Conviértete en un ninja del ahorro con tu vivienda habitual

Ahorrar casa

Cuando en tecnología se habla de un ninja de algo, eso ya se ha convertido en sinónimo de experto, de alguien que conoce todos los trucos. Hoy queremos empezar a enseñaros que podéis convertiros en ninjas del ahorro, auténticos especialistas en conseguir mejorar vuestra economía de manera inteligente

Por ejemplo, con vuestra casa. Sí, en los últimos años nos han quitado la posibilidad de desgravar dinero en la Declaración de la Renta gracias a nuestra vivienda habitual. Pero eso no significa que no podamos seguir usándola para ahorrar dinero: sólo hace falta saber aprovechar todas las situaciones. Veamos unas cuantas posibilidades:

Si es una vivienda alquilada…

Distingamos entre beneficios para arrendadores y para inquilinos:

  • Si alquilas, directamente no declararás el 60% del alquiler. Pero, además, si has alquilado el piso a un joven entre 18 y 30 años que no llegue a mileurista, puedes ahorrarte el 100% de las cuotas.
  • Si eres tú el que vive de alquiler, puedes deducirte un 10,05% de lo que pagues por el piso, aunque es un poco más complicado ahorrar bastante dinero porque tenemos algunas limitaciones por ley.

Si vendo mi vivienda habitual…

A Hacienda le gusta que vendamos nuestra casa habitual. De hecho, si lo que vendemos es la segunda vivienda o un local, no será tan amable. Pero si hablamos de la casa en la que hasta ahora vivíamos, hay dos ahorros fundamentales:

  • Si tienes más de 65 años, no pagarás impuestos por lo que ganes con la venta. Así que si estás cerca y piensas vender tu casa, te compensa y mucho esperar.
  • Si vendes tu casa para comprar otra y lo que obtengas de la venta lo vas a usar para pagar la nueva, perfecto: no pagarás impuestos por ese beneficio. Es más, Hacienda te da hasta dos años para vender tu casa vieja desde que compraste la nueva.

De obras y compras

Para acabar, conviene recordar dos deducciones, una nueva, vinculada la realización de mejoras en la vivienda; y otra veterana, vinculada a los gastos necesarios para comprar la vivienda, y que, a diferencia de las que he citado anteriormente, no va con el IRPF sino con otros impuestos.

  • La rehabilitación y las mejoras: desde el 2010 contamos con una deducción por obras de mejora en las viviendas habituales, que en el 2011 se ha ampliado a todas las viviendas. Se trata de un 20% de lo que paguemos en mejorar nuestra casa, siempre que la obra se haya hecho para mejorar la eficiencia energética o el medio ambiente y seguridad. Vamos, que si has cambiado la electricidad, el gas o el agua, podrás beneficiarte de este ahorro. Pero hay más: Hacienda quiere que vivas conectado, por lo que si has hecho obra para instalar internet o la televisión digital también podrás beneficiarte del ahorro. Ojo, aquí hablamos de mucho ahorro, de hasta 6.750 euros.
  • No os olvidéis de que cuando compréis una vivienda habitual, en función de la Comunidad Autónoma donde estéis, es posible que paguéis menos impuestos en dicha compra, especialmente si además se trata de algún tipo de Vivienda Protegida. Otro tanto ocurrirá con los impuestos de la hipoteca que solicitemos para dicha compra. Es por ello importante que manifestéis en el Notario que se trata de vuestra vivienda habitual y que solicitéis acogeros a todos los beneficios que tengáis derecho, dejando constancia en la escritura.

Ya os decía que la lista no era cerrada, que se han quedado fuera otros casos, y que tendremos oportunidad de tratar más a lo largo de este blog, pero estos consejos pueden ser una buena manera de empezar a ver nuestra casa como una forma de ahorro y no sólo una fuente de gastos.

Imagen | woodleywonderworks

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