Estos 11 consejos no son los típicos de la cuesta de enero

Arranca el año y con él llega la cuesta de enero, época en la que mucha gente sufre el rigor de los excesos navideños y la acumulación de gastos extraordinarios. Vivir por encima de nuestras posibilidades no es una opción, así que toca hacer un esfuerzo extra para ahorrar, buscando para ello fórmulas en diferentes ámbitos.

A la pregunta de cómo superar la cuesta de enero, hay muchas respuestas que no a todo el mundo le dan resultado. Algunas de ellas están muy repetidas ya, así que en la entrada de hoy vamos a tratar de aportar una relación de ideas no convencionales para aguantar el tirón de la cuesta de enero:

Ideas no convencionales para aguantar el tirón de la cuesta de enero

* Elaborar una lista de todos tus gastos, es el primero hasta el último, recogiendo cada euro que vas a gastar a lo largo del año, separando los gastos mes a mes. Ordena la lista, colocando al principio las partidas que supongan un mayor gasto cada mes. Esta es la foto actual, la situación de partida que hay que mejorar. Las partidas de mayor gasto son el principal objetivo aunque conviene recordar que cada euro ahorrado cuenta.
* Cuestionarlo todo, más allá del simple razonamiento de si se necesita o no cada partida de gasto. Hay que ir más allá. Por ejemplo, no hay que limitarse a la cuestión de si hay que pagar el seguro del coche o no (que es obligatorio para circular), la cuestión importante es saber si se necesita el coche o si se puede sustituir por otro medio de transporte más económico.
* Transformar gastos fijos en variables siempre que se pueda y merezca la pena. Por ejemplo, a la hora de comprar la ropa que tiene un precio elevado y que se acostumbra a poner sólo en ocasiones especiales, pasando de comprar a la opción del alquiler de ropa.
* Ahorrar puede ser divertido y gratificante, no sólo por el hecho de lograr los objetivos. Por ejemplo, utilizando técnicas de gamificación para motivarse con el ahorro, fijando metas intermedias y recompensas a medida que se avanza hacia el objetivo de ahorro. Una ayuda para esta estrategia la ofrece la aplicación HabitRPG, que permite gestionar hábitos y tareas, configurando premios cuando se alcanza una meta.
* Hablar con gente del entorno para buscar fórmulas de consumo colaborativo que permitan aprovechar sinergías y ahorrar. Por ejemplo, agrupando compras de productos para ahorrar en gastos de envío o desplazamiento.
* Dejar de lado los productos de marca y buscar una buena relación calidad-precio. ¿Cómo? Buscando información en Internet antes de cada compra, preguntando a gente del entorno y, sobre todo, pensando qué es lo que realmente se necesita y evitando las tentaciones que las campañas de marketing puedan poner en el camino hacia el ahorro.
* Las rebajas están bien, pero sólo para comprar lo que realmente se necesita. Es un buen momento para anticiparse y comprar aquellos productos que se van a necesitar a lo largo del año, pero teniendo en cuenta que si se va a aplazar el pago de alguna compra, hay que tener en cuenta el coste financiero por los intereses y comisiones que pudiera devengar.
* La segunda mano es una opción para mejorar el presupuesto, tanto para el ahorro que puede aportar al comprar productos, como por el dinero extra que aporta cuando se vende algún bien que sobra y está en buen estado.

Cambia tu presupuesto cambiando de vida

El modo de vida determina el presupuesto necesario para cada hogar. A veces, por mucho que se intente no es posible mejorar la situación actual ni las expectativas de futuro, por lo que un cambio de mayor calado es necesario. Una de las soluciones es la de cambiar de vida, variando de manera radical alguno de los parámetros clave que determinan el presupuesto. Se trata de diseñar una nueva manera de vivir, algo diferente a cómo se vive en la actualidad y se ha hecho antes, y dar el paso para que la situación cambie:

* Un cambio de lugar de residencia, por ejemplo, puede suponer pagar menos por la vivienda y transporte y otros conceptos, como colegio, comida y ocio. Supone hacer un esfuerzo inicial al principio e incluso la aportación de alguna cantidad económica (por ejemplo, para una mudanza), pero si se hacen bien las cuentas se puede compensar el apretón inicial con el ahorro obtenido mes a mes.
* Inventarse un trabajo, pasando de empleado por cuenta ajena a trabajador por cuenta propia. No hace falta tener una gran idea, sino estar dispuesto a trabajar duro, a asumir riesgos y a abandonar la zona de confort. Para la cuesta de enero que está ya en marcha será difícil que tenga impacto, pero para la del año que viene puede ser una buena solución.
* Reaccionar es la mejor opción, en lugar de quedarse inmóvil y sin tomar medidas. Esperar al último minuto nunca es la mejor opción cuando se habla de ahorro, siendo la previsión y la proactividad dos actitudes imprescindibles para tener éxito.

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Conversación

  • minue

    Siempre he pensado que lo de la cuesta de enero es cuestión de organización, de preveer los gastos extraordinarios que la Navidad supone y ahorrar a lo largo del año para que no nos pille el toro. Claro que si no somos previsores, toca apretarse el cinturón en enero.

  • jennifer.gonzalez.90

    Yo lo de alquilar ropa lo he hecho estas navidades, sobre todo para nochevieja donde utilizas un vestido que normalmente no te vuelves a poner.