Guía de supervivencia ahorradora para el curso universitario

Cuando toca salir del hogar familiar para estudiar, surgen de repente una gran aventura en la que muchas necesidades que antes eran cubiertas por los progenitores y ahora necesitan nuevas soluciones. El presupuesto de la mayoría de los estudiantes es limitado, por lo que siempre viene bien cualquier idea que permita mantenerlo a raya.

Para poder llegar a fin de mes sin sobresaltos, hemos recopilado una serie de ideas y recomendaciones para ahorrar tiempo y dinero cuando estudias fuera de casa. Esta es nuestra guía de supervivencia para el curso universitario:

Muévete, muévete: porque ir de un lugar a otro no tiene por qué ser caro

Un factor que caracteriza a los estudiantes es que son muy sensibles al precio, por eso suelen ser asiduos de medios de transporte como el bus o el tren, cuyo coste es más ajustado que otros como el coche particular o el avión. Sin embargo, los tiempos han cambiado y hay empresas que han visto margen para mejorar esta situación y han montado servicios para facilitar el transporte de estudiantes a precios realmente asequibles.

Por ejemplo, están las empresas para compartir coche, como BlaBlaCar. A través de su sistema, que funciona vía Internet, a través de ordenador, tableta o móvil, una persona que tenga un coche particular puede ofrecer plazas para que otros que no disponen de vehículo se apunten y puedan aprovechar los asientos vacíos disponible. Esta empresa viene siendo una especie de autostop moderno, que resulta posible gracias a Internet y modelos de negocio basados en la colaboración, que buscan conectar personas para optimizar los recursos.

Para ahorrar en transporte, otra opción a tener en cuenta para desplazamientos cortos, son los servicios públicos de bicicletas. Existen servicios de este tipo en un buen número de ciudades en España, que cuentan con sistemas de alquiler de bicicletas accesibles para todas aquellas personas que quieran moverse con la flexibilidad queda dan las bicis y que, al mismo tiempo que se desplazan, quieran hacer ejercicio. Además, la bicicleta es una apuesta sostenible, así que mucho mejor para el medioambiente.

Dependiendo de cada ciudad, el servicio tiene un coste y una manera de funcionar, pero la mayoría suele ser bastante ajustados y puede ser una mejor alternativa a otro transporte metropolitano, como el bus y el metro. Si tienes la suerte de que alguna ruta a realizar tiene puntos de recogida y entrega de bicicletas que encajan, esta opción es una alternativa muy interesante.

Para viajes de larga distancia, por ejemplo, para la vuelta a casa en vacaciones o para el viaje de paso de ecuador o de fin de curso, lo más recomendable es a recurrir a los buscadores especializados en viajes porque son los sitios que suelen conseguir mejores precios para viajar barato. La clave está en ser proactivo y comprar a tiempo, anticipándose a la mayoría, ya que tú siempre se consiguen mejores precios reservando con antelación.

Busca piso compartido y ahorrarás en el alquiler… y en mucho más

Los carteles ofreciendo pisos compartidos son un clásico en cualquier escuela universitaria, pero parece que tienen los días contados. A los clásicos anuncios en papel que permitían recortar un número de teléfono para llamar y preguntar por un alojamiento y a los anuncios por palabras de los periódicos locales y universitarios, ahora se suman servicios online para encontrar piso compartido.

Por ejemplo, el servicio Stukers se dedica a esta tarea, pudiendo darse de alta alguien que tenga espacio para compartir en su piso o personas que estén buscando un dormitorio para alojarse durante una temporada.

Compartir piso es una manera excelente de tener el presupuesto controlado, al compartir los gastos entre varias personas. No sólo los del alquiler, sino también los de suministros y otros, como la comida y la conexión a Internet.

En el caso de la comida, cocinar entre todos ayuda a ahorrar bastante porque se evita el gasto de comer fuera, que a poco que se coma, dispara el presupuesto. Aunque no es sencillo encajar todos los horarios de los compañeros de piso, esta opción es posible porque siempre se puede recurrir a comer de manera independiente en casa o a llevarse la comida en un tupper y hacerlo en el centro de estudios. Así, además de ahorrar, es posible comer mucho más sano.

Ahorrar al comprar comida, no es hoy un problema por los horarios de cualquier estudiante, ya que se puede hacer la compra online y así llega a casa sin necesidad de ir al supermercado. Hay muchas opciones en Internet, así que basta con investigar un poco la que mejor encaje por zona y precio. En caso de disponer de un espacio exterior en la vivienda, aunque sea pequeño, otra idea interesante es montar un pequeño huerto urbano, para plantar algunas verduras y hortalizas y comer aún más sano.

Estar conectado a Internet es imprescindible para cualquier estudiante de hoy en día, tanto para los estudios, como para establecer relaciones con los compañeros. Además, se ahorra dinero. Gracias a la tecnología wifi, es posible compartir una misma conexión a Internet más allá de las paredes del hogar, por lo que una interesante opción para ahorrar es la de organizarse con alguien más del edificio para así tener una conexión compartida. Si la señal no llega con suficiente fuerza más allá del piso, siempre se puede recurrir a un punto de acceso y así ayudar a que la conexión a Internet se reparta mejor puertas afuera.

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Imagen | PublicDomainArchive

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