Nuestra oficina está en casa: el teletrabajo como la mejor fórmula de ahorro

Una de las polémicas más de moda en el mundo laboral es la que gira en torno a la posibilidad o no de poder trabajar desde un lugar diferente al de nuestra oficina tradicional. Hay quienes ven en el teletrabajo una fórmula para facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral y, por tanto, de mejorar la productividad, y hay quienes se oponen a ella de forma rotunda por considerarla una fuente de problemas laborales entre los trabajadores.

Sin entrar a valorar si estoy de acuerdo o no con una u otra opinión, de lo que no cabe duda es de que el teletrabajo es una fórmula alternativa de trabajo muy de moda, especialmente en aquellas empresas de oficina y cuya labor se realiza de forma telemática. Pero, además, es una fórmula de ahorro muy a tener en cuenta tanto para el empresario como para el empleado.

El teletrabajo como método de ahorro: todos salen beneficiados

Existe multitud de información acerca de los beneficios del teletrabajo, no solo en términos de productividad y satisfacción para los empleados, sino también en términos de ahorro, tanto para el empleado como para el empresario como en última instancia para todo el país. Hay bastantes empresas que ya lo han puesto en marcha con beneficios muy notables tanto para sus empleados como para ellas mismas e, incluso, el medio ambiente.

Pero decir que los beneficios muy notables y no decir nada viene a ser lo mismo; por este motivo, The Telework Research Network y el Calgary Economic Development elaboraron en 2011 un estudio para conocer el impacto del teletrabajo en nuestras vidas (en realidad, en las vidas de los norteamericanos, puesto que el estudio está elaborado para Estados Unidos y Canadá, pero puede ser perfectamente extrapolable a nuestro país).

De acuerdo con este informe, Estados Unidos se ahorraría un total de 772 millones de dólares al día si se aplicara el teletrabajo de forma masiva, repartidos del siguiente modo: 494 millones de dólares en gastos de quienes viven lejos de su lugar de trabajo, 185 millones referentes a 2.3 millones de barriles de petróleo que dejarían de consumirse y 93 millones referentes a 775 accidentes de tránsito que dejarían de producirse.

Si, además, medimos el impacto generado sobre el medio ambiente debido al movimiento de vehículos que se desplazan del trabajo a casa y de casa al trabajo, hay razones de peso para ahondar en este modo de trabajo: dejarían de producirse 423.000 toneladas de gases del efecto invernadero, equivalente a que 77.000 coches dejasen de circular por una ciudad al año.

Es evidente que no todo el mundo puede acceder al teletrabajo. Existen multitud de empleos de cara al público o que requieren presencia física en su puesto (pensemos en un barrendero, un bombero o un polícia) y para los que no es posible teletrabajar. Por este motivo, el estudio está restringido a 41 millones de ciudadanos estadounidenses, aquellos que tienen trabajos compatibles con el teletrabajo.

Ahorro para el trabajador…

Los consejos que hemos ido dando en este blog para fomentar el ahorro se han circunscrito, hasta ahora, a acciones cotidianas que todos podemos llevar a cabo de manera voluntaria y sin dependencia de terceros. Sin embargo, al hablar de teletrabajo, son nuestros empleadores los que deciden por nosotros si podemos acceder a esta posibilidad o no. No obstante, cada día son más los trabajadores que pueden optar por esta opción o que, incluso, se ven forzados a trabajar íntegramente desde casa al no disponer un espacio físico de trabajo concreto.

De acuerdo con el estudio anterior, estos trabajadores pueden beneficiarse de un ahorro comprendido entre los 400 y los 2.400 euros anuales si se aplicase como norma general la posibilidad del teletrabajo debido a la reducción de gastos laborales relacionados con el desplazamiento diario hasta la oficina (coste de la gasolina) y otros aspectos a más largo plazo, como el desgaste que supone utilizar el coche todos los días o el ahorro en términos de tiempo libre que supone el desplazamiento de la oficina a casa y de casa a la oficina que, en muchos casos, puede cuantificarse en un par de horas o más al día.

No obstante, hay que decir para que se pueda aplicar el teletrabajo de forma correcta será necesario disponer de todas las herramientas adecuadas para trabajar desde un lugar distante. En líneas generales, esto quiere decir disponer, como mínimo, de un teléfono, Internet y un ordenador, aunque en ocasiones pueden hacerse necesarias otro tipo de dispositivos o herramientas adicionales, lo que puede encarecer el coste del mismo si no teníamos contratados estos servicios en el hogar o no lo hace nuestra empresa por nosotros.

…para el empresario…

El empresario también se ve beneficiado de la implementación del teletrabajo, hasta el punto de poderse ahorrar casi 7.500 euros anuales por trabajador. Por un lado, el aumento de motivación que generaría una decisión de este tipo entre los empleados haría que su productividad aumentase en un 20%, con las consiguientes ventajas en lo que a beneficios empresariales se refiere.

Por otro lado, las empresas se ahorrarían cerca de 1.200 millones de euros anuales debido a la disminución del movimiento de personal y un 7% en el desgaste de los equipos, al margen de un aumento en la moral de los empleadores. A esto hay que añadir una reducción de la factura de la energía en la oficina puesto que mientras el trabajador está en casa no está consumiendo energía en su puesto de trabajo.

…y para todo el país

De acuerdo con el estudio, existen catorce millones de canadienses que se desplazan a la oficina todos los días para trabajar, de los cuales el 44% tienen puestos de trabajo que son compatibles con el teletrabajo. Ocho de cada diez trabajarían desde sus hogares si puediesen, aunque solo tres de cada cien lo hacen a día de hoy.

Si el resto de trabajadores con puestos compatibles con el teletrabajo, trabajasen desde casa tan solo dos veces a la semana, el ahorro nacional (recordemos, en Canadá) sería de 36 mil millones de euros, además de reducir el absentismo laboral y aprovechar mejor el tiempo.

En definitiva, dejando a un lado el debate encarnizado que existe en la actualidad entre los directivos de las empresas acerca de la conveniencia o no de su implementación, de lo que no cabe duda es que el teletrabajo es un gran aliado del ahorro, no solo para nosotros como empleados sino para nuestra empresa y, en general, para todo el país.

Más Información | WORKshift Canada: The Bottom Line on Telework
En Naranja | Si trabajas desde casa y no logras concentrarte, quizá el coworking pueda servirte de ayuda
Imagen | braintrack

Conversación

  • minue

    Yo soy fan declarado del teletrabajo, aunque también he sufrido en mis carnes sus desventajas, pues trabajar desde casa requiere disciplina, organización y fuerza de voluntad, hay muchos trabajos compatibles con el teletrabajo pero no tengo tan claro que haya tantos trabajadores compatibles con el teletrabajo.

  • Josep Camós

    Las ventajas para el conjunto de la sociedad son enormes. Pensemos en miles de trabajadores que no contribuyen a la saturación y desgaste de las infraestructuras viales, la reducción de siniestralidad vial in itinere, la reducción de consumo de hidrocarburos… y así, un larguísimo etcétera.