Llevar hábitos de vida saludables para sentirnos mejor con nosotros mismos pero, también, para ahorrar

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Cuando hablamos de hábitos de vida saludables normalmente solemos referirnos a una serie de pautas de alimentación o deporte para estar en forma, prevenir enfermedades o simplemente, sentirnos mejor con nosotros mismos. Y es cierto, ninguno deberíamos descuidar ni nuestra alimentación ni el ejercicio que realizamos ya que es necesario para prevenir enfermedades más importantes en el futuro.

Sin embargo, los hábitos de vida saludables, además de proporcionar un mayor bienestar a quien los practica, favorecen, en muchos casos, el ahorro. Normalmente los vicios más insalubres son también los menos baratos; esta es la razón por la cual no solo nuestro organismo lo notará, sino también nuestro bolsillo.

Evitar vicios para prevenir problemas

Todas las personas tenemos hábitos. Cualquier cosa que hagamos de forma automática e inconsciente es un hábito. Los buenos hábitos, como por ejemplo ser ordenado, cortés, puntual y bien educado, son, por lo general, los que deberían fomentarse en cualquier sociedad civilizada. Sin embargo, cuando estas costumbres son perjudiciales para nosotros y para el resto, cambian de nombre y pasan a ser vicios.

Partiendo de esta base podríamos preguntarnos: ¿por qué no adquirimos todos buenos hábitos en lugar de vicios? Si esto fuera así, quizá no habría ninguna persona que fumase o bebiese alcohol y quizá tampoco habría nadie que tomase café y, sin embargo, todavía siguen siendo mayoría los que fuman, beben o toman café.

La respuesta es sencilla: no es tan sencillo eliminar por completo un vicio, máxime cuando, en muchas ocasiones, estamos hablando de vicios adictivos. Es decir, los vicios son inherentes a la propia condición humana. Eliminarlos por completo pasaría por modificar la raíz de nuestro comportamiento como seres humanos.

Aún así, es posible modificar nuestros hábitos. Dejar de fumar es una de las propuestas que mucha gente se hace cuando entra el Nuevo Año y, en muchas ocasiones, hasta se consigue (no sin una gran fuerza de voluntad). Eliminando los vicios nos ayuda a llevar hábitos de vida más saludables y a sentirnos mejor con nosotros mismos pero, ¿qué ocurre con el ahorro?

Saludable y ahorro no tienen por qué estar reñidos

Está claro que los vicios no son gratis o, al menos, no suelen serlo. Pensemos en una persona que se fuma un par de cajetillas de tabaco diarias. A un precio medio de 3,5 euros por cajetilla, el individuo en cuestión gasta 7 euros al día en tabaco, que si lo trasladamos a un mes, supone un gasto medio mensual de 210 euros en tabaco y un gasto anual de 2.520 euros.

Es evidente que una persona no fumadora no tiene que acometer este gasto pero, además, es bastante probable que sufra menos enfermedades en el futuro, lo que le ayudará, no solo a ahorrar en el presente, sino a prevenir un mayor gasto en médicos en el futuro. Lo mismo sucede con el alcohol o, en menor medida, con la adicción al café.

Pero no solo eliminar vicios nos ayuda a ahorrar. Hacer deporte, por ejemplo, es otra de las formas saludables que supone un menor gasto. Pensemos en una persona que salga a correr o, como se dice hoy en día, a hacer running. Necesitará unas zapatillas de, pongamos, 100 euros; varios pantalones cortos y camisetas que le podrían valer, pongamos, 75 euros; y un accesorio para escuchar música que le valdrá otros 25 euros. En total, requiere una inversión inicial de 200 euros, o incluso menos.

Pero, pensemos, ¿qué estaríamos haciendo si no estuviésemos haciendo ese deporte? Podemos pensar que estaríamos delante sentados en el sofá viendo la televisión; pero no es menos probable que estemos en un bar tomando unas cañas con nuestros amigos. A un gasto medio de 10 euros, en 20 días que hayamos salido a correr en lugar de salir a tomar unas cañas, tendríamos amortizado el gasto inicial en material deportivo, al margen del beneficio en términos de salud que supone salir a correr en lugar de salir de cañas.

Por último, y como todos sabemos, los productos que provienen directamente de la tierra son mucho más sanos que los producidos de manera industrial. Si nuestro tiempo y nuestro espacio nos lo permite, es mucho más barato y saludable disponer de un pequeño huerto donde producir nuestros propios alimentos antes que acudir al supermercado cada semana. Evidentemente, no está al alcance de todo el mundo pero, en la medida de nuestras posibilidades, merece la pena.

Conclusiones

En líneas generales, sentirnos bien con nosotros mismos y conseguir un mejor estado físico son las razones principales para llevar hábitos de vida saludables. Pero es que, además, y aunque no lo consideremos como prioritario, ayudan, en muchos casos, a ahorrar. Con estas razones de peso, ¿a quién no le gustaría llevar una vida más saludable?

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Conversación

  • Cris_MD

    “Mientras la mitad del mundo muere de obesidad, la otra mitad muere de hambre”
    Llevar una alimentación sana y hacer ejercicio es realmente importante: mi peor vicio son los dulces y el tapeo, y ahora que viene el verano se hace todavía más complicado… Sin embargo si tenemos controladas nuestras cuentas y vemos todo el gasto que nos supone (yo soy de Dinaru http://dinaru.com/), puede ayudarnos al menos como primera barrera y hacer que nos lo “pensemos dos veces”.
    Disfrutar de la vida, sí, ¡pero sin excesos!;)

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