Todo lo que debes saber para pagar con otra moneda en tu viaje

Al preparar un viaje tenemos en cuenta muchas cosas: dónde ir, qué ropa llevar, qué ver, dónde comer… pero, ¿cuántas veces nos paramos a pensar en la moneda del país al que vamos? Para que no te pille desprevenido ni te entren dudas de repente, te contamos qué debes saber para pagar con otra moneda en tu viaje.

1. El precio de la moneda varía según el día en que hagas el cambio

Para bien o para mal (según se mire), no existe una tarifa plana que se mantenga en el tiempo, en cuanto al tipo de cambio se refiere, sino que este es distinto en función del día en que hagas el cambio de moneda (este depende de las fluctuaciones del mercado).

Si eres de los que toman como referencia el precio que dan los conversores online, te avisamos de que el que te muestran es el que tienen las divisas en el mercado, no al que puedes conseguirlas tú como usuario final. Además, ten en cuenta que en el lugar donde te darán tu moneda, te sumarán alguna comisión adicional porque, claro, al precio de esta en el mercado hay que sumarle gastos como la logística de transportar ese dinero físico.

2. Moneda y divisa son conceptos distintos.

Para que no te líes con los conceptos económicos, te lo vamos a simplificar: la moneda es la unidad (física) que se utiliza en el país, mientras que el término divisa se emplea en aquellas operaciones que no implican movimiento de dinero físico. ¿Sigue sin quedarte claro? No te pierdas este post sobre el tema.

3. No es lo mismo «comprar moneda» que «vender moneda».

Igual ahora mismo en tu cabeza está sonando un largo: Whaaat? Que no cunda el pánico, es más fácil de lo que parece: vendes moneda cuando cambias la tuya por una extranjera (en una tienda sería pagar por el producto que te llevas). Compras moneda cuando lo haces al revés (en la tienda sería que te devuelvan el dinero por el objeto que has comprado). Clarísimo, ¿no?

4. El euro y el dólar no son un comodín para cualquier destino.

Si bien es cierto que en muchos países no tendrás problema para pagar en euros o en dólares (incluso aunque su moneda sea otra distinta), especialmente en hoteles o grandes superficies, por ejemplo, en la mayoría será mejor que utilices su moneda local.

De esta forma, podrás pagar hasta en el rincón más remoto de tu destino y evitarás que al convertir un precio de la moneda local a la tuya te apliquen un redondeo (suelen hacerlo) Además, podrás salir/entrar de los países que tienen tasa de entrada/salida a pagar en su divisa.

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5. ¿Efectivo o tarjeta?

Esta es una pregunta que nos solemos hacer cuando vamos a viajar: ¿es mejor pagar en efectivo o con tarjeta? Pues depende, porque cada cosa tiene sus ventajas.

Efectivo. La gran ventaja de llevar efectivo es que podrás pagar en cualquier parte del mundo, pese a que en esa tienda pequeña (o no tan pequeña) de esa isla perdida en X rincón no tengan datáfono.

Además, si utilizas efectivo, no te asustará pagar en sitios que no generen mucha confianza. Y si lo que te inquieta es sufrir un robo debes saber que si cambias tu moneda con ING DIRECT y Global Exchange, estarás cubierto frente a robos, con el seguro de 300 € que te regalamos, en pedidos de más de 300 €.

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Tarjeta. Con la tarjeta, siempre sabrás que no te vas a quedar sin dinero. «¿Cuánto dinero cojo?», «¿Será suficiente con esto?» son frases que nunca oirás a alguien que lleve tarjetas bancarias. Además, podrás pagar con ellas en cualquier comercio del mundo con TPV o disponer de tu dinero en cualquier cajero disponible alrededor del mundo.

Y si lo que te importa es la seguridad, debes saber que las tarjetas de ING DIRECT cuentan con protección antifraude en caso de pérdida, robo o uso fraudulento, lo cual no quiere decir que no debas ser prudente a la hora de usarlas, especialmente en el extranjero.

6. ¿Dónde es mejor hacer el cambio de moneda?

Así, grosso modo, estas son las opciones que tienes para conseguir una moneda local distinta a la tuya: cambiar en tu banco (con ING DIRECT puedes hacerlo online, recibiéndola en casa, en Correos, o reservando tu pedido en una oficina de Global Exchange para recogerlo antes de salir de viaje), o puedes cambiar moneda al llegar a tu destino (en el propio aeropuerto o dentro de la ciudad).

Por comodidad, lo mejor es que tengas tu moneda en mano antes de salir de viaje (así, te aseguras de poder hacerte cargo de los primeros gastos en tu destino: el taxi, el metro o autobús, un café cuando llegues, etc.). Por precio, puede que consigas el mejor tipo de cambio en el país al que viajes, pero atento a lo que te contamos en el siguiente punto.

7. ¿Puedo fiarme de cualquier casa de cambio?

Aquí es a donde queríamos llegar. Claramente, no. Si no estás seguro del sitio donde vas a cambiar al llegar a tu destino (porque te lo hayan recomendado, porque hayas investigado en Internet…), ¡no te fíes! ¿Por qué? Pues porque puede que te den billetes falsos o que te cobren comisiones injustificadas.

Y ya de cambiar en la calle, ni hablamos. Por mucho que te aseguren que es fiable, no tienes forma de saber si te están dando gato por liebre o billete por papel sin valor, en este caso.

8. ¿Con cuánta antelación debo hacer el cambio de moneda?

Pues de nuevo, depende. Y en este caso, ¿de qué depende? De la forma de cambiar moneda de las que te hemos planteado que elijas. Si lo haces de manera online, a través de ING DIRECT, en un máximo de 4 días laborables podrás tener la moneda en tu casa o en la oficina de Correos más cercana. Si, por el contario, prefieres ir a una oficina, tendrás que adaptarte al horario de la misma tanto en origen como en destino (con las complicaciones, en este último caso, que ello conlleva muchas veces, como que tu vuelo llegue tarde y no encuentres nada abierto en la ciudad).

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9. ¿Qué significa que puedo cambiar moneda online?

Si eres cliente de ING DIRECT, puedes cambiar tu dinero con nosotros, de forma online y a través de Global Exchange, a mejor tipo de cambio que en cualquier oficina en el aeropuerto, y recibiéndola, de forma cómoda y gratuita, en tu domicilio o en una oficina de Correos.

Además, de esta forma y como ya hemos comentado antes, cuentas con la ventaja de tener una divisa que puede que no encuentres en el aeropuerto.

10. Si me sobra moneda a la vuelta, ¿me la tengo que quedar?

Para nada. Si antes de salir de viaje has hecho el cambio con nosotros, podrás hacerlo de nuevo, a la inversa, en cuanto finalice tu periplo. Te recompramos hasta el 50% de los billetes que te hayan sobrado, en cualquier oficina de Global Exchange, por el mismo precio por el que los adquiriste. De esta forma, no pierdes nada en el cambio al recuperar tus euros.

Y después de todo esto, ¿te sigue quedando alguna duda sobre el cambio de moneda?

Imágenes: pexels, StockSnap, Geralt y galiciandreamer.

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