Ya llega el calor, es el momento de prepararse para el invierno

Tal y como informa la AEMET (Asociación Española de Meteorología), hay una alta posibilidad de que la temperatura alcance valores superiores a los normales en la España peninsular y Baleares. Ya en abril las temperaturas subieron por encima de a lo que nos tienen acostumbrados el verano. Este ha empezado fuerte y, con la llegada del calor, nace el mejor momento de prepararse para el invierno.

Aunque resulte contraintuitivo, esta es la mejor época para comprar ropa de invierno, entre otros productos. Cuanto más se demanda algo (cuantas más personas quieren ese algo) más cuesta, porque el que lo vende sabe que se va a comprar. Es por eso que el peor momento para comprar ropa de temporada es ese en el que nos damos cuenta de que ya casi ha empezado. ¿Y si empezáramos a planificar nuestras compras con antelación?

Los productos de temporada y su ahorro

Ahora mismo, la ropa fresca es la que más cuesta, porque es lo que más se compra. Las tiendas se llenan con la llegada del calor de gente que busca este tipo de prendas. Pantalones y camisetas cortas, materiales livianos, gorras… cualquier objeto que nos ayude a llevar mejor el calor.

Es aquí donde entra en juego la idea del outlet, un lugar donde se vende (a precios muy competentes) ropa fuera de temporada, sin olvidar tampoco el periodo de rebajas de las tiendas convencionales.

Pero los outlets no tienen por qué ser solo de ropa. El ahorro de temporada puede aplicarse a todos aquellos productos que tienden a subir de precio con la llegada del verano. Por ejemplo, la compra de neumáticos de invierno o cadenas de nieve, cuyo coste aumentará en otoño, o instalar la calefacción de nuestras viviendas ahora, ya que no solo el precio de los diferentes dispositivos sube, sino que la mano de obra se dispara en épocas en las que mucha gente los demanda. Exactamente del mismo modo, en invierno será más asequible la instalación de aire acondicionado en el hogar.

Los productos que se encarecen y en qué fechas

Hay productos estacionales que no están directamente vinculados con la temperatura. En Navidad, por ejemplo, se hacen todo tipo de regalos y se compra una gran cantidad de comida que sube de precio según nos acercamos a estas fechas tan señaladas. Comprar la comida unos días antes y congelar es una idea válida para los alimentos, pero la tecnología va aumentando paulatinamente antes de la Navidad, y tarda varios meses en volver a unos niveles más asequibles, así que esta es una parte que podemos prever.

En otras fechas, como en verano, se encarecen los billetes de avión a todo el mundo. Y esto no es porque el combustible se gaste más rápido en verano, sino porque más personas demandan el mismo bien: volar. Comprar nuestro billete de viaje con antelación nos ayudará a ahorrar hasta un 44%.

Los productos en los que esto no se cumple

No todos los productos siguen las mismas normas estacionales. Hay algunos que, en lugar de subir en su temporada, bajan de precio. Un ejemplo son los comestibles como la fruta y verdura frescas y de temporada. Dado que la recogida ha sido relativamente cercana, hay una gran cantidad en el mercado, y su precio baja.

Del mismo modo, traer comida fuera de temporada de otros países encarece el producto, ya que hay que transportarla por medio mundo. Si quieres ahorrar en fruta y verdura, asegúrate de que la época de recogida haya pasado hace poco.

Un gran método de ahorro es la planificación de las compras y la adquisición de productos o servicios, adelantándonos unos meses al momento en que los necesitemos. Si la temporada que viene quieres esquiar y necesitas cambiar las tablas, mejor que lo hagas durante el verano.

Es posible que, si empiezas este ciclo de adelantarte a la temporada que viene, tengas que comprar la ropa de este verano más la del invierno que se avecina. Y eso, claro, supone un coste adicional. Pero esto que parece un coste imprevisto es en realidad una inversión a largo plazo. Para familias a las que el mercado de valores le da un poco de vértigo, invertir en la temporada que viene es todo un acierto con muy poco margen de error, porque al pasar unos meses tendremos más capital que si no hubiésemos comprado los productos fuera de temporada.

En Naranja | Cómo ahorrar viajando con niños
Imagen | Hans Braxmeier

Conversación