Estas navidades no alquiles tu casa, intercámbiala

Cuando planificamos las vacaciones, el alojamiento supone un porcentaje importante del presupuesto. Cualquier iniciativa que surja en el mercado que abarate el gasto de alojamiento consigue atraer la atracción del ahorrador, pero si además ofrece la posibilidad de vivir como en tu propia casa, se incrementa su atractivo. En el intercambio de casa se dan estas condiciones, pero con el plus de que no tienes que pagar.

En The Holiday, Kate Winslet y Cameron Díaz intercambiaban su casa en Navidad y de paso encontraban el amor de su vida. Aunque no siempre se consigue un cambio tan romántico, este sistema de alojamiento en vacaciones gana más adeptos cada año y, sobre todo, quien lo prueba, repite. Si todavía no has decidido tus planes para Navidad, estás a tiempo de intercambiar tu casa y disfrutarla en un lugar diferente.

Intercambia la casa y no pagues alojamiento

Alojarse en casas particulares durante las vacaciones ofrece la posibilidad de conocer los destinos de un modo diferente. Para empezar, estás al margen de las aglomeraciones de turistas y de la obligación de estar sujeto al horario de las comidas y cenas, como ocurre en un hotel. Aquí puedes organizarte como si estuvieras en tu casa, cocinar tus comidas y disfrutar de la ciudad como los propios lugareños. Además, tiene el plus añadido de que los anfitriones de la casa pueden ser la mejor guía para conocer la zona de un modo diferente.

Se trata de una opción de alojamiento entre particulares diferente al alquiler, porque no se paga alojamiento, simplemente se cambia una vivienda por otra durante un periodo de tiempo. Para poder intercambiar la vivienda, el primer paso es registrarse como miembro en alguna plataforma, aunque hay que tener cuidado porque algunas requieren pagar  una cuota de suscripción que puede alcanzar los 120 euros al año.

Para poder intercambiar la vivienda, el primer paso es registrarse como miembro en alguna plataforma de las que veremos a continuación. El siguiente paso es publicar una descripción completa de la vivienda y las fechas en las que estás interesado en intercambiar la vivienda, así como los lugares que te interesan. Es conveniente dejar claro desde el principio las condiciones: si se admiten mascotas, fumadores, niños o si también está disponible el coche, por ejemplo.

La confianza es el valor que facilita los intercambios, bajo la premisa de que se debe cuidar la vivienda como si fuera la propia. No obstante, al finalizar el intercambio, cada parte valora la experiencia, lo que ayuda a acertar a la hora de escoger.

Un sistema de puntos para alojarte gratis en cualquier destino

Para facilitar el intercambio de casas existen plataformas con un sistema de puntos como Trampolinn, que forma parte de La Red Naranja. De esta forma, se evita la obligación de que los intercambios se produzcan de forma bilateral y simultánea, que siempre es más complicado. 

Al registrar en la web la vivienda es valorada con una puntuación en función de una serie de criterios, que establece el total de puntos que se consiguen por noche de alojamiento. Cuando se aloja un huésped en la casa, se ganan puntos que son abonados en la cuenta del anfitrión. Estos puntos pueden luego usarse para alojarse gratis en cualquier alojamiento de la plataforma.

Dentro de La Red Naranja encontramos también Karmathome, una red social de alojamiento gratuita, pero exclusiva para la red de amigos y especializada en intercambio de casas. La ventaja de esta plataforma es que cuanto mayor sea esa red de amigos, más posibilidades se tiene de conseguir alojamiento gratis en diferentes destinos.

Gana dinero extra con el alquiler entre particulares

El alquiler de viviendas o habitaciones entre particulares es otra opción de alojamiento en vacaciones que se ha desarrollado en los últimos años gracias a internet. A través de webs especializadas como Windu, Alterkeys, Airbnb, o Homeaway se pueden encontrar apartamentos, casas o solo habitaciones para alquilar durante las vacaciones.

El funcionamiento es similar en estas plataformas: se hace una búsqueda con las condiciones del alojamiento y se reserva a través de la web. Una vez realizada la reserva, pueden ponerse en contacto anfitrión y huésped a través de la web. Cuando ha finalizado el viaje, se hace una evaluación tanto del anfitrión como del cliente que va determinando su reputación.

Generalmente se cobra una comisión o tarifa de servicio tanto al huésped como al anfitrión, pero el precio y las normas que deben cumplir los huéspedes son fijadas por cada propietario. El alquiler tiene la ventaja de ser un alojamiento más barato que el hotel para el huésped, y una fuente de ingresos extra para el propietario.

Por último, para quienes solo necesiten un sofá para dormir, existe la red couchsurfingnacida de la iniciativa de un joven americano que quería viajar a Islandia y decidió escribir a estudiantes islandeses para pedirles alojamiento. Como solo pedía un sofá donde dormir, surgió esta red que ofrece sofás gratis a viajeros por todo el mundo.

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