Tener alergias alimentarias sale caro: 7 consejos para ahorrar

El cuidado de la salud es una de las partidas de gastos importantes en el presupuesto de muchos hogares. Hay situaciones en las que hay que hacer un esfuerzo considerable en tratamientos y servicios médicos y nunca está de más organizarse y acceder a recursos y estrategias de ahorro, por ejemplo, cuando se padece una alergia alimentaria.

Ahorrar cuando se padece una alergia alimentaria es posible, si se organiza un poco la cesta de la compra y se conocen algunas ayudas disponibles. A continuación, te exponemos algunos consejos para ahorrar y que no salga caro:

1 Busca alguna asociación o colectivo especializado cercano

En caso de alergias alimentarias, sobre todo en las más complicadas y graves, siempre ayuda bastante contar con el apoyo de un colectivo especializado. Una asociación con experiencia en la materia, puede resultar realmente útil para la persona afectada y también para su entorno.

Las personas que trabajan en ellas suelen apoyar a los alérgicos con información de calidad y aportando consejos y recomendaciones en los momentos difíciles. La unión hace la fuerza y en el caso de los alérgicos, es interesante compartir experiencias para poder saber como vivir mejor y también para ahorrar en tratamientos, establecimientos

2 Usa la cabeza y el sentido común

La cabeza y el sentido común deben imperar siempre con las alergias, debiendo evitar las posibles situaciones de riesgo que se puedan presentar. Siempre es mejor prevenir, que curar y con las alergias alimentarias, aún más.

No merece la pena intentar ahorrar y quedar expuesto a una posible reacción alérgica. Siempre hay que mantener un nivel de esfuerzo importante para ser constante y regular. En los casos en los que haya alguna duda, por mínima que sea, siempre será mejor decir que no y mitigar cualquier riesgo. Por ejemplo, un alérgico al cacahuete, mejor que no tome un chocolate que no se sepa a ciencia cierta que no contiene trazas de esta legumbre.

3 Busca los supermercados y restaurantes especializados

Las alergias alimentarias aún son desconocidas en algunos establecimientos que sirven comida, como restaurantes y supermercados. Sin embargo, hay algunos que ya se han adaptado muy bien y ofrecen productos y servicios específicos para determinados casos de alergia o intolerancia. Por ejemplo, productos sin gluten o sin lactosa, que son similares en textura o sabor a los que sí llevan estos componentes pero que pueden ser consumidos por los alérgicos, al sustituir los alérgenos por otros equivalentes pero sin impacto.

Hay supermercados y restaurantes que publicitan estos servicios con bastante claridad, mientras que otros no hacen tanto hincapié en mostrar que tienen productos para gente con alergias. Siempre viene bien preguntar e incluso buscar información en la red y en asociaciones, tratando de encontrar los establecimientos más adecuados.

4 Habla con los profesionales de tiendas y restaurantes

Hay negocios que están interesados en recibir sugerencias de clientes y, a partir de sus comentarios, mejoran su oferta de productos y servicios. En el colectivo de los alérgicos, hay muchos segmentos que hoy en día son auténticas oportunidades de negocio como, por ejemplo, los alimentos para celíacos, para personas cuyo organismo no tolera el gluten.

Muchos comercios y establecimientos están preparados hoy en día y ofrecen productos adaptados para personas con alergias. A veces, no sólo basta con el producto, sino que hay que adaptar procesos para poder cumplir los requisitos que necesita una persona alérgica. Esto cuesta dinero, pero con un poco de buena comunicación para que se entere el colectivo afectado y el esfuerzo de cada día, es una gran vía de diferenciación y puede ser una de las claves para que el negocio marche bien.

5 Revisa tu salud periódicamente

Las alergias vienen y van, con el paso del tiempo pueden aparecer unas nuevas y dejar de estar activas otras ya conocidas. Esto es una de las cosas que le he oído decir a mi alergólogo cuando voy a visitarle, más o menos una vez al año.

Cuando se tienen alergias, nunca está de más vigilar su evolución a lo largo del tiempo, a través de un especialista en la materia. Hay quien piensa que es una pérdida de tiempo y dinero, aunque es más bien todo lo contrario porque el esfuerzo dedicado a pasar consulta al menos una vez al año, compensará cualquier problema que pueda surgir, por ejemplo, por una baja laboral por una reacción alérgica que se podía haber prevenido.

6 Escribe todos los detalles de la alergia en un documento

Cuando se tiene una alergia alimentaria, siempre viene bien redactar en un documento los principales aspectos clave de la misma, explicando de manera resumida en qué consiste, qué alimentos la provocan y el alcance que puede tener su ingesta y el contacto con los mismos. De esta manera, se ahorrarán disgustos y se ahorra en salud.

Esto es especialmente útil en el caso de niños con alergias alimentarias, a los que hay que enseñar bien desde pequeños a conocer los detalles para evitarlas. Siempre que se tenga a mano un documento como este, se puede llevar a todas partes. Por ejemplo, al comedor del colegio, a las fiestas de cumpleaños o a actividades deportivas en las que se ofrezcan alimentos.

7 Hay mucha información disponible ahí fuera

Hoy en día hay mucha información sobre alergias alimentarias en internet, a través de blogs y páginas especializadas, principalmente. Convivir con las alergias no es sencillo porque obliga a organizarse de una forma diferente y a restringir alimentos y platos preparados, pero con la ayuda de los múltiples recursos disponibles en la red, siempre se pueden localizar ideas interesantes.

Otra opción son las aplicaciones para móviles especializadas en alergias alimentarias, que proporcionan ayuda a través de estos dispositivos. Por ejemplo, hay aplicaciones que permiten escanear un código de barras de un producto y lo cotejan contra una base de datos de alérgenos, informando de aquellos que pueda contener y que sean perjudiciales para la salud de personas con estos problemas.

En Naranja | El golf es una inversión en salud para todos los públicos
Imagen | Keram

Conversación