Impresora láser o tinta: ¿qué sale más rentable?

Ya sea para un uso doméstico o para un despacho u oficina, a la hora de comprar una impresora siempre surge la misma duda: ¿impresora láser o tinta?

La elección no es trivial. No solo por la velocidad y la comodidad de uso, sino por el gasto que pueden llegar a suponer en consumibles.

Impresora láser vs tinta: funcionamiento

Las impresoras de tinta, también conocidas como de inyección, funcionan mediante un cabezal de inyección situado en el cartucho (aunque algunas lo tienen aparte) que reparte la tinta en el papel.

Las láser, sin embargo, utilizan un láser para grabar un cilindro fotosensible. Luego este cilindro pasa por el depósito de tóner, donde se adhieren los pigmentos, y de ahí pasa finalmente al papel.

Esta diferencia sustancial en su funcionamiento hace que, por lo general, las impresoras de tinta sean más precisas y representen mejor gráficos e imágenes.  Las láser, a cambio, suelen ser más rápidas, eficientes y robustas, aunque también más caras.

Sin embargo, en los últimos años, las impresoras de tinta han mejorado mucho su eficiencia y velocidad. Al mismo tiempo, las láser han logrado bajar mucho de precio, convirtiéndose en una alternativa también viable para usuarios domésticos y pequeños negocios.

Tinta o tóner: qué sale más rentable

En líneas generales, las impresoras de tinta son más económicas de adquirir pero más caras de usar, mientras que con las láser ocurre al contrario, es una inversión que hay que amortizar.

Por ejemplo, una impresora multifunción de tinta de gama media como la HP Envy 4520 cuesta en torno a 60 euros. Imprime a 9,5 PPM (páginas por minuto) en blanco y negro y 6,8 PPM en color. Su cartucho oficial de tinta negra XL cuesta 25 euros y ofrece 480 páginas según el test estándar ISO (0,05 euros por página). Si buscamos cartuchos compatibles equivalentes, su precio es de 15 euros (0,031 euros por página).

Por otro lado, una impresora láser multifunción como la Samsung SL M2070W cuesta 100 euros. Imprime solo en blanco y negro, a una velocidad de 20 PPM. Su cartucho oficial marca 50 euros y ofrece 1.000 páginas de autonomía, lo que arroja un precio muy similar por página. Si buscamos cartuchos compatibles, tienen un precio de 25 euros (0,025 euros por página), lo que hace la impresora se amortice tras 6.400 páginas, o el equivalente a cambiar 13 veces de cartucho en la de tinta.

Obviamente, el económico no es el único factor a tener en cuenta. Las impresoras de tinta juegan con la ventaja de su versatilidad: pueden imprimir a color y son muy precisas, pero también más delicadas.

Hay que alinear y limpiar cabezales, la tinta se estropea si no la usamos y también desperdician tinta cada vez que se ponen en marcha, aunque cada vez menos. Las láser son menos versátiles -aunque también las hay a color, más caras- pero a cambio son mucho más robustas, requieren mucho menos mantenimiento y son ideales para imprimir largas tandas sin problemas.

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