La insospechada relación entre la geometría y el ahorro

Quién nos iba a decir que aquellas clases de geometría que teníamos en el colegio iban a tener tanta importancia en el presupuesto del hogar. Resulta que, si nos paramos a observar un poco y prestamos atención a la geometría de algunos elementos de nuestro entorno, podemos encontrar algunas oportunidades de ahorro.

Así es, existe una insospechada relación entre la geometría y el ahorro, o no tanto, pero que impacta en nuestro presupuesto y, por tanto, es interesante conocer. A continuación, te contamos algunos ejemplos:

Electrodomésticos que necesitan mimo para prevenir el gasto en averías

Resulta muy importante la geometría en los electrodomésticos que tienen partes móviles, sobre todo en las piezas que hacen movimientos giratorios y rotan sobre un eje. Esto se debe a que el giro que las piezas hacen sobre los ejes, lleva asociado un cierto desgaste y, cuando los electrodomésticos no están bien colocados, éste se produce a un ritmo mayor del esperado.

Por ejemplo, las lavadoras tienen una pieza móvil que es el tambor, que gira sobre un eje para lavar la ropa. Si nos fijamos en el manual de instrucciones, seguro que encontraremos un apartado dedicado a explicar cómo se debe instalar la lavadora, que es sobre un plano lo más horizontal posible, para que el movimiento de rotación sea lo más liviano que se pueda. De lo contrario, el eje y la pieza que rota sobre él, sufrirán un gran desgaste. Como el suelo de las casas no es perfectamente horizontal, las lavadoras suelen traer unas patas ajustables en altura para que su posición sea lo más horizontal posible.

¿Qué ocurre cuando no se ajustan las patas de la lavadora para que ésta quede horizontal? Ocurren varias cosas, como los casos de “lavadoras que andan”, que sucede debido a la gran fuerza que ejerce el tambor en los programas de centrifugado y que hace que la lavadora se mueva de su sitio y “ande”. Esta colocación no perfectamente horizontal y el movimiento del aparato, son perjudiciales para nuestro bolsillo porque hace que algunas piezas se puedan averiar, con el consiguiente coste, y que la duración de la lavadora sea menor de la esperada.

Otro ejemplo de un movimiento de rotación que hay que cuidar es el de la puertas de la nevera y congelador, que también siguen un movimiento de rotación y son sensibles a una mala colocación. Además, en el caso de la nevera, una mala colocación se ve agravada por el peso que pueda llevar en la puerta y por el hecho de que el eje no sea tan fuerte como el de una lavadora. Por tanto, con la nevera, también hay que cuidar su posición y su instalación, para evitar averías y que cierre mal la puerta, incrementándose el consumo de energía eléctrica necesario para mantener fríos los alimentos de su interior.

Cuando nos movemos en el coche, la geometría ayuda a gastar menos

Cuando los ingenieros diseñan los coches, tienen en cuenta las fuerzas que afectan a los vehículos en movimiento, como es el caso de la fuerza de rozamiento. A través de cálculos y pruebas ayudados por instalaciones, como túneles de viento, deciden cual es la mejor geometría para aplicar a cada parte del vehículo.

Sin embargo, un coche no siempre mantiene su geometría original a lo largo de su vida, ya que el uso provoca que pueda sufrir algún golpe o que se pueda soltar alguna pieza y, por tanto, su forma sea distinta de la ideada por los ingenieros. En estas situaciones, cuando se circula con un coche que tenga alguna abolladura o alguna pieza de su carrocería que esté suelta y se descoloque con el movimiento, el rozamiento con el aire puede ser mucho mayor del esperado y, por tanto, el consumo de combustible será mayor del normal.

Además del rozamiento con el aire, el coche también sufre rozamiento con el suelo, por su contacto con las ruedas. Si las ruedas no están correctamente hinchadas, su geometría variará del perfil normal a otro diferente, que hará que su agarre no sea óptimo y pueda aumentar el riesgo de accidente o que el consumo de combustible sea mucho mayor que el normal.

Por eso, conviene revisar periódicamente la presión del aire de las ruedas y asegurarse de que está dentro del intervalo recomendado por el fabricante del vehículo. Además, cuando se tiene algún elemento que ha sido dañado, si es de la carrocería o si tiene alguna parte móvil (eje, rueda, etc.) no conviene dejar pasar mucho tiempo sin solucionar el problema, para evitar gastar más en combustible extra y averías mayores.

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Conversación

  • minue

    La lavadora de mi madre es de las que “anda”, y tiene una puerta de nevera que una vez la abres, se abre del todo… así que entiendo perfectamente lo que comentas. Yo añadiría, eso sí, el clásico de la baca del coche, que solo por llevarla resta mucha aerodinámica, y no hubiera estado mal que hablaras de la geometría en la distribución de las luces o incluso de los radiadores, porque una distribución adecuada hará que nos hagan falta menos y ahorremos.