Tablet y smartphone pequeño o teléfono con pantalla grande, ¿qué opción es mejor?

La oferta de móviles con pantalla grande de los últimos tiempos está generando un debate sobre la mejor manera de usar la tecnología para nuestro ocio y trabajo. Hay personas que prefieren tener todo concentrado en un único dispositivo, y para ello usan un smartphone con una pantalla de grandes dimensiones (un phablet), mientras que otras prefieren un smartphone con una pantalla menor para las tareas principales del día a día y un tablet para sus ratos de ocio o para trabajar con una pantalla más grande.

¿Qué opción es mejor para ahorrar en tecnología? ¿Cómo sé cuál me conviene más? A continuación, te contamos lo que tienes que saber para tomar la decisión de compra que mejor se adapte a tus necesidades.

Opción 1: Me compro móvil de pantalla pequeña y un tablet

La opción de comprar un móvil y un tablet tiene como principal ventaja el hecho de disponer de dos dispositivos, lo que implica una mayor autonomía de batería, reducir el riesgo de quedarse colgado por una incidente (avería, robo, pérdida, etc.), flexibilidad para trabajar y tener la opción de usar el que mejor se adapte a nuestros gustos en cada momento (vídeo en el tablet, correo electrónico en el móvil, etc.).

Además está la ventaja del mayor confort que da tener alternativas, una grande y otra pequeña, que pueden dar un mayor juego en determinados momentos. Por ejemplo, para salir a la calle con el móvil en el bolsillo de un pantalón vaquero, es más cómodo un smartphone pequeño o mediano, mientras que para las personas que lo llevan en un bolso o similar, este factor puede ser indiferente.

El confort también puede influir en sentido contrario cuando se opta por dos dispositivos y estos usan accesorios diferentes. Por ejemplo, si los cargadores de batería no son compatibles, cuando se viaja hay que hacer un sitio en la maleta para cada uno.

Otro punto desfavorable en el caso de optar por la compra de dos dispositivos por separado es que requiere un mayor esfuerzo económico, que puede empezar en 600 euros, si se opta por terminales de gama media o baja, y alcanzar los 2.000, si se opta por terminales premium de gama alta.

Por último, otro de los aspectos a considerar es que la gestión de dos dispositivos obliga a sincronizar datos entre ambos. Gracias a los servicios en la nube, hoy resulta muy sencillo tener toda nuestra información de ocio y trabajo al instante en cualquier dispositivo, pero conviene revisar si todos los servicios y datos que usamos son compatibles para trabajar con dos dispositivos sin hacer demasiados esfuerzos.

Opción 2: Me compro un móvil con pantalla grande y paso del tablet

Las principales ventajas de comprarse un único móvil con pantalla grande son las de simplificar y centralizar. Se reduce el presupuesto (hay terminales de pantalla grande desde 250 euros y hasta 1.000) y sólo se gestiona información en un dispositivo, lo cual resulta muy cómodo para no tener que andar sincronizando datos y tener todas nuestras “cosas digitales” (fotos, vídeos, mensajes, etc.) en un único sitio.

Eso sí, a cambio resulta que tendremos menor autonomía por disponer de una única batería, un menor confort cuando el móvil se lleva en el bolsillo (aunque mayor en viajes por disponer de menos cables y accesorios) y una dependencia total del smartphone, lo que significa que si un día se avería o nos lo olvidamos en cualquier sitio tendremos que recurrir a un plan B si necesitamos estar conectados.

Entonces, ¿qué tipo de terminal me compro yo?

En resumidas cuentas, para tomar la decisión de compra que mejor nos conviene, teniendo en cuenta las variables clave de presupuesto, confort, flexibilidad y autonomía:

  • Si eres de los que prefiere el ahorro frente al confort, entonces tu opción es la de comprar un smartphone con pantalla grande. Así, gastarás más en el teléfono, pero te ahorrarás la parte del tablet y el coste total será inferior.
  • Para las personas que necesitan máxima autonomía de la batería, flexibilidad y comodidad para llevar el teléfono en situaciones variadas y no te importa gastar un poco más, entonces tu mejor opción apunta a la compra de un smartphone con pantalla pequeña y un tablet aparte.

Sea cual sea la opción elegida, recuerda que muchas veces lo barato sale caro. Siempre es mejor probar, preguntar a nuestro entorno o ir de menos a más, que arriesgar y comprar sin detenerse a pensar qué es lo que mejor nos conviene para ahorrar en tecnología.

En Naranja | Así ahorran nuestras madres

Conversación