¿Sale rentable vivir en la nube?

Uno de los cambios que ha traído consigo Internet es el desarrollo de nuevos servicios que resuelven de forma diferente las necesidades de las personas. Por ejemplo, donde antes había una aplicación que había que instalar en un ordenador, ahora hay un servicio web disponible a través de dispositivos varios. Las aplicaciones ahora están en la nube, una nueva manera de trabajar, posible gracias a la tecnología, que ha llegado para quedarse. 

Sin duda, los servicios en la nube son un gran avance. Pasar del modelo de “pagar por un software” al de “pagar por un servicio” significa poner estas herramientas al servicio del consumidor, aunque a mucha gente le cuesta dar el paso y pagar por los servicios que antes tenía disponible en forma de aplicaciones. ¿Sale rentable vivir en la nube?

Servicios en la nube: nuevas herramientas para la era de la información

Hay infinidad de servicios en la nube que están pensados para resolver de otra manera los problemas de los usuarios. Por ejemplo, los de almacenamiento de datos, como Google Drive, Dropbox, OneDrive, Box, Apple, entre otros, que son un sustituto de los soportes físicos de almacenamiento (discos duros, pendrives, dvds y cds).

En lugar de comprar estos soportes para guardar nuestros datos personales, podemos optar por pagar a una de estas empresas por espacio en la nube. Pero, ¿sale rentable? Muchos pensamos que sí, sobre todo si se tiene en cuenta que a cambio de una cuota de menos de 5 euros se obtiene mucho más que un puñado de gigabytes de espacio, sino también copias de seguridad de los datos, acceso seguro y la comodidad de acceso desde cualquier lugar).

Otro ejemplo de servicios en la nube que están creciendo a buen ritmo son los que ofrecen música en streaming. Spotify, Google Music, Grooveshark y otros servicios similares, exigen el pago de una cuota de entre 5 y 10 euros mensuales y ofrecen a cambio el acceso ilimitado a una enorme base de datos de obras musicales. ¿No es este un mejor trato para el usuario que tener que comprar cada disco que quiera escuchar, aunque sólo le guste una canción?

Además, el servicio incluye la gestión de la biblioteca musical sin que el usuario haga nada, lo cual es un importante valor añadido para los que usan diferentes dispositivos para escuchar su música. Sin prácticamente esfuerzo, la música está en el ordenador, en el móvil, en el coche o en una tableta y se puede consumir en cualquier momento y lugar.

La ofimática es otro frente en el que existen grandes servicios en la nube. La tradicional suite de programas que se tenía que instalar en cada equipo para poder editar documentos deja paso a los sistemas online, que permiten hacer estas tareas desde el navegador y con la misma solvencia. Si sumamos que la mayoría de servicios de ofimática en la nube ofrecen espacio para almacenar los documentos y que se puede acceder a ellos desde diferentes dispositivos, ganan muchos más enteros aún.

¿Qué me puede aportar un servicio en la nube para que merezca la pena pagar por él?

Los servicios en la nube aportan ventajas a sus usuarios principalmente en cuatro frentes: comodidad, eficiencia, seguridad y coste.

Los servicios en la nube ofrecen la comodidad de poder acceder desde cualquier lugar conectado a Internet. Además, la mayoría permiten el acceso desde diferentes tipos de dispositivos, como móviles, tabletas y ordenadores, e incluso los hay que permiten acceso desde televisores smart TV y consolas. El acceso en movilidad es un estándar y prácticamente todo aquel negocio que quiera ofrecer algo online debe contar con este canal.

Este acceso multicanal de los servicios en la nube, además, aporta eficiencia en las tareas que se realizan sobre ellos, frente a otras opciones que requieren mover ficheros, hacer mantenimiento o copia de seguridad de los datos. Por ejemplo, en la edición de un documento, es más eficiente comenzar en un ordenador, seguir en una tableta y continuar en un móvil sin necesidad de guardar ficheros y enviarlos de un dispositivo a otro, que tener que moverlos vía email o a través de un soporte físico o estar atado a un dispositivo para poder trabajar sobre el texto.

Las soluciones en la nube también ofrecen una dosis extra de seguridad para proteger la información que en ellas alojan sus usuarios, al poner importantes barreras para protegerlas de accesos no autorizados. Si se compara con la seguridad que ofrecen dispositivos como un pendrive, un CD o un disco duro interno, normalmente abiertos y sin contraseña, la seguridad de los servicios en la nube es un plus.

Por último, el coste ajustado es uno de los puntos que hace que muchos servicios en la nube merezcan la pena. Lo más habitual es que no se exijan grandes desembolsos. Hay muchos servicios que ofrecen la posibilidad de pagar una cantidad bastante razonable por disponer en la nube de almacenamiento online, una herramienta ofimática o música para reproducir de forma ilimitada, entre otros.

A modo de reflexión final, se puede decir que los servicios en la nube son a menudo mucho más de lo que aparentan. Se paga por consumir música, por usar espacio o una aplicación, pero también por la seguridad, por la mejora de eficiencia y por la comodidad. La rentabilidad de usar servicios en la nube hay que valorarla teniendo en cuenta este conjunto, seguro que así verás muchos de ellos con otros ojos.

La utilidad de los servicios en la nube explicada con números

Si se quiere ver la utilidad que los servicios en la nube pueden aportar a las personas, se puede recurrir a los siguientes ejemplos prácticos:

Almacenamiento online para ficheros personales: ¿nube privada o servicio de almacenamiento de terceros?

Cuando se necesita almacenamiento para guardar los archivos personales, muchas personas piensan en adquirir un disco duro. En el mercado, el coste por cada TB de memoria en un disco duro ronda los 40-50 euros de media; si se conecta a una NAS, pagando unos 100 euros más, será posible acceder al disco desde cualquier punto conectado a Internet y disponer de una “nube privada”. Si el disco y las NAS duran 6 años, las compra de 1 Tb de almacenamiento en nube privada sale por 2 euros al mes.

Google Drive ofrece 15 gigabytes gratis, espacio más que suficiente para muchas personas. Esta opción básica sale mejor que la nube personal, siempre que el espacio sea suficiente. Si se necesitan más gigas, Google Drive ofrece plan de 100 gigabytes por 2 euros/mes (más IVA), o 1 terabyte por 10 euros/mes. ¿Es mejor la nube privada o la nube de Google Drive?

La nube privada tenemos que mantenerla nosotros y que está expuesta a la pérdida de información en caso de accidente con el disco o de acceso no autorizado. La nube de Google Drive, al igual que la de otros proveedores de primera línea, ofrece copias de seguridad gratis, no requiere un aparato más en casa y dispone de un sistema de acceso bastante seguro. El coste puede ser menor o mayor, dependiendo de las necesidades de espacio, pero por los servicios adicionales a muchos nos compensa pagar más.

Música para escuchar: ¿comprar en formato disco o pagar por Spotify?

 

Otro caso interesante es el de pagar por usar Spotify, frente a la opción de comprar discos. Cada CD cuesta unos 15-20 euros y una descarga de un disco completo en iTunes sale por unos 10 euros; Spotify tiene un plan de pago en el que por 9,99 euros mensuales se tiene acceso a todo su catálogo de discos, que incluye novedades de miles de artistas. Es decir, por lo mismo que cuesta un disco al mes o menos, se puede contratar Spotify y disponer de nuestra música favorita en cualquier parte, opción que nos resulta bastante atractiva a muchos de los que disfrutamos de la música sin necesidad de adquirir el soporte físico del disco.

Ofimática personal: ¿comprar una aplicación e instalarla, frente la opción de la ofimática en la nube?

 

En la ofimática personal, además de la opción clásica de comprar la suite Microsoft Office para instalarla en un equipo y poder crear y editar documentos, que cuesta 119 euros en un único pago (3,3 euros/mes en 3 años), ahora se puede optar por Microsoft Office 365, que permite pagar 99 euros/año (8,25 euros/mes) y disponer de más aplicaciones y servicios que el paquete tradicional.

Con la opción básica de Office 365 Microsoft ofrece el software y servicios: 60 minutos de llamadas vía Skype, permite instalar las aplicaciones en PCs y teléfonos o tabletas de hasta 5 usuarios (ideal para una familia o grupo de amigos), incluye actualizaciones de producto gratuitas y 1 terabyte de almacenamiento en su nube OneDrive y más. Si lo usa una persona, es posible que se cuestione si quiere pagar los 5 euros adicionales de la opción clásica y su respuesta vendrá dada por el provecho que pueda sacarle a los servicios adicionales. En el caso de que el software vaya a ser usado por más de una persona, la balanza se va inclinando del lado de la solución online si sólo atendemos al coste.

Vivir en la nube es posible y en muchas ocasiones, puede ser mucho más rentable que lo que pueda parecer a primera vista. Si se echan las cuentas de lo que se obtiene realmente a cambio de pagar por un servicio online, además de lo que nos puede ofrecer un servicio clásico, compensa cambiar el chip y pensar en resolver una necesidad de otra manera. Igual que no andamos cargando con los discos de música de casa al coche o al trabajo, hoy tampoco hace falta instalar un software en cada dispositivo que vayamos a usar o comprar un disco para guardar nuestros ficheros. Hay otras opciones en la nube y estas han venido para quedarse, resolviendo nuestros problemas con solvencia y llegando un poco más lejos que las opciones tradicionales.

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Imagen | FirmBee

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