¿Cómo tenemos un mejor control de los gastos? ¿Con efectivo o con tarjeta?

Hoy día es raro quien no lleva una tarjeta en su billetera porque cada vez son más los comercios que las admiten. Elegir entre pagar algo con tarjeta o con efectivo puede ser difícil, y tendemos a utilizar aquello que llevamos encima sin tener en cuenta las ventajas que tiene cada uno de estos métodos de pago. Sin embargo, de cara al ahorro en nuestro día a día, el modo en que pagamos es importante, pues con algunos de ellos podemos llevar mejor el control de los gastos que con otros.

Llevar un registro de nuestros gastos

Conocer cuánto gastamos y en qué (tener un presupuesto) es uno de los primeros pasos para empezar a ahorrar. Un presupuesto limitado a grandes bloques (por ejemplo comida, gasolina o niños) nos ayuda a controlar los gastos de cada uno de ellos y ver cuándo hemos tenido un exceso o cuándo hemos conseguido ahorrar.

Usar nuestras tarjetas como método de pago nos ayuda a mantener un mayor control sobre lo que pagamos, haciendo listas o agrupando conceptos para tener una mayor visibilidad sobre los gastos. Frente a esto, el dinero en efectivo no dispone de nada parecido, y tenemos que servirnos de apuntes o aplicaciones para llevar un control de cada gasto que realizamos.

Es solo un poco de calderilla

En muchos casos, decidimos pagar con billetes de menor valor, pues parece que nos cuesta menos desprendernos de ellos. Por ejemplo, nos lo pensamos más antes de pagar con un billete de 50 euros que con uno de 20, y los que antes gastamos son los de cinco. Con las monedas ocurre algo similar: al considerarlas cantidades pequeñas y sin mucho valor, lo que comúnmente llamamos calderilla, nos cuesta bastante menos pagar con ellas.

Sin embargo, el ahorro diario (ese que implica no gastarse en pequeños caprichos esa calderilla) solo aparece cuando tenemos en igual consideración cualquier tipo de cantidad, aunque esta sea baja.

Otras ventajas de las tarjetas

Además del ahorro, hay otros puntos a considerar al elegir entre efectivo y tarjeta.

Seguros

Frente al dinero en efectivo, muchas tarjetas incluyen seguros en las compras que son particularmente útiles en viajes con los que viajar protegidos y que cuentan con coberturas importantes. Se puede disfrutar de unas vacaciones más tranquilas pagando el mismo viaje con tarjeta en lugar de con efectivo, ahorrando en percances futuros sin desembolsar nada.

¿Quién ha pagado?

Resulta fácil demostrar o ver un pago efectuado con una tarjeta porque queda un registro de todos los que se hayan efectuado. Además, disponer de esta trazabilidad es importante para efectuar algunas reclamaciones.

Comportamiento frente al robo

Frente al hurto de la cartera hay una ventaja para cada método de pago: respecto al dinero en efectivo, el dinero dentro de la cartera es limitado; y con respecto a las tarjetas, estas suelen tener seguros de robo, límites máximos y facilidad de cancelación.

Frente al dinero en efectivo, la tarjeta permite siempre saber dónde se ha gastado el dinero, por lo que podremos –además– corregir eventuales errores en cobros o comportamientos ilícitos.

En líneas generales, las tarjetas aportan muchas más ventajas que el dinero en efectivo, que por su mera existencia genera elevados costes a las arcas públicas. Debido a ello, es probable que en el futuro el dinero en efectivo desaparezca, y no tengamos que elegir entre electrónico y efectivo.

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