No necesitas cambiar tu televisor: aquí tienes siete accesorios para convertirlo en una Smart TV

Con la llegada de Netflix y la popularización de otros servicios de cine y series online, es posible que, en algún momento, hayamos sentido la tentación de comprar una nueva Smart TV con la que poder disfrutar de todo ese contenido en una pantalla grande y desde la comodidad del sofá.

Sin embargo, aunque es cierto que solo los modelos relativamente recientes incluyen estas opciones, no es motivo suficiente para cambiar nuestro televisor, ya que existen un amplio abanico de accesorios para convertir nuestra televisión en una Smart TV.

¿Qué es una Smart TV?

Hasta hace pocos años, un televisor se limitaba a cumplir una única función: sintonizar los diferentes canales de televisión y reproducirlos en la pantalla. Con el tiempo fueron incorporando alguna que otra característica, como la posibilidad de reproducir fotos, vídeos y música desde un USB, incluso grabar contenido para verlo más tarde, pero no mucho más.

Una Smart TV, que traducido literalmente quiere decir “televisor inteligente”, supone un cambio de enfoque, y trata de convertir a nuestro televisor en el centro neurálgico del entretenimiento doméstico, ampliando la cantidad de cosas que podemos hacer. Ahora, por ejemplo, podemos entrar a Facebook y Twitter desde el sofá, ver vídeos de Youtube, alquilar series y películas, disfrutar del contenido de servicios como Wuaki.Tv, Netflix, Filmin o Spotify… y en algunos modelos incluso hacer videollamadas y jugar a videojuegos.

¿Por qué nos puede interesar una Smart TV?

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Existen diferentes motivos por los que nos pueda interesar una Smart TV. Son especialmente prácticas si, por ejemplo, no somos de simplemente sentarnos en el sofá y “ver que echan por la tele”, sino que queremos aprovechar nuestro tiempo de ocio viendo lo que nos interesa cuando nos interesa.

También son útiles con niños pequeños, ya que existen muchas aplicaciones infantiles con pequeños juegos y muchas capítulos de sus dibujos animados favoritos que podemos poner en cualquier momento.

Tampoco es que sean la panacea, porque hay cosas que son más sencillas de hacer con el móvil, como ver Facebook o Twitter, pero ofrecen un plus de comodidad y hay situaciones en las que se agradecen, como cuando quieres enseñar un vídeo de Youtube a muchos amigos en casa y lo puedes ver en la pantalla grande del televisor, o simplemente sentarnos en el sofá y elegir qué película ver esa noche.

Siete accesorios para convertir tu televisor en una Smart TV

Como hemos comentado, las opciones que ofrece una Smart TV pueden resultar interesantes, aunque no tanto como para justificar la compra de un nuevo televisor, especialmente si tenemos uno que funciona perfectamente. Afortunadamente, existen en el mercado un amplio abanico de accesorios para convertir nuestro televisor en una Smart TV por mucho menos de lo que imaginamos.

  • Google Chromecast: Es la opción más económica, pues solo cuesta 39 euros, pero también la menos completa. Estrictamente, no sirve para hacer de nuestro televisor una Smart TV, sino que es una especie de receptor para ver en la pantalla el contenido de nuestro smartphone o tablet, ya sean vídeos de Youtube, juegos, películas… y por supuesto también el cine y las series de servicios de suscripción como los mencionados Netflix, Wuaki o Filmin.
  • Apple TV: La alternativa que ofrece Apple a Chromecast es sensiblemente más cara (desde 79 euros el modelo antiguo y aproximadamente 169 euros el nuevo) aunque ofrece mayores opciones (sobre todo el nuevo modelo) como la posibilidad de instalar aplicaciones y juegos, además de, por supuesto, reproducir el contenido de nuestros teléfonos y tablets con iOS.
  • Microsoft Wireless Display Adapter: Microsoft tampoco se queda atrás para ofrecer una alternativa, y en este caso lo hace con un adaptador Miracast, que lo que hace es reproducir de forma inalámbrica en la pantalla del televisor lo mismo que estemos viendo en la de nuestro tablet, smartphone u ordenador, siempre que sea compatible con WiDi / Miracast. Su precio es de 60 euros.
  • Una TV Box: Si no queremos depender de nuestro smartphone o tablet para ver contenido, una buena alternativa son las TV Box, como la de VicTsing (42 euros) o la de Rikomagic (85 euros) que básicamente son pequeñas cajas que contienen en su interior una tablet Android, pero sin pantalla (ya que va estar siempre conectado a la TV) y con el sistema operativo adaptado para ser controlado con un mando a distancia.
  • Un stick HDMI: en esencia son similares a las TV Box, pero de menor tamaño, lo que a veces encarece el precio para la misma potencia. Son tan pequeños que simplemente hay que conectarlos directamente a una toma HDMI de nuestro televisor. Los hay basados en Android como el Floureon MK808 por 50 euros e incluso con Windows, como el Intel Computer Stick (150 euros) que convierte nuestro televisor en mucho más que inteligente, ya que es como un ordenador de sobremesa.

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Conversación

  • Recuerdo cuando desayunaba con 12 años en casa de mi abuela y veía los dibujos. Resultaba que en el canal 111 del “Plus” había una sección de videojuegos. Eran mucho más simples de lo que sería unos años después las consolas portátiles, pero cumplia su cometido: el usuario podía jugar con el mando de la televisión a algo. Podía interactuar.

    Para mí, aquello ya era lo suficientemente “smart”. Lo de ahora… Bueno, mejor un ordenador con pantalla grande 😉

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