¿Realmente se puede ahorrar tiempo?

Ahorrar tiempo

Es curioso que tratamos el tiempo como si fuera algo tangible; podemos ganar tiempo, perder el tiempo, dar tiempo, dejar tiempo, malgastar el tiempo e incluso ahorrar tiempo, aunque pensándolo bien, ¿realmente se puede ahorrar tiempo?

El tiempo es un factor productivo que no se valora en su justa medida. Es probablemente el más importante de todos, porque es el único invariable. Podemos conseguir más trabajadores y más materia prima, pero el día seguirá teniendo 24 horas y los años 365 días. El tiempo avanza inexorablemente, y cada segundo que recorre el reloj forma ya parte del pasado.

Ahí es donde reside la paradoja de la expresión ahorrar tiempo. Porque podemos perderlo fácilmente, malgastarlo, basta con dejarlo correr; también darlo, dejarlo o incluso ganarlo, porque se trata de un tiempo futuro, pero ahorrar tiempo es como tratar de guardar arena entre las manos, se escurre por momentos.

Es cierto que cuando hablamos de ahorrar tiempo nos referimos a que tardamos menos tiempo en realizar una actividad y ahora tenemos una cantidad de tiempo que no disponíamos antes para realizar otra, pero es como uno de esos concursos en los que tienes unos minutos para comprar lo que quieras en una tienda. Durante unos instantes todo es tuyo, pero al final solo te quedas con lo que hayas podido escoger en ese tiempo. La vida y la economía son así constantemente.

El coste de oportunidad

Sobre este paso inevitable del tiempo se basa el concepto de coste de oportunidad que explicamos hace un tiempo. Solo podemos hacer un número limitado de cosas, porque el tiempo que tenemos es finito, cada vez que escogemos una dejamos de escoger todas las demás, y en el caso de la economía, dejamos de ganar un dinero hipotético.

El mejor ejemplo es el tiempo dedicado a los estudios. Si en vez de estudiar una carrera a un módulo formativo hubiéramos comenzado a trabajar, durante esos años no sólo no hubiéramos tenido que pagar matrículas y libros, sino que hubiéramos ganado un cantidad significativa de dinero. Lo hacemos porque esperamos que esa formación nos revierta beneficios futuros, estamos invirtiendo nuestro tiempo.

Ahorrar tiempo

Ahorrar tiempo vs. aprovechar el tiempo

Pero volvamos sobre el asunto de ahorrar tiempo, porque me gustaría introducir una idea diferente. Hoy en día todo el mundo vive deprisa, quiere llegar antes a los sitios, que las cosas se hagan más rápido. Café instantáneo, comida rápida, coches más potentes, trenes de alta velocidad, mensajería express… todo porque queremos ahorrar tiempo, pero ¿para qué?

En una actividad económica, y en algunas situaciones domésticas, ahorrar tiempo es ganar dinero, si un producto tarda menos en producirse o en entregarse, significa que podremos producir o entregar más. El tiempo ahorrado se invierte inmediatamente en actividades productivas, y por tanto tiene sentido.

Sin embargo, normalmente nuestra vida no se rige por principios económicos, pero aún así seguimos obsesionados con ahorrar tiempo. Corremos con el coche para llegar antes a nuestro destino de vacaciones, cuando normalmente allí nos esperan horas y horas de descanso, de perder el tiempo con ganas. ¿Por qué? ¿Por qué no empleamos parte de ese tiempo en disfrutar del viaje? Y ya no os pregunto por los motivos de las prisas para volver a casa, si allí sí que no nos espera ni una playa en la que tumbarnos ni una montaña por la que pasear.

Es solo un ejemplo, seguro que a todos se os ocurren muchos más. Ahorramos tiempo transformando actividades placenteras como podrían ser un viaje, cocinar o comer, en una anodina que solo cumple su función más básica, todo simplemente por un tiempo que luego la mayoría de las veces simplemente dejaremos correr.

Siento no poder daros una moraleja en la conclusión, un consejo mágico que cambie vuestras vidas, sólo quería que reflexionáramos un poco sobre el tiempo, que como dice el refrán popular, es oro. Un lingote en nuestras manos cada día que está ahí quizás no tanto para que lo aprovechemos, sino para que lo disfrutemos.

Imágenes | h.koppdelaney y gadl
En Naranja | ¿Cuánto vale tu tiempo?

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  • Patch

    Interesante reflexión, me has hecho recordar el libro Momo. Yo soy de la opinión de pensar en “tiempo vivido” más que en “tiempo gastado”. Por lo tanto no tendría tanto sentido “ahorrarlo” sino “emplearlo bien”…

    • minue

      ¡Ese es el espíritu!

  • Josep Camós

    Pues esto del tiempo, que se escapa y nadie te lo devuelve, me ha recordado tangencialmente a la siniestralidad vial in itinere (los choques que tiene la gente cuando va de casa al trabajo o, en mayor medida, del trabajo a casa). ¿Por qué? Por las prisas de llegar a casa como sea, con el cansancio y el estrés acumulado de la jornada, para luego acabar hundidos en el sofá tragando cualquier tontería que haya en la tele. Es decir, intentar ahorrar todo el tiempo posible corriendo con el coche… para luego desperdiciarlo. ¿A que suena raro? Pues las estadísticas dicen que hay mucha rareza de ese tipo en nuestro país…

    • minue

      Siempre me ha parecido que esa estadística que mencionas dice mucho de las prisas absurdas con las que vivimos. Porque si lo piensas bien, ¿en qué momento del día tenemos menos prisa que al salir del trabajo? En la mayoría de los casos nada de lo que nos espera es urgente…

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