¿Puedo irme mañana de Semana Santa si no he mirado nada hoy?

Ha llegado la Semana Santa y, con ella, el primer puente largo del año. Estos días son muchas las personas que aprovechan para viajar: para ver a la familia, para conocer nuevos lugares o para desconectar, todo lo que sea viajar a buen precio es bienvenido.

Incluso los indecisos o los que esperan a última hora también encuentran chollos para viajar, aunque a muchos nos asaltan las dudas: ¿Puedo irme mañana de Semana Santa si no he mirado nada hoy?

Chollos de viajes de última hora, ¿mito o realidad?

Los chollos de viajes de última hora existen. Haberlos, haylos, o al menos eso es lo que muchas empresas de viajes ofrecen desde que Internet está en nuestras vidas. Gracias al gran escaparate que es la red de redes y a la inmediatez que permite contratando un viaje, los sitios de ofertas para viajar en el último minuto son una realidad.

Hay sitios que ofrecen habitaciones de hotel de último minuto, sólo para reservar hoy; otros venden billetes de avión que salen en horas.  Pero ¿por qué las empresas ofrecen este tipo de ofertas en el último momento? ¿Ganan dinero con estas ofertas o realmente no existen y se trata de un mito?

La primera clave está en el excedente que tienen las empresas. En todos los negocios, uno de los retos es ajustar la capacidad disponible a la demanda real. Si en el último momento resulta que un establecimiento hotelero o una aerolínea dispone de plazas para vender, es habitual que recurran a ofertas de última hora en las que rebajan el precio considerablemente para convencer a los clientes indecisos. Así al menos ganan algo de dinero para cubrir los costes de su negocio, cosa que no podrán hacer con asientos o habitaciones vacías.

La segunda clave está en que las personas mostramos diferentes comportamientos ante el precio de un producto o servicio y las variaciones que pueda experimentar a lo largo del tiempo. Es lo que se llama la sensibilidad de la demanda al precio, factor que tiene un gran efecto en la economía. Cuando se producen variaciones en el precio de un servicio, las personas reaccionan de forma diferente y, en el caso de las bajadas de precio de viajes a última hora, hay quien acaba comprando porque lo interpreta como una oportunidad irrepetible para viajar a buen precio.

Hay perfiles de personas que son más propensos que otros a viajar de esta forma. Por ejemplo, una persona joven y sin compromisos tiene más libertad para comprar un viaje de última hora que una persona con una carga familiar, que debe organizar el viaje para varias personas, realizar un mayor desembolso económico y, en definitiva, enfrentarse al complejo reto de gestionar las necesidades de todos los miembros que viajan y de los que no lo hacen.

Otro perfil de comprador de ofertas de viajes baratos de último minuto es el de las personas con rentas más bajas, porque tienen más dificultades para viajar a los sitios cuando se aplican las tarifas normales.

¿Cómo puedo conseguir chollos de viajes de última hora?

El primer requisito es el de tener paciencia y esperar a que lleguen los descuentos de última hora a los portales y sitios especializados en viajes. Hay algunos sitios especializados, que ofrecen alojamiento y transporte barato de último minuto (Hotelminuto, Skyscanner) mientras que hay otros que van más allá y venden paquetes completos de viajes (Lastminute, Atrápalo…).

El segundo requisito es separar la paja del trigo, es decir, saber identificar las ofertas de verdad y dejar de lado las que no lo son. Algunas veces las grandes ofertas se presentan junto con otras que no lo son, o pequeñas rebajas se presentan como grandes oportunidades. Este es otro efecto que intentan aprovechar algunas empresas, basándose en que nuestra condición humana a veces nos lleva a tomar decisiones que se alejan del óptimo, por ejemplo, cuando se debe decidir en un espacio muy corto de tiempo para no perder la oportunidad. Si te dicen que la oferta expira en muy poco tiempo, desconfía porque es el truco que se suele usar para las “grandes ofertas” que en realidad no son tal.

El tercer requisito es saber dónde buscar las ofertas realmente buenas. Normalmente hay unos sitios mejores que otros, que ofrecen chollos de verdad y que cumplen las expectativas de los usuarios. En otros, se utilizan argucias o trucos que inflan el precio al final, justo en el momento del pago, dejando lo que era una oferta interesante en un precio incluso más caro que en una contratación normal. Esto ocurre cuando en el precio de la oferta no se incluyen los gastos adicionales por pagar con tarjeta, o por “gestión”, o por “reserva de plaza” y otros conceptos difíciles de comprender a veces, pero que suman al importe total a pagar y hacen que la oferta se desinfle.

El cuarto requisito es estar preparado en el momento adecuado, por ejemplo, a través de aplicaciones que avisan en tiempo real (vía email, notificación en el móvil o sms) de que hay una oferta de viaje barato que puede encajar. Las newsletters de las agencias de viajes o de sitios online de reserva de alojamiento o aerolíneas pueden ser buenas aliadas para recibir esta información en nuestra bandeja de email. Si lo que se quiere es más inmediatez, con alertas en el móvil o tableta, puedes optar por configurar una alerta en SkyScanner.

Por último, para encontrar viajes a buen precio en el último momento es posible que merezca la pena un cambio de mentalidad a la hora de afrontar su preparación. Por ejemplo, buscando el destino más barato para tu viaje y no el viaje más barato a tu destino; o buscando otras opciones no convencionales, como las basadas en la colaboración para viajar de otra manera.

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Imagen | Stevepb

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