales para diferentes colegios, es posible que se puedan encontrar a mejor precio por Internet, en algún comercio de otra localidad o a través de algún fabricante. Por ejemplo, en esta tienda online puedes ahorrar comprando uniformes que son compatibles en diferentes colegios.

Por último, una buena estrategia para ahorrar comprando uniformes es la de comprar de forma escalonada, evitando así tener que afrontar todo el gasto en una única vez. Además, si se va ajustando el plazo de compra de las prendas, es posible aprovecharlas más y evitar tener que sustituirlas por otras nuevas por necesitar un cambio de talla.

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