La aventura de contratar un seguro de protección de pagos y no morir en el intento

Seguro De Protección De Pagos

Hace unos días publicábamos una entrada en la que comentábamos los aspectos fundamentales de un seguro de protección de pagos, que sirve para ayudar a que, en situaciones de desempleo o incapacidad temporal, una persona pueda seguir pagando las cuotas de un préstamo. En la entrada de hoy, veremos un caso práctico de un producto de este tipo que está basado en un ejemplo real:

Santi Rical es un trabajador que gana 1.500€/mes y necesita arreglar la casa y el coche. Tiene algo ahorrado, pero prefiere no gastarlo todo, así que le pide a su banco 7.000€. Éste le ofrece un préstamo personal a un 10% de interés fijo, pero si contrata un seguro de protección de pagos, al disminuir el riesgo, le dicen que le bajan el tipo hasta el 9,15% de interés fijo (que viene siendo una cuota mensual de 126,70€). Como no quiere aportar garantías adicionales y la cantidad prestada no es muy grande, Santi acepta la propuesta y firma con el préstamo un contrato de seguro de protección de pagos, con las siguientes condiciones y cláusulas:

Condiciones del seguro de protección de pagos

* Tomador y asegurado: Santi Rical
* Beneficiario irrevocable por el 50% de la cuota del préstamo: El Banco
* Prima anual: 40,44€
* Coberturas: Desempleo e incapacidad temporal
* Capital asegurado: 50% de la cuota del préstamo
* Inicio y fin cobertura: Desde el 23/10/2009 al 31/10/2010. Con un período de carencia de un mes a partir de la fecha de firma del contrato (Santi lo firmó el 23/10/2009).
* Franquicia: equivalente a 1 mes del importe del capital asegurado.
* Además de lo anterior, le piden que cubra un cuestionario de salud, en el que debe indicar si sufre, padece o ha padecido algún tipo de enfermedad o trastorno.

El caso es típico en muchas operaciones de contratación de un préstamo personal de cuantía más o menos pequeña. Santi no quiere aportar un avalista o una garantía material así que, para mejorar el tipo de interés y pagar un poco menos cada mes (130€ al 10% frente a 126€ al 9,15%, o lo que es lo mismo, 48€ menos al año), quedándose más tranquilo, por lo que pueda pasar, pacta con la entidad la contratación del seguro de protección de pagos aceptando las condiciones propuestas:

* Santi Rical es el tomador del seguro, es quien asume la responsabilidad del contrato y, por tanto, de pagar el importe del mismo, es decir, la prima.
* El beneficiario es la entidad bancaria y Santi Rical, por mucho que quiera, no podrá modificar esta cláusula e incluir otro beneficiario. Esto es así para garantizar que el banco cobrará esa cantidad de dinero en caso de que se quede en el paro y no otra persona, que podría dedicar ese dinero a cualquier otra cosa.
* La prima anual es de 15€, o lo que es lo mismo, el importe que mientras esté vigente el seguro anualmente deberá pagar el tomador, es decir, Santi Rical. Si se paga de manera anticipada el préstamo y se cancela, el seguro deja de tener sentido y se anula, ya que no hay nada que asegurar porque el préstamo está pagado.
* Las coberturas y capitales asegurados están pensadas para actuar en situación de desempleo e incapacidad temporal: Si el asegurado, Santi Rical, se queda en el paro por causa de un despido improcedente, el seguro le abona 126,70€ al beneficiario, cada mes mientras dure el desempleo. En este caso, el beneficiario es el Banco.
* La fecha de inicio y fin de la cobertura es obligatorio que conste en el contrato, slógicamente. Es importante tener en cuenta el período de carencia de un mes que empieza a contar desde la fecha de la firma del mismo, que tiene por objeto evitar que alguien que sabe que se va a quedar en paro a los pocos días pueda firmar una operación de este tipo.
* En el contrato se fija una franquicia, que no se debe confundir con la carencia. La franquicia se aplica desde la fecha del siniestro, si este sucede. Es decir, si Santi Rical se queda en el paro, según lo pactado en el contrato, se aplicará una franquicia equivalente al importe de un mes de capital asegurado.
* El cuestionario médico es algo habitual en este tipo de operaciones, Santi Rical lo cubre y firma sin mayor contratiempo. Al no haber padecido ninguna enfermedad grave, no hay ningún problema.

Santi firma el contrato y cierra la operación con su Banco, se marcha a casa y a través de la banca electrónica comprueba que le han efectuado en su cuenta el ingreso del importe del préstamo, del que han restado el importe del primer pago anual del seguro. En total, 7.000 – 15 = 6.985€. Unas semanas más tarde, paga las facturas de las reparaciones de la casa y el coche, y comienza a pagar la cuota mensual del préstamo cada primero de mes, por un total de 126,70€.

Seguro de Protección de Pagos

Cuando se necesita el seguro de protección de pagos

Meses más tarde, Santi sigue ilusionado con su trabajo de toda la vida como decorador, aunque es conscicente de que la empresa que le paga desde hace más de 7 años atraviesa ciertas dificultades. El 17 de mayo de 2011, un día como otro cualquiera, Santi es despedido en un ajuste de plantilla. La empresa reconoce que es un buen empleado, pero no le queda más remedio que prescindir de alguna gente para sobrevivir, siendo el despido considerado improcedente.

Santi se pone de inmediato a reorganizar su economía y se fija en el préstamo que había firmado 1 año y 7 meses atrás. A pesar de su nueva situación Santi es consciente de que debe seguir pagando, pero recuerda vagamente que había firmado un seguro de protección de pagos y que éste le cubría parte del capital si se quedaba en el paro.

Localiza el contrato y lo revisa por completo hasta darse cuenta de que, efectivamente, el seguro cubre la situación de desempleo por despido improcedente (siniestro) y que además había renovado la validez póliza de forma automática en octubre de 2010, hecho que quedaba reflejado en forma de cargo en cuenta por el importe anual de la prima (15€). De esta manera, la cobertura se había ampliado un año más, hasta octubre de ese mismo año. Sigue repasando las distintas cláusulas y ve que ya ha pasado el período de carencia (1 mes desde fecha firma contrato, en octubre de 2009). El seguro sigue vigente.

Comprueba que el beneficiario es el Banco y que le corresponde recibir todos los meses el importe del 50% de la cuota, es decir, 126,70 / 2 = 63,35€. En el mes de junio, no recibirá ingreso alguno dado que la franquicia contemplada en el contrato es equivalente a un mes (se compensa y en el mes de junio, por tanto, Santi se hará cargo de la cuota completa).

Santi contacta con su Banco y les notifica el siniestro, dentro del plazo de 1 mes que fija la póliza. Una amable señorita le dice que no se preocupe y le pide que les envíe unos documentos que acrediten su situación (carta de despido de la emrpesa, alta en el INEM y recibo del pago del finiquito). A continuación, le indica que se inicia el expediente de tramitación del siniestro y que proceden con las gestiones necesarias.

Por último, le indica a Santi el procedimiento de pago, que consiste en que él debe seguir pagando el importe íntegro de la cuota del préstamo como todos los meses y que a partir del segundo mes (por la franquicia de 1 mes contemplada en el contrato) recibirá un ingreso en su cuenta correspondiente al 50% de la cuota del préstamo, que es la cantidad que le corresponde como compensación por el seguro. Los pagos finalizarán cuando termine su situación de desempleo o en un máximo de 12 meses consecutivos, tal y como recoge una cláusula de la póliza.

Cuando cuelga el teléfono, Santi Rical tiene la sensación de que se ha salvado de una buena y piensa que será bienvenido todo cuanto dinero pueda ahorrar, ahora que tendrá que ajustarse el cinturón durante una temporada.

Imágenes | Wiros | Doug Wertman | |

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