Cómo puede un tendedero mejorar mi negocio

Os estaréis preguntando cómo es posible que un tendedero pueda mejorar un negocio, y la respuesta es que no puede, al menos no de forma directa –salvo quizás en el caso de que tengamos una empresa de lavanderías– pero sí puede ayudarnos a entender la importancia de las ideas de mejora.

Una idea de mejora es toda idea o cambio introducido que sirve para aumentar la productividad, ya sea aumentando la producción, reduciendo los costes o simplemente haciendo más eficientes los procesos, lo que nos lleva de nuevo al tendedero.

El tendedero como idea de mejora

Hace unos años me cambié de casa a una que, aunque me gustaba (y gusta) mucho, no tenía ni balcón ni un lugar en el que tender en el patio interior, por lo que durante mucho tiempo estuve tendiendo la ropa dentro de casa con un tendedero plegable.

Como podréis imaginar, la ropa tarda mucho más en secarse dentro de casa, ya que no sólo no recibe el calor del sol ni el efecto secante del viento, sino que el grado de humedad es mucho mayor, haciendo que la ropa tarde entre cuatro y cinco veces más tiempo en secarse (y encima no huele tan bien).

Aunque yo en ese momento no era consciente del todo, este retraso en una de las etapas de la cadena de producción (Lavado, secado, planchado y doblado) hacía que se me acabara acumulando la ropa sucia en el cesto, por lo que decidí que era el momento de comprar e instalar un tendedero en la ventana del patio para que la ropa se secara más rápido, y desde entonces esa etapa ya no supone un retraso en el conjunto de producción de ropa limpia. Ahora se me acumula ropa para doblar, pero eso es otro asunto.

La importancia de las ideas de mejora en la empresa

Es poco probable que cualquier proceso de trabajo, por muy sencillo que sea, se diseñe a la perfección desde el principio. Es a través de un proceso iterativo de prueba y error como se consigue mejorar su eficiencia, y es ahí donde las ideas de mejora juegan un papel muy importante, ya que sirven para ir optimizando la cadena de producción, y esto es crucial tanto en las grandes empresas como en los negocios más pequeños.

En las grandes empresas es habitual que se premie a los trabajadores que aporten ideas de mejora, ya sea para ahorrar material, personal o para realizar las tareas de forma más rápida y eficiente.

Sin estas ideas, al no estar la dirección en la línea de producción, al pie del cañón, sería complicado que la empresa avanzase y mejorase. De hecho, si habéis visto alguna vez programas como El Jefe, es habitual que los jefes se encuentren con procesos ineficientes y trabajadores con grandes ideas para cambiarlos, pero cuya voz no ha sido escuchada.

En los negocios pequeños las ideas de mejora son más importantes todavía, ya que pueden suponer la diferencia entre el éxito o el fracaso de la empresa. Incluso los cambios más pequeños, como automatizar el sistema de facturas o diseñar un sistema de respuestas predeterminadas ante las preguntas más frecuentes de los clientes para ahorrar tiempo pueden suponer un gran cambio en la eficiencia con la que se trabaja y, por ende, la cantidad de trabajo que se puede sacar adelante con los mismos recursos.

Así, de la misma manera que en casa nos dimos cuenta que simplemente con colocar un tendedero al sol conseguíamos que no se nos acumulara la ropa sucia, podemos buscar la idea de mejora que haga que nuestro negocio funcione mejor.

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