Once maneras originales de ahorrar agua en la cocina

Es evidente que existen ciertos consumos cotidianos que ninguno de nosotros podemos evitar por tratarse de recursos imprescindibles para la vida. El consumo de agua, electricidad, calefacción o incluso Internet son gastos en los que ninguno de nosotros tenemos que incurrir casi a diario y en los que no deberíamos escatimar ni un sólo céntimo. Sin embargo, no escatimar en ellos no significa que no existan modos de reducir su factura mensual.

Esto es lo que ocurre, entre otros, con el gasto de agua en la cocina. A pesar de que la mayor parte de la población llevamos un tiempo comprometidos no solo con nuestro bolsillo sino también con el medio ambiente a la hora de no despilfarrar nuestros recursos hidráulicos, existen todavía formas de no despilfarrar agua en nuestro día a día.

El consumo de agua: consumimos menos pero aún derrochamos

Agua

Muchos son los usos que tiene el agua en nuestra vida cotidiana: sirve para ducharnos, para regar el jardín, el huerto o las plantas, para cocinar, para lavarnos los dientes o la cara o para utilizar algunos electrodomésticos esenciales como el lavavajillas o la lavadora.

En total, el consumo diario medio de agua de los hogares españoles se sitúa en 144 litros por habitante y por día, una cifra sensiblemente inferior al consumo de agua de hace diez años (aproximadamente 171 litros diarios por habitante). Parece que las campañas de sensibilización en favor de no derrochar agua están dando sus frutos y los ciudadanos estamos cada vez más concienciados en torno a un problema, el del agua, que traspasa fronteras.

Sin embargo, aún a día de hoy se siguen malgastando cerca del 17% del consumo total diario de agua, en algunas ocasiones por descuido pero otras por no llevar a cabo una política doméstica de ahorro real y eficiente.

Todavía son muchas las acciones cotidianas que impiden que el ahorro de agua pueda ser pleno, en especial cuando realizamos algunas acciones en nuestra cocina. Pero no te preocupes; te dejamos con algunas ideas prácticas para ahorrar sin demasiado jaleo.

Pasos para ahorrar agua en nuestra cocina

Factura del agua 1

  1. Evita dejar correr el agua: al preparar cualquier comida, siempre es necesario lavar los alimentos antes de cocinar. Si tienes muchas patatas que cepillar, llena la mitad del fregadero en lugar de dejar el agua corriendo. Lavar una manzana bajo el grifo está bien pero si tienes que lavar muchas frutas lo mejor es llenar un poco el fregadero y lavarlas todas a la vez
  2. No uses el lavavajillas hasta que no esté lleno: parece de perogrullo pero en realidad no lo es. Un lavavajillas medio lleno es un desperdicio de agua, ya que se va a utilizar el mismo agua para una menor cantidad de utensilios de cocina.
  3. Utiliza un filtro para el fregadero: normalmente solemos dejar que las sobras de comida más pequeñas se vayan por el fregadero, aumentando la obstrucción de las tuberías y dificultando su desatascamiento, lo que nos puede llegar a costar bastante dinero.
  4. No descongeles o derritas hielo bajo el grifo: una vez más, si estás descongelando el congelador, una nevera portátil para el coche, etc, llena el fregadero hacia la mitad y pon los artículos que quieras descongelar allí. O bien, sé paciente y deja que se vayan descongelando a temperatura ambiente. O ponlo fuera al sol. Aún si está lloviendo, se descongelará sin necesidad de desperdiciar agua de manera innecesaria.
  5. Enjuaga los platos en un fregadero medio lleno en lugar de hacerlo bajo el grifo con el agua corriendo. Es mucho mejor llenar a la mitad el fregadero con agua antes que enjuagar los platos con el grifo abierto.
  6. Cambia tus hábitos de cocina: en lugar de hervir, cocina al vapor. No solo usa menos agua, sino que también la comida retendrá muchos más nutrientes y eso no solo será positivo para tu bolsillo, sino también para tu salud.
  7. Cierra los grifos de manera adecuada: no dejes que goteen; y si no dejan de gotear, cambia la arandela o llama al fontanero. Una llamada a tiempo puede suponer un buen ahorro de agua el cabo de un tiempo.
  8. No es necesario fregar el suelo a diario. Barre el piso y friega solo las machas que estén a la vista; deja la limpieza total para una vez a la semana.
  9. Cuando se derrame o manche algo, lo ideal es limpiar la mancha en el momento cuando todavía está húmedo. Por ejemplo, si se te ha manchado de tomate las puertas del mueble de la cocina, gastarás menos agua y será más fácil limpiarlas cuando estén aún frescas que cuando ya se han secado.
  10. Instala un filtro aireador en el grifo. De esta manera, ahorrarás agua manteniendo el mismo tamaño del chorro de agua.
  11. No arrojes aceite en el lavaplatos ya que la grasa se queda en los desagües. Colócalo en un recipiente y tíralo a la basura.

Llevando estos pequeños gestos a la práctica y aplicándolos en nuestra vida diaria serán un buen método de ahorro a medio plazo. No solo nuestro bolsillo lo agradecerá, sino el medio ambiente y toda la sociedad por extensión.

En Naranja | La huella de agua como sistema de medida para un consumo responsable
Imagen | gimbok, Likeablerodent, Andrés Nieto

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