¿Sale rentable contratar una tarifa plana de gas y electricidad?

Seguro que muchos os habréis fijado que algunas compañías de energía empiezan a ofrecer tarifas planas de gas y electricidad. Estas tarifas prometen al usuario tranquilidad a lo largo del año gracias a una cuota uniforme que evita “sorpresas” en forma de facturas abultadas durante los meses de mayor gasto energético, normalmente en invierno y en verano, formando una montaña rusa que altera nuestra economía doméstica.

Es sin duda una opción atractiva conceptualmente: convertir un gasto variable en uno fijo es muy práctico para organizar mejor los presupuestos familiares, pero no lo es tanto si con el cambio salimos perdiendo. Es por eso que vamos a analizar si sale rentable contratar una tarifa plana de gas y electricidad.

Tarifa plana de gas y electricidad

Actualmente, la única compañía que ofrece esta tarifa plana de gas y electricidad es Gas Natural Fenosa. En realidad, no es realmente una tarifa plana al uso, como lo es la del ADSL o la tarifa plana de cafés, sino un “bono” por una cantidad de kWh, un poco como los “megas” de la tarifa de datos del móvil, solo que medidos anualmente y con una cuota homogénea a lo largo del año. Esta es su oferta, con y sin impuestos (impuesto eléctrico, a hidrocarburos e IVA, según proceda):

Tarifa Luz (kWh/año) Precio Precio con impuestos Gas (kWh/año) Precio Precio con impuestos
Micro 1.500 29€/mes 36,88€/mes 3.000 15€/mes 18,86€/mes
Mini 2.500 42€/mes 53,42€/mes 6.000 30€/mes 37,72€/mes
Media 4.000 57€/mes 72,49€/mes 9.000 46€/mes 57,78€/mes
Maxi 5.500 76€/mes 96,66€/mes 12.000 60€/mes 75,43€/mes
Extra 7.000 95€/mes 120,82€/mes 20.000 82€/mes 103,94€/mes
kWh extra 0,268€ 0,341€ kWh extra 0,111€ 0,137€

Electricidad: Tarifa plana vs Tarifa convencional

Ahora comparemos esos datos con los de una factura tipo, en este caso de luz. Concretamente la de mi casa el año pasado, en la que realicé un consumo de 3.141 kWh en todo el año, con una potencia contratada de 3,3 kW.

Tarifa kWh/año Cuota mensual media (con impuestos) Coste anual
Normal 3.141 57,37€/mes 688,43 €
Tarifa Plana (Media) 4.000 66,45*€/mes 797,44* €
Diferencia -859 -9,08€ -109,01€

* Aunque la cuota mensual es de 72,49€/mes, esta tarifa plana incluye una cláusula por la que si al año no se supera el consumo máximo, la siguiente cuota es gratuita.

En este caso no saldría rentable haber contratado esta tarifa plana, pero es cierto que se han juntado dos factores en contra: una potencia contratada muy baja y un consumo que se encuentra justo en medio de dos tarifas. Veamos otro ejemplo en el que sí sería beneficioso, con un consumo mayor, pero por debajo de los 4.000 kWh anuales, y una potencia contratada también mayor.

Tarifa kWh/año Cuota mensual media (con impuestos) Coste anual
Normal (4,4 kW de potencia) 3.841 71,78€/mes 861,30 €
Tarifa Plana (Media) <4.000 66,45*€/mes 797,44* €
Diferencia -159 +5,32€ +63,86€

 

En este caso sí resultaría interesante contratar la tarifa plana, ya que ahorraríamos unos 60 euros al año (teniendo en cuenta el mencionado descuento por no sobrepasar el límite de la tarifa plana). Sin embargo, hay que tener en cuenta que el hecho de pensar que tenemos “barra libre” de electricidad puede aumentar nuestro consumo, y si nos pasamos del límite, el sobrecoste es significativo.

Tarifa kWh/año Cuota mensual media (con impuestos) Coste anual
Normal (4,4 kW de potencia) 4.241 77,19€/mes 926,31 €
Tarifa Plana (Media) 4.241 79,34*€/mes 952,08* €
Diferencia -2,15€ -25,76€

* Aquí ya no hay descuento por no sobrepasar el límite, y el coste se incrementa por cada kWh extra consumido

Como vemos, si nos pasamos de la tarifa contratada, enseguida sale más caro. Si os fijáis, un aumento del consumo anual de 400 kWh (el 10% aproximadamente) supone un incremento de unos 150€ en la factura anual (casi un 20% más), por lo que hay que tener cuidado con las tarifas planas, calcular bien si nos interesan y se ajustan a nuestras necesidades, así como estar pendientes de no pasarnos con el consumo. Lo mismo aplica también al gas natural.

Valora la opción de una cuota fija frente a una tarifa plana

El mayor problema con las tarifas planas, más allá de que sean rentables o no, es que desincentivan el ahorro. Una vez contratada, vamos a pagar lo mismo independientemente de nuestro consumo (siempre que nos mantengamos en los límites). Es por eso que, si lo que buscas es evitar sorpresas con las facturas, tal vez te interese más la opción de una cuota fija (como por ejemplo la de Iberdrola).

La cuota fija no es una tarifa plana, sino simplemente una cuota prorrateada de tu consumo anual. Al solicitarla, desde tu compañía fijan una cuota mensual teniendo en cuenta tus consumos pasados, pero el consumo se sigue midiendo y facturando de la misma manera que siempre.

Al finalizar el año, se comparan las cantidades facturadas con las ya abonadas. Si se ha pagado de más, esa cantidad se descuenta de la siguiente factura, y si se ha pagado de menos, se abona (en algunos casos se permite fraccionar el pago). Luego se vuelve a ajustar la cuota mensual en función del consumo y hasta el año siguiente.

Esta es una manera de evitar facturas que puedan desajustar el presupuesto familiar durante los meses de mayor consumo, pero sin desincentivar el ahorro, ya que todo lo que gastemos por debajo de lo previsto a lo largo del año se nos será reembolsado.

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