La opción de emprender para mejorar nuestra economía personal

Salto-Emprender

En este blog os hemos ido contando diversas fórmulas para ahorrar y realizar un consumo inteligente, siempre con el objetivo de mejorar la economía personal de nuestros lectores. Hemos planteado opciones para gastar mejor, es decir, para optimizar los recursos disponibles y maximizar el partido que se obtiene de ellos.

Hoy vamos a seguir en esta línea de presentar alternativas para mejorar la economía personal pero, en esta ocasión, lo haremos desde el punto de vista de los ingresos. Es decir, hablaremos de cómo podemos mejorar nuestra economía personal a través del incremento de los ingresos, a través del la labor emprendedora.

Emprender siempre es una opción

Emprender un negocio requiere, al menos, una buena dosis de valor para desarrollar una idea y transformarla en producto o servicio que se pueda vender, además de recursos como dinero, tiempo y otros. En España, por desgracia, no está muy extendida la cultura de creación de empresas, de ahí que en este momento, difícil para la economía nacional,  haya un importante déficit de empresas. Pero eso o significa que la tendencia no pueda cambiar.

Puede cambiar porque mucha gente se está dando cuenta de que iniciar un negocio es una interesante opción para dar el salto y mejorar su economía personal. La vida del emprendedor dicen que no es fácil y requiere sacrificios, pero también afirman los que lo experimentan que lo compensan los buenos resultados, si es que llegan; o, en caso de fracasar, al menos se adquiere una importante experiencia, la cual servirá de base en un siguiente intento de montar un negocio. En el entorno anglosajón es muy habitual ver que la gente intenta iniciar negocios y no siempre triunfan y la sociedad de estos países (EE.UU., Reino Unido,…) asume que es algo normal.

Otro punto en el que insisten los que saben de creación de empresas, es que la clave para emprender está más en atreverse a dar el paso, que en encontrar una idea innovadora y diferente a lo que ya hay. Por ejemplo, un bar puede funcionar perfectamente y no es algo nuevo, sino que es una idea que lleva mucho tiempo entre nosotros. Existe una cierta resistencia y sensación de seguridad que nos lleva a buscar trabajo por cuenta ajena, en lugar de la vía de emprender un negocio.

La opción de intra-emprender: emprende dentro de tu empresa

Cuando se habla de emprender, casi siempre se entiende como iniciar una proyecto empresarial de manera individual o asociado a otras personas, pero fuera del ámbito de la empresa en la que se trabaja. Esto supone dejar de lado una interesante opción, que es la de intra-emprender, es decir, adoptar una actitud emprendedora dentro de la propia empresa en la que se trabaja y colaborar para desarrollar nuevas oportunidades de negocio.

Por ejemplo, se puede pensar en proponer algún proyecto que suponga una mejora para la empresa, que le permita mejorar sus resultados. Si la empresa gana, los trabajadores también ganan. Esto no significa que loe empleados vayan a ingresar más dinero pero, en el peor de los casos, al menos supondrá dejarla en una mejor situación para que ésta sobreviva.

Una opción más potente de intra-emprender es la de montar un negocio con tu empresa o que sirva para darle un servicio a ésta. Por ejemplo, un director financiero que deja de ser empleado y pasa a ser un proveedor más, aprovechando su tiempo para dar servicio a otros clientes. La empresa gana porque puede ahorrar costes de personal y el empleado también gana, al poder ingresar más dinero a cuenta de otros clientes.

Conclusiones

Emprender siempre es una opción. La discusión de si el emprendedor nace o se hace viene de largo y, muy probablemente, no haya una respuesta absoluta para esta cuestión. La clave está en intentarlo, atreverse a dar el salto y comprometerse con el proyecto, casi como si fuera un hijo. O sin el casi, hasta el infinito y más allá.

Los beneficios pueden ser muchos y no sólo de corte económico. Sí, se pueden obtener ingresos mayores, aunque conlleve sacrificar ciertas cosas o asumir algún riesgo, pero también está ahí el beneficio de la realización personal por la satisfacción del trabajo bien hecho. La sensación de cerrar el trato con el primer cliente dicen que es extraordinaria, echar la vista atrás cuando el negocio lleva funcionando un tiempo y da de comer a uno mismo o, mejor aún, a un grupo de personas y a sus familias, esa sí que hace que merezca la pena.

Y tú, ¿te has planteado alguna vez dar el salto e iniciar tu propio proyecto empresarial?

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Imagen | abnelphoto.com

Conversación

  • Diego Lorenzana

    La pregunta del millón: ¿el emprendedor nace o se hace? Yo creo que ses una mezcla de ambos pero en general, cualquiera podría comenzar su negocio aunque no sea un emprendedor nato.