Guía para ahorrar en tu ordenador

Apple PowerBook G4 Titanium

El ordenador es ya una parte clave en nuestras vidas: y me refiero no sólo al trabajo, sino también al ocio. Y no solo eso: los computadores suelen quedarse obsoletos con gran rapidez, de forma que cada pocos años suele ser habitual renovar nuestro equipo.

De ser este paso necesario, ¿sabemos qué comprar? En los tiempos que corren no está de más saber cómo podemos ahorrar en nuestro nuevo ordenador, ya que no sólo hablamos de comprar un ordenador más barato… si no de los gastos que correremos con su uso. ¿Sabías que un portátil consume mucho menos que un sobremesa? ¿Conoces el componente que más puede afectar a la factura de la luz? ¿Realmente necesitas ese ordenador tan caro para sólo navegar por Internet?

Las respuestas a estas preguntas y algunas más las encontrarás a continuación. A partir de ahora podrás ahorrar con tu ordenador.

¿Sobremesa o portátil?

Puede parecer una pregunta nimia: si quiero sustituir a mi ordenador de sobremesa tendrá que ser con otro ordenador de sobremesa, ¿verdad? No tiene por qué.

Un ordenador portátil tiene un consumo notablemente menor al de un sobremesa medio, lo cual, si hacemos uso durante largas horas del computador puede repercutir notablemente en la factura de la luz. El consumo energético de un ordenador no es sólo la torre, si no también la pantalla.

Es cierto que un portátil es menos potente que un sobremesa, pero para la gran mayoría de usuarios es más que suficiente (sobre este punto hablaremos más adelante). Además, con un portátil también ahorraremos cables y espacio. Y si en algún momento tendremos que moverlo todo será más fácil.

Daremos algunas cifras más concretas: depende principalmente de qué modelo estemos hablando, pero un ordenador de sobremesa suele situarse sobre los 100 o 150 vatios de potencia eléctrica, mientras que un portátil (pantalla incluida, claro) está en los 50-70. Al medio o largo plazo seguro que lo notarás.

Tarjeta gráfica: el componente que más consume

Un ordenador se ajusta a lo que se denomina arquitectura, que viene a definir la estructura de los distintos componentes incluídos en él. Lo más usual es encontrar un procesador central (CPU), un procesador gráfico (GPU o tarjeta gráfica), memoria volátil (RAM) y memoria no volátil (discos duros tradicionales o SSD). Hay otros dispositivos como podrían ser los lectores de unidades ópticas que juegan en un segundo plano.

De entre todos los componentes hay uno que destaca sobremanera en lo que a consumo energético se refiere: la tarjeta gráfica. Un modelo potente puede significar el 70% del consumo total del equipo.

La principal razón de este enorme consumo la encontramos en los videojuegos, que a nivel doméstico son sin duda alguna el tipo de software más exigente. Como norma general, cuando más moderno sea un videojuego mayor carga gráfica tendrá, mejor tarjeta gráfica requerirá y mayor consumo energético tendrá.

¿Qué tarjeta gráfica escoger? No es una pregunta sencilla de responder, ya que cada usuario y sus costumbres obtendrán una respuesta diferente. Pero sí existe una máxima que siempre recomiendo: tarjeta gráfica integrada en CPU para los que no vayan a jugar, y tarjeta gráfica dedicada para el resto.

Nota: con tarjeta gráfica integrada en CPU me refiero a una CPU con GPU integrada, como podrían ser Sandy Bridge de Intel o los próximos Ivy Bridge, o la competencia liderada por las APU AMD Fusion, donde APU es el acrónimo de Accelerated Processing Unit o Unidad de Proceso Acelerada

Ajustarse a las necesidades

En los dos anteriores apartados nos hemos centrado en hablar del consumo energético, una variable que para mucha gente pasa desapercibida ya que se diluye con los otros gastos en la factura de nuestra compañía a final de mes. Pero no sólo podemos ahorrar en energía.

A la hora de comprar un nuevo ordenador tenemos opciones que van desde unos 300 euros hasta varios miles. Para saber qué comprar es imprescindible hacerse una sencilla pregunta: ¿para qué quiero el ordenador?.

Mucha gente acude a una tienda y quiere lo mejor. Lo mejor en el mundo de la tecnología es muy caro, ya que el incremento en el precio respecto de lo que ofrece el producto suele ser una función exponencial (un ordenador básico cuesta X, pero un ordenador un 10% más rápido cuesta el doble). Teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de usuarios realizan tareas básicas en su ordenador (refiriéndonos con esto a navegación web, reproducción multimedia, ofimática y poco más) un ordenador básico o de gama media será más que suficiente. Mi experiencia me dice que por 500 o 600 euros, ya sea sobremesa o portátil, existen equipos de muy buen rendimiento. No es necesario sobrepasar el millar de euros, como muchos creen.

La única razón por la que yo optaría por un ordenador muy potente es el mundo de los videojuegos. Esto es algo que comentamos anteriormente: los juegos más modernos suelen requerir equipos muy rápidos y potentes para funcionar correctamente. Pero si no vas a jugar, ¿para qué quieres un equipo tan rápido y potente? Un símil podría ser… ¿para qué quieres comprarte un Ferrari si las autovías están limitadas a 120 kilómetros por hora? Pues lo mismo.

¿Apagar el ordenador? Que sea por completo

Posiblemente muchos habréis oído eso de que un televisor en standby (con la lucecita roja) sigue consumiendo grandes cantidades de energía. Es lógico pensar que con grandes cantidades nos referimos a una proporción mínima respecto del televisor en funcionamiento. Pero algo es más que cero, y son euros que al final del mes se suman a la factura total.

El standby también afecta al ordenador. Aunque un ordenador esté apagado sigue circulando corriente por sus circuito, con lo que sigue consumiendo nuestro dinero. Lo ideal para evitar esta situación es hacer uso de una regleta con interruptor que corte la corriente al completo. Es la típica idea de la abuela, pero os puedo asegurar que es la que mejor funciona. Si hablamos de un ordenador de sobremesa podremos conectar la torre junto con la pantalla a esta regleta, con el fin de que cuando no estemos utilizando el ordenador cerremos el circuito y así anulemos la corriente por completo. Quizá durante un día sea una cifra insignificante, pero a lo largo de todo un año sí resultará una cantidad notable.

Breve glosario a tener en cuenta

No quería terminar esta entrada especial sin referirme a un breve glosario de términos importantes en un ordenador que nos pueden ayudar a determinar la mejor opción para un nuevo equipo. Allá vamos.

  • Microprocesador o CPU: en el fondo, un ordenador se basa en operaciones matemáticas. TODO son operaciones matemáticas. Y esas operaciones las efectúa el microprocesador o CPU. Podríamos decir que es el cerebro de todo computador.
  • Tarjeta gráfica o GPU: es el compañero listo de la CPU, pero está especializado en operaciones matemáticas de un tipo muy concreto de datos que dan como resultado gráficos, texturas, etc. En el caso de las tarjetas gráficas de alta gama, éstas son bastante más rápidas que la propia CPU. La GPU suele ser uno de los componentes más caros del ordenador junto con la CPU.
  • Número de núcleos: una CPU suele contener varios núcleos de proceso, que son las unidades que realmente operan los datos. Podríamos decir algo así como que el ordenador puede hacer tantas operaciones simultáneas como núcleos tenga su CPU. Algo muy importante relacionado con esto es que no por tener más núcleos el ordenador va a ser más rápido. De hecho, existen algunos procesadores con uno o dos núcleos que son bastante más rápidos que otros modelos de cuatro, seis u ocho núcleos. A partir de ahora ya no os pueden dar gato por liebre.
  • TDP o Thermal Design Power: a nivel de hardware es un parámetro que indica la potencia eléctrica que el circuito es capaz de soportar. Dado que cada circuito se diseña para aportar el máximo rendimiento que pueda ofrecer, el TDP suele ser una medida del consumo energético máximo de un equipo. La suma del TDP de todos los componentes de un ordenador da como resultado el TDP del ordenador al completo.

Foto | iChaz

WhisKiToPablo Espeso escribe con el pseudónimo WhisKiTo desde hace años. Está finalizando sus estudios en Ingeniería Técnica en Informática de Gestión en la Universidad de Valladolid, y además de
estudiante, es editor senior en Xataka desde hace más de seis años, poniendo en práctica así todos sus conocimientos sobre tecnología y especialmente hardware, su principal afición desde que tuvo uso de razón. Puedes seguirle en su cuenta de Twitter: @WhisKiTo.

En Naranja | Las cifras del consumo inteligente: ¿cuántos “vampiros” podríamos ahorrarnos?

Conversación

  • 7312

    Muy buenas las sugerencias, creo que es un análisis muy completo sobre los costes que implica el día a día del ordenador.
    Sólo echo en falta algún apunte sobre los costes en licencias de software (incluyendo el sistema operativo): también se puede ahorrar utilizando software libre, sobre todo en el momento de la compra del equipo.

    En cualquier caso, enhorabuena por el artículo y muchas gracias por las pistas!

    • WhisKiTo

      Jejejej gracias Carlos por las alabanzas 😉

      En principio en esta guía sólo queríamos retratar lo que se corresponde a aspectos hardware de un ordenador: componentes internos, puntos a tener en cuenta en el uso del día a día, etc. El tema software es tan grande (o más) como el software y merece otra entrada aparte, aunque como bien dices el ahorro puede ser muy considerable utilizando un sistema Linux y programas freeware tipo Openoffice en vez de Microsoft Office, Gimp en vez de Photoshop y cosas así.

      Pero, como digo, eso es tema de otra entrada 😉

  • mariocobretti

    Muy buen post, la verdad es que a veces se nos va la pinza comprando hardware al que no vamos a sacarle partido jamás.

  • lucitorres

    Es verdad, son costes q apenas tenemos en cuenta….

  • quhasar

    Yo, sinceramente, hace cuatro años que me pasé al Mac y no fue barato, pero está siendo una experiencia de muchísima calidad y satisfacción. Tengo Mac para rato aún y ni me planteo volver a Windows, lo uso a diario en el trabajo y, lamentablemente, no es lo mismo…

  • 7177

    Un artículo interesante, WhisKiTo.

    Lo que pasa es que podrías haber añadido que hay una clase de ordenadores que consumen menos que otros, y me refiero a los equipos de Apple.

    Yo uso en casa un iMac de 20″ de pantalla. Lo compré a finales del 2007, que es con el que estoy escribiendo mis comentarios, y tengo que decir que el ahorro energético es mayor que el PC que tenía antes. Le doy la razón al compañero quhasar.

    Eso mismo pasa con los ordenadores portátiles de la misma marca.

    No es por defender a Apple, porque entiendo que son más bien caros sus ordenadores, pero a la larga resultan baratos, con sólo/> que te fijes en la eficiencia energética que tienen, gracias a sus sistemas de ahorro incorporados.

    Espero que mi opinión sirva de ayuda.

    Saludos.

    Alnitak

    • WhisKiTo

      Si es por el ahorro energético tal cual… apenas hay diferencia entre un Mac y un PC. De hecho los iMac son menos ecológicos ya que las pantallas siempre están en standby.

      • quhasar

        Datos? Apple ha mejorado mucho en términos ecológicos y tengo entendido que sus MAC consumen menos que los PC. De todas formas, tampoco me compré un MAC por su consumo, pero sí que dicen que consumen menos. En parte es lógico, sobre todo con mi iMac, ya que no son aparatos distintos sino un todo en uno.

        • WhisKiTo

          Con datos me remito al hardware, que es el mismo en un PC que en un Mac de similar rendimiento.

          Otra cosa es que existan algunos modelos de sobremesa de iMac que utilizan componentes de portátil, con menor consumo pero también menos potentes. En este caso no podríamos compararlos.

        • Jonatan Plancarte

          Las imac son menos potentes frente un PC porque estan ensamblados con piezas de laptops pero el consumo viene siendo lo mismo.