¿Qué ha cambiado en esta Declaración de la Renta con respecto a otros ejercicios fiscales?

Durante el año 2011 se han producido una serie de cambios relativos a la Declaración de la Renta que afectan a una buena parte de los contribuyentes. Algunas medidas aprobadas en 2010 no llegaron a ponerse en práctica por la publicación de nueva normativa que las deja sin efecto. Pero las continuas modificaciones han desorientado al ciudadano, que no ve claro lo que ya no es de aplicación o lo que todavía lo será el año que viene.

En realidad, las novedades no son tantas y afectan sobre todo a las desgravaciones. Alguna se ha suprimido pero otras se han ampliado. Los tipos impositivos de 2010 se mantienen, pero se amplia la escala de gravamen con dos nuevos tramos. Uno a partir de 120.000,20 euros, con un tipo del 22,5% y otro a partir de 175.000 euros con un tipo del 23,5%.

Situaciones que obligan a declarar

Se mantiene la obligación de declarar en los mismos límites que se venían aplicando. No tendrán que presentar declaración los contribuyentes que hayan obtenido únicamente rendimientos del trabajo procedentes de un solo pagador si su importe no excede los 22.000 euros. El límite será el mismo en caso de tener más de un pagador, si la suma del segundo y los restantes no supera los 1.500 euros anuales. En caso de que los restantes pagadores superen los 1500 euros, el limite para declarar estará en 11.200 euros.

Veamos esto con un ejemplo. Tomemos el caso de una persona que ha trabajado en la misma empresa durante todo el año, pero tuvo quince días de permiso por paternidad. El pago de esos quince días está a cargo del INSS, por lo tanto, es un segundo pagador. Si ha cobrado menos de 1500 euros del segundo pagador, su límite para declarar son 22.000 euros anuales. De superar los 1.500, el límite serían 11.200.

El límite será también de 11.200 euros anuales cuando se perciban pensiones compensatorias del cónyuge, cuando el pagador de los rendimientos del trabajo no esté obligado a retener o se perciban ingresos del trabajo a tipo fijo de retención. En caso de tributación conjunta, para determinar el número de pagadores se tomará la situación de cada miembro de la unidad familiar de forma separada. Dos cónyuges con un pagador cada uno tendrán que declarar si superan los 22.000 euros individualmente.

La obtención de rentas diferentes a las del trabajo también puede generar obligación de declarar si éstas exceden unas cantidades determinadas:

Si se perciban rendimientos del capital mobiliario (intereses de cuentas, dividendos..) y ganancias patrimoniales sometidas a retención por importe superior a 1.600 euros anuales en su conjunto.

Si se han obtenido subvenciones para compra de viviendas de protección oficial, imputaciones de rentas o rendimientos del capital mobiliario sin retención por importe superior a 1.000 euros anuales.

Si se han obtenido rendimientos de actividades económicas por importe superior a 1000 euros y pérdidas patrimoniales mayores de 500 euros.

También tendremos que presentar declaración si queremos beneficiarnos de la deducción por inversión en vivienda, o si hemos realizado aportaciones a planes de pensiones o donativos. En general, si queremos que nos sean de aplicación posibles deducciones a las que tengamos derecho, tendremos que declarar aún sin estar obligados.

Deducciones relativas a la vivienda

La novedad más destacada que afecta al ejercicio 2011 es la supresión del límite del ingresos para practicar la deducción por inversión en vivienda habitual. La Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2011 había establecido como condición para beneficiarse de esta degravación que la base imponible del contribuyente fuera inferior a 24.107,20 euros. Este límite se ha suprimido, con lo cual todos los contribuyentes pueden beneficiarse de este derecho, cualquiera que sea su base imponible.

Otro aspecto de importancia a tener en cuenta que puede proporcionarnos un importante ahorrro fiscal es la deducción por obras de mejora en la vivienda habitual. Aunque esta desgravación ya fue introducida en el 2010, se amplía ahora en varias direcciones. Por un lado se incrementa el límite anual de la base imponible. En 2010 ese límite era de 53.007,20. Para 2011 se fija en 71.007,20. Se aumenta también porcentaje que podemos deducir del 10 al 20 por ciento y la base anual máxima de deducción, el 4.000 a 6.750 euros.

Para exponerlo de un modo más claro, si mi base imponible no supera los 71.007,20 euros y he realizado obras de mejora en mi vivienda, podré deducirme el 20 por ciento del gasto si éste no supera los 6.750 euros. Si he invertido más en las mejoras, el exceso lo desgravaré en ejercicios futuros. Esta regulación afecta a las obras realizadas desde el 7 de mayo de 2011. Las obras realizadas con anterioridad se desgravarán según los límites establecidos para la Renta de 2010.

Lo que supone un beneficio fiscal de relevancia es que la deducción ya no está limitada a las obras que realice en mi vivienda habitual, sino que podré desgravar las mejoras de mi segunda o mi tercera vivienda, en su caso. Y hay que tener muy en cuenta que nunca podrán deducirse las cantidades abonadas en efectivo. El pago de las mejoras debe realizarse mediante tarjeta de crédito o débito, tansferencia bancaria, cheque nominativo o ingreso en entidades bancarias. Las obras que se realicen en elementos anexos a la vivienda: garage, jardines, piscinas, etc, no pueden incluirse en este apartado.

Se incrementa también la base general de desgravación por adquisición de vivienda, que pasa a ser de 9.040 euros y la base de deducción en el caso de instalaciones de adecuación de la vivienda habitual por razón de discapacidad. En cuanto a las instalaciones en vivienda habitual por discapacidad hay que aclarar que la persona discapacitada no tiene por qué ser el contribuyente. Puede ser su cónyuge o un pariente hasta tercer grado de cosanguinidad que convia con él.

Las modificaciones por discapacidad que dar derecho a deducción pueden encontrarse en elementos comunes del edificio que sirvan de paso a la vía pública (escaleras, ascensores, portales…). Las obras deben ser calificadas como necesarias para la accesibilidad mediante certificado emitido por el IMSERSO o el órgano competente de las Comunidades autónomas.

Supresión de la desgravación por nacimiento

Otra novedad es que ya no es de aplicación la deducción por nacimiento o adoción, puesto que fue derogada el 1 de enero de 2011. En la declaración de 2010 el contribuyente podía beneficiarse, en caso de nacimiento o adopción, de 2.500 euros que bien podían cobrarse de forma anticipada o deducirse en Renta. En la Renta de 2011 no se contempla esta ventaja. Sí se mantiene la deducción de 100 euros por menor de tres años a cargo, que puede también cobrarse anticipadamente.

Ingresos procedentes de arrendamientos

En 2010 los ingresos procedentes de alquileres podían reducirse, siempre y cuando el inmueble estuviera alquilado como vivienda habitual. La reducción general era de un 50% y podía llegar a ser del 100% en caso de que la edad del inquilino estuviera entre los 18 y los 35 años y sus ingresos no superaran el (IPREM), que para 2011 es de 7.455,14.

La reducción general pasa a ser del 60%. El inquilino ha de ser menor de 30 años para poder reducir el 100% de los ingresos. Aunque si el contrato de arrendamiento es de fecha anterior al 1 de enero de 2011, la edad a tener en cuenta seguirá siendo los 35 años. Si el inquilino llega al tope de edad en mitad del año, tan solo podrán reducirse los ingresos correspondientes al periodo en el que se cumplió el requisito. De haber varios arrendatarios, la reducción se practicará en proporción a las personas y al tiempo en el que se cumplan las condiciones para practicarla.

Como podemos ver, los cambios no son muchos, pero es necesario conocerlos para poder beneficiarnos del ahorro que suponen. También debemos recordar que la ley obliga a conservar todos los justificantes de las deducciones que hemos aplicado durante el plazo susceptible de reclamación, que son cuatro años. En caso de obras en el domicilio conservaremos las facturas y los justificantes de pago. Si aplicamos la reducción de ingresos por arrendamientos debemos tener un documento firmado por el inquilino donde consten sus datos personales, sus ingresos y su fecha de nacimiento, determinantes de la desgravación.

RBuján

Profesora de idiomas en sus orígenes, tras 10 años de ejercicio Rbuján decide dar el salto a un nuevo sector porque “hay que saber de todo”. Después de realizar un máster en asesoría fiscal, laboral y contable, comienza su labor como gerente de RB Asesores. Lleva desde el 2001 dedicada al asesoramiento de empresas y profesionales, siempre intentando informar y, sobre todo, asesorar (aunque muchos no hagan ni caso). Es editora de Pymes y Autónomos desde abril de 2.010. Puedes seguirla en Twitter: @rbasesoria.

Foto | Tom Page
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