Siete cosas que deberás tener en cuenta para estudiar el máster que más te conviene

Casi 185.000 alumnos estudiaron un máster el año pasado, según los datos del Ministerio de Educación. Una cifra que crece anualmente entre el grupo mayoritario constituido por los universitarios, aunque también aumentan progresivamente los profesionales mayores de 40 años que estudian un máster para mejorar su cualificación profesional.

Cada año surgen nuevas titulaciones para dar respuesta a las necesidades del mercado laboral. Si estás en la disyuntiva de decidir si estudiar un máster, te damos algunos consejos sobre cómo elegir el máster que más te conviene.

Decide cuál es tu objetivo

Lo primero que debe plantearse el estudiante es cuál es el objetivo que quiere conseguir estudiando un máster y no plantearlo sólo como una prolongación de la etapa estudiantil. Para ejercer algunas profesiones como abogado, arquitecto, psicólogo o algunas ingenierías es obligatorio realizar estudios de postgrado, pero en otros casos, un máster sirve para especializarse o ampliar conocimientos de una rama concreta.

Si el objetivo es mejorar las posibilidades profesionales, debes comprobar que las salidas laborales que ofrece el máster responden a ese objetivo.

Dónde puedes estudiar

La dificultad para el estudiante es elegir entre los más de 3.700 másteres que ofrecen más de un millar de instituciones. Esto significa que hay que ser muy exhaustivo en la elección, analizar la institución que lo imparte, indagando en su prestigio y reputación. Una guía válida para comprobar el prestigio de la institución es a través de los ranking de las escuelas de negocio y de las universidades, que se publican anualmente.

Otra forma de conocer si el máster elegido cumple nuestros objetivos es contactar con antiguos alumnos a través de las redes sociales y foros.

Quién imparte la formación

O dicho de otro modo, analizar quién forma parte del cuadro docente del máster porque de ellos dependerá, en gran medida, la calidad de los estudios que se ofrecen. Es conveniente comprobar la trayectoria académica y profesional de los profesores para saber si son personas reconocidas en su ámbito de actividad.

Además, es importante saber si el título es oficial o, en cambio, es un título propio de la institución que lo imparte pues, en este último caso, suele tener menos validez y prestigio.

Las prácticas son imprescindibles

Si el objetivo de cursar un máster es facilitar la entrada en el mercado laboral, es fundamental elegir un máster que disponga de un programa de prácticas en empresas. Analiza con qué empresas tiene acuerdos para realizar prácticas y la posibilidad que existe de entrar en la bolsa de trabajo.

Además de valorar los conocimientos y prácticas que ofrece el máster deberías comprobar la titulación porque es fundamental para algunas profesiones.

Escoge la modalidad que se adapte a tus necesidades

La mayoría de los másteres tienen una duración de 1 o 2 años, aunque hay intensivos que concentran toda la actividad en menos tiempo. Cuando son presenciales pueden ser a tiempo completo, con clases todos los días, o bien a part time o executive, dirigidos a los profesionales, que concentran las clases a última hora de la tarde o los fines de semana.

Las nuevas tecnologías permiten, además, que se puedan cursar online, con la ventaja de que a través de esta modalidad se puede acceder a cursos de universidades extranjeras sin necesidad de desplazarnos.

¿Estudiar un máster es caro?

El precio de los másteres es muy variado, según el programa, la institución que lo ofrece, o si son públicos o privados, pero todos tienen en común un precio elevado, especialmente si lo comparamos con el precio de muchas carreras.

El coste de un máster público se calcula según los créditos matriculados y el número de matrículas que se necesitan para aprobar. En los títulos privados, el precio lo marca la institución que lo imparte, pudiendo alcanzar los 100.000 euros en los MBA internacionales más elitistas, aunque el precio medio ronda los 10.000 euros.

El máster es una inversión, no un gasto

Sin embargo, no hay que considerar el máster como un gasto sino como una inversión de futuro. Tener un máster aumenta las posibilidades de empleabilidad de los candidatos, de hecho, un 38% de las empresas valoran que los titulados universitarios cuenten con estudios de postgrado.

Además de los programas de becas que ofrecen algunas universidades e instituciones, es posible financiar estos estudios con un préstamo.

Y si la oferta de másteres de las universidades españolas no responde a tus objetivos de ampliar la formación o capacitación profesional, siempre tienes la posibilidad de estudiar en alguna universidad extranjera de prestigio, porque puede ser una manera de diferenciarte en el futuro.

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