¿Qué les ha traído Papá Noel a los niños en Nochebuena desde 1910?

Durante años, Papá Noel ha traído a niños y jóvenes de todo el mundo regalos la noche del 24 al 25. Y, ahora que la percepción de la población sobre la economía es que está estabilizada, este año parece que habrá aún más regalos que el anterior.

la ropa, los libros, los perfumes y los cosméticos son los regalos más habituales, pero por encima de todos ellos están aquellos que hacen felices a los más pequeños: los juguetes. Ahora, Papá Noel trae videojuegos, peluches que hablan y libros electrónicos pero, ¿qué les ha traído Papá Noel a los niños desde la Nochebuena de 1910?

Década de 1910

En aquél momento, y hasta muy entrado el siglo presente, los juguetes tenían una clasificación por sexos: juguetes rudos y mecánicos para los niños y muñecas para las niñas. Son los casos del Erector Set, que daría lugar al clásico Meccano, y las muñecas Bleuette, fabricadas en Francia.

1910
Erector Set, fuente: Jim Henderson / Muñeca de tipo Bleuette de principios de siglo. Fuente: Gail Frederick / Teddy Bear, Museo Smithsonian

También es de aquella época el ahora famoso Teddy Bear, un regalo que ha acompañado a los niños durante más de 100 años, y que sigue siendo bastante popular entre los más pequeños. En 1910, un set grúa de Mecano se vendía por casi 3.420 pesetas de aquel entonces, una muñeca por menos de 650 y el oso “Teddy” por casi 1.620.

En aquél momento, en España un agricultor podía ganar cerca de dos pesetas diarias, lo que constituía un auténtico lujo con respecto a otros países de su entorno con un salario más elevado.

Década de 1920

En esta década se popularizaron las muñecas de trapo, como la Muñeca Raggedy Ann, que se diseñó  para una serie de libros y se vendía por algo más de 170 pesetas.

1920
Muñeca Raggedy Ann, fuente Angle Garret / Tren Hornby, fuente Elsie Esq

En aquél momento, y enfocado a un público varón, comenzaron a comercializarse los primeros trenes a escala que circulaban por vías, cuyos primeros precios rondaban las 850 pesetas. Un juguete que posteriormente se convertiría en artículo de coleccionismo para niños de mediana edad. Sin duda, estos juguetes precedieron a los primeros Scalextric, a varias décadas de distancia.

Aunque para entonces en España el suelo había aumentado en casi un 50%, rondando las 3 pesetas diarias un jornalero de algodón, estos juguetes seguían fuera del alcance de la mayoría de los bolsillos.

Década de 1930

Esta década marcó un antes y un después para las familias y los juegos de mesa con la llegada del primer Monopoly, un juego al que han jugado todas las generaciones desde entonces, y que estuvo valorado en más de 670 pesetas.

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Monopoly, fuente Pixabay / Muñeca de goma, fuente Casa Hogar
Diecast Car (1930)
Coche de coleccionismo, fuente FaceMePLS

En 1930, con un parque automovilístico creciente, no es de extrañar que a los niños pequeños les diese por conseguir el último modelo de diecast, un método de fabricación por el que el metal fundido entraba en un molde. Cada coche costaba entre 160 y 419 pesetas.

Con un método de fabricación similar, pero usando plásticos, las muñecas de goma se popularizaron en la época y abarataron su precio hasta las 210 pesetas.

Con un parque laboral que poco a poco se orientaba a las factorías, el poder adquisitivo de los españoles subió más de un 200% con respecto al principio de siglo, y un obrero podía ganar casi una peseta a la hora.

Década de 1940

A partir de esta década, los juguetes tradicionales dieron un giro hacia lo unisex. Aparecieron en el panorama juegos como el Cluedo (aún muy popular) o las maquetas a escala de aviones, barcos, casas y cualquier estructura que pudiese reducirse a una serie de secciones laminadas.

Cluedo, fuente Flickr / Maqueta de madera, imagen de dominio público
Cluedo, fuente Flickr / Maqueta de madera, imagen de dominio público

El precio de una maqueta de avión de madera era por aquél entonces de 440 pesetas, y la primera edición del juego Cluedo se vendía por casi 600.

Durante casi dos décadas, los salarios agrarios, aún predominantes en España, bajaron hasta las cotas de 1910, por lo que fue muy difícil que estos productos entrasen en nuestro país por aquél entonces, creándose un desfase con el resto de Europa. Además, la Segunda Guerra Mundial hizo que la demanda y fabricación de juguetes descendiese.

Década de 1950

Aunque en esta época se popularizaron juguetes como el Frisbee (unas 245 pesetas de la marca original) o la plastilina Play-Doh (215 pesetas el set), la industria dedicada a juguetes masculinos o femeninos todavía existía.

Set de Play Doh, fuente Amazon / Frisbee, fuente Wham-O
Set de Play Doh, fuente Amazon / Frisbee, fuente Wham-O

Para ellos, los coches de coleccionismo hicieron su agosto a lo largo de toda la década, y la empresa Matchbox Cards vendió más de un millón de cochecitos a casi 275 pesetas la unidad.

“Para ellas”, a finales de la década nació la famosa Barbie, que se vendía a diferentes precios en función del modelo y los complementos. Esta muñeca ha acompañado a todas las generaciones desde entonces, e incluso hoy en día es un juguete muy demandado estas fechas.

Década de 1960

Para muchos, esta década fue el comienzo de juguetes tan marcados como el clásico juego LEGO o los Action Man, que a pesar de tener más de 50 años siguen muy presentes cada Navidad.

El primer juego de LEGO se vendió por más de 2.800 pesetas, y contenía las piezas para construir una casa. Los primeros Action Man, inspirados por los G. I. Joe, se vendieron por casi el doble.

Modelo actual Hot Wheel, fuente Amazon / Patente de LEGO, 1961, documento de dominio público
Modelo actual Hot Wheel, fuente Amazon / Patente de LEGO, 1961, documento de dominio público

Esta década fue muy fructífera, y de ella también salieron marcas como Etch-a-Sketch o los míticos Hot Wheels. Juguetes que han llegado a ser mucho más famosos de lo que se pensó en su momento. Los Hot Wheels se han convertido en piezas de coleccionismo, y el Etch-a-Sketch ha despertado nuestra imaginación con vídeos como este, en el que descubrimos que se puede hacer arte usando un juguete.

El Etch-a-Sketch fue considerado un juguete caro (cerca de 6.000 pesetas) pero con una tecnología lo suficiente llamativa como para que fuese un récord de ventas.

Durante estos años, los salarios no hicieron más que subir, y la peseta se fue acercando a otros valores europeos. El salario agrario de una jornada en 1965 se estima en cerca de diez pesetas.

Década de 1970

En esta década ocurrió algo sin precedentes, tanto en tecnología como en precios. Fue la década en la que aparecieron las primeras “videoconsolas” como el Pong (44.000 pesetas), el Stylophono (12.000 pesetas) y la Atari 400 (80.000 pesetas) entraron en la vida de los niños.

Pantalla del videojuego original Pong, imagen de dominio público
Pantalla del videojuego original Pong, imagen de dominio público

1970 supuso el inicio de los juegos digitales, pero no por ello los físicos iban a dejar de existir. El clásico “Conecta 4” se vendió por primera vez al precio de 4.300 pesetas.

Esta década marcó una época de bonanza sin precedentes en nuestro país, surgiendo empleos especializados con sueldos mensuales equivalentes a 62 euros, unas 10.300 pesetas al cambio. España se había puesto al nivel económico europeo, y comenzaba a importar juguetes de forma masiva.

Década de 1980

La década de 1980 parece descansar de los videojuegos (que volverán con impulso 10 años después) para centrarse en los muñecos. Todo tipo de muñecos coleccionables, muchos de ellos basados en el merchandising de series de televisión.

Muñecos coleccionables de My Little Pony, las Tortugas Ninja y He-Man, más un cubo de Rubik
Muñecos coleccionables de My Little Pony, las Tortugas Ninja y He-Man, más un cubo de Rubik

Con figuritas como He-Man, My little Pony, Osos Cariñosos o Las Tortugas Ninja, dieron el salto de la televisión a las estanterías de las jugueterías. Quizá la frase “se venden por separado” fuese la más común en los anuncios de estos muñecos, cuyo precio oscilaba desde las mil pesetas a más de 3.000 la unidad.

El cubo de Rubik, aunque ideado en 1974, fue comercializado a partir de los 80, y supuso un gran dolor de cabeza para mucha gente, y la alegría de unos pocos. Este juguete pronto se convirtió en un test de inteligencia por sí mismo. Se estima que se han vendido más de 350 millones de unidades.

Los sueldos seguían creciendo, y un operario cualificado podía ganar cerca de 40.000 pesetas mensuales. España estaba por fin dentro del mercado del juguete.

Década de 1990

Aunque el auge de los muñecos no disminuyó (Power Rangers, Marvel o Los Simpson), el mercado empezó a comercializar animatrónica como el Furby (10.000 pesetas) o Buzz Lightyear (7.200 pesetas). Junto con el Tamagotchi (4.400 pesetas), estos personajes marcaron toda una generación.

Muñeco Furby, fuente BuzzFeed
Muñeco Furby, fuente BuzzFeed

Pero 1990 no se quedó ahí. Vio nacer la Game Boy (25.000 pesetas) y cientos de videojuegos compatibles, así como la Sega Mega Drive (74.000 pesetas) con otros tantos juegos. Es el nacimiento de la edad del videojuego.

Game Boy, fuente Blender Nation
Game Boy, fuente Blender Nation

Esta edad no tuvo un crecimiento en salarios tan importantes como los anteriores, pero un trabajador podía ganar 60.000 pesetas mensuales, con lo que España podía permitirse la primera generación de niños con consolas portátiles como la Game Boy.

Década de 2000

Si las dos últimas décadas han quedado expuestas aquí con solo una fracción de todos los juguetes que hubo, de aquí en adelante tan solo se puede representar una parte infinitesimal. El abanico de juguetes se hace enorme, creciendo con la demanda. Se centra en juguetes físicos para los más pequeños y videojuegos para los que no lo somos tanto.

Bratz, fuente Bratz
Bratz, fuente Bratz

Entre los juguetes y juegos más populares se encontraba el patinete, el Scalextric (que ya llevaba muchos años en el mercado, pero hizo su agosto en 2002) y las muñecas Bratz. Estas últimas muy reconocidas, al ser una de las primeras marcas que introdujo desde el principio personajes multiculturales. Los videojuegos se expanden a lo largo de varias consolas diferentes y decenas de temáticas y subgéneros, y muchas ocupan las pantallas de nuestras casas durante años.

Década actual

Es obvio que, cada vez más, los juguetes más básicos como los muñecos, peluches o juegos de mesa tienen cada vez más elementos informáticos. Incluso los libros, regalos frecuentes a todas las edades, tienen en muchas ocasiones chips o botones que permiten la interacción de lo físico con lo virtual a través de la realidad aumentada.

Gama de videoconsolas, fuente IGN
Gama de videoconsolas, fuente IGN

Muchos de nosotros ya hemos ido a las tiendas a comprar a tiempo nuestros regalos de Navidad. Sin duda, si algo puede sacarse en claro, es que los juguetes seguirán cambiando con el tiempo, y las nuevas generaciones disfrutarán de nuevos inventos con los que divertirse.

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Imagen de portada | Alexas

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