Tener un bebé: un bonito reto para el presupuesto familiar

Cuando un bebé llega a una familia, la alegría desborda por todos los rincones del hogar. Aunque también hay una parte que los padres suelen llevar con más dificultad, como son las ojeras por la adatación de ritmo de vida que llevan los recién nacidos y la gestión del presupuesto familiar, que con uno más resulta más difícil de cuadrar.

Muchas gente se pregunta qué se puede hacer para cuadrar las cuentas tras la llegada de un bebé, ya que al principio cuesta un poco ver las numerosas soluciones existentes. Lo importante es saber que las hay, tan sólo hay que atreverse a ponerlas en marcha.

El impacto de la llegada de un bebé es grande

Cuando un bebé llega a una familia la vida de sus miembros cambia mucho. Sobre todo para los progenitores, que son los que se hacen cargo de atender sus necesidades y eso les consume buena parte de su tiempo en el día a día. Esa gran demanda de tiempo del bebé, provoca que se tengan que dejar de lado tareas que antes se podían hacer con normalidad, como puede ser tener tiempo para, por ejemplo, revisar los gastos de las cuentas y tarjetas; también para tareas como pedir y valorar presupuestos o probar antes de comprar un producto o servicio.

La falta de tiempo puede llevar a un gasto extra en alguna partida del presupuesto, sobre todo en las extraordinarias y que requieren atención para elegir un proveedor o buscar una oferta. Esa dificultad cuesta un poco superarla durante las primeras semanas pero, poco a poco, todo tiende a la normalidad y las familias se van a adaptando y en no muchos meses lo normal es que recuperen el ritmo perdido. El día a día no tiene nada que ver con la etapa anterior a la llegada del bebé y las noches tampoco.

A grandes retos, grandes soluciones

Todos los grandes retos tienen grandes soluciones, o bien una suma de otras más pequeñas pero que ayudan a superarlos igualmente. En el caso del reto de gestionar el presupuesto familiar cuando un bebé aterriza en la familia, hay muchas opciones para ajustar y cuadrarlo mes a mes. Por ejemplo:

* Comprar productos de segunda mano: un bebé necesita un montón de cosas cuando llega al mundo, algunas de las cuales se puede pensar en adquirir en el mercado de segunda mano. Este es el caso de un cochecito de bebé, de una silla para que pueda viajar en coche y de muchos más elementos que un recién nacido necesita en su día a día y que no necesariamente deben ser nuevos.
* Usa tu red de contactos: cuando se prevé la llegada al mundo de un bebé, es muy habitual que gente que haya sido padre antes se ofrezca a prestar o regalar ropa y material que necesitan padres y niños en este momento de la vida. Es una gran idea, aunque no conviene acaparar demasiado porque se pueden llegar a tener problemas de espacio.
* Tarjeta sin cambiar de banco para separar gastos: hay casos en los que al llegar un bebé las familias quieren separar gastos, para lo cual viene bien una tarjeta sin cambiar de banco. Hay que elegirla bien, para evitar pagar gastos no previstos por comisiones e intereses.
* Las tarjetas regalo sí son una buena opción: al nacer un bebe muchos padres reciben regalos de la gente que les rodea (familia, compañeros de trabajo, amigos, etc.) y no es nada fácil acertar con lo que el bebé puede necesitar realmente y lo que ya tiene o no. Por eso la opción de las tarjetas regalo resulta interesante, para que los padres puedan ir disponiendo del importe para comprar los productos que vaya necesitando (ropa, complementos, material de transporte, comida, entre otros). En la práctica, hay que tener en cuenta que los bebés crecen muy rápido y pueden dupblicar su peso o incluso más en los primeros meses de vida, lo que significa que una prenda de ropa para bebés de 1 a 3 meses puede que sólo se la ponga unas pocas veces, lo cual es una pena.
* Prevenir en gastos de salud: si se dispone de un seguro médico, no está de más anticiparse y gestionar con la compañía aseguradora los trámites para incluir al bebé en la póliza nada más nacer, ya que en cualquier momento puede ser necesaria una visita al médico y tener la opción del especialista privado puede ser un alivio para el bebé y también para el presupuesto. El seguro costará más, pero ya se sabe que a veces, para ahorrar hay que gastar.
* Aprovechar las ayudas públicas: cuando nace un bebé, hay determinadas administraciones públicas que tienen previstas ayudas para la familia. Por ejemplo, las ayudas en forma de descuentos por familia numerosa y otras similares, como lo que en su día se llamó el “cheque bebé” y las deducciones aplicables en el IRPF habilitadas por la Agencia Tributaria.

Un bonito cuento de nunca acabar

Cuando un nuevo miembro llega a la familia, la batalla para cuadrar el presupuesto forma parte de una guerra que tardará muchos años en acabar. Como siempre, lo mejor es intentar anticiparse al máximo y tratar de ver qué necesidades habrá a lo largo del tiempo, para comenzar a ahorrar cuanto antes y también para optimizar los gastos que haya que cubrir con una inyección financiera en forma de préstamo.

Desde que nace un bebé, hay situaciones variadas que provocan picos de todo tipo en el presupuesto. Mejor dicho, desde antes de nacer, ya que hay que tener preparadas un montón de cosas (ropa, medios, comida, etc.) antes del parto. Luego llegan los gastos en vacunas y medicamentos, los gastos de comida, de ropa cuando van creciendo, los juguetes,… y así hasta que llegan los de guardería y colegio, aunque esa ya es “otra liga”. Por eso una buena estrategia es empezar a ahorrar bastante antes de que nazca, separando unos euros cada mes para tener un remanente del que tirar cuando haya que empezar a gastar.

Además, la anticipación sirve para tener tiempo y poder buscar alternativas que encajen mejor en el presupuesto. Por ejemplo, intentando comprar el cochecito para el bebé en el mercado de segunda mano o buscando alguien de nuestro entorno que nos pueda prestar uno para el tiempo que se vaya a necesitar. Como siempre, ser proactivo es la clave para conseguir buenos resultados en la economía doméstica.

PS: A Pablo, Javi y Alicia, las tres personitas de las que aprendo una manera nueva de ser feliz cada día 😉

En Naranja | ¿A qué gastos se enfrenta tu familia con un bebé?
Imagen | Nina-81

Conversación

  • minue

    Mi padre siempre me dice: no hagas números si te planteas tener un hijo. Simplemente tenlo y verás como gastas mucho menos en muchas otras cosas (sales menos, no te compras ropa, viajas menos…)