Los negocios basados en SEO cuando se acaba el amor de Google

Uno de los nuevos modelos de negocio que ha traído Internet consigo es el de las empresas que buscan posicionar contenido de una temática concreta entre los mejores resultados de los buscadores, con el objetivo de transformar el tráfico de visitas de un sitio web, en ventas de productos y servicios. Estos negocios basados en SEO (del inglés, “Search Engine Optimization”, en castellano “Optimización del Posicionamiento en Buscadores”), suelen exigir el aporte de trabajo duro y constante y, si se hacen bien las cosas, ofrecen una serie de ventajas que los hacen muy interesantes.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta los riesgos de este tipo de negocios, generados por el gran apalancamiento con el buscador y la “Google-dependencia” que se genera, ya que es la empresa que domina el mercado de las búsquedas con una cuota de mercado altísima y no aparecer en Google, significa en la práctica desaparecer del radar de los clientes potenciales. Por tanto, se da una situación en la que la empresa queda expuesta a sus designios y decisiones, que pueden perjudicar los resultados del negocio si, por ejemplo, decide aplicar un cambio e el algoritmo que cambie las reglas del juego y aleje sus páginas de los primeros resultados en las búsquedas donde antes posicionaba bien. ¿Eres consciente de lo que puede ocurrir a un negocio que se basa en estrategias de SEO y se le acaba el amor con Google?

Fundamentos de los negocios online basados en el SEO

Los negocios basados en estrategias de SEO hacen foco en un nicho de mercado, pero siempre mirando en la dirección de Google, para aplicar estrategias que ayuden a posicionar su contenido entre los primeros resultados que se muestran cuando alguien busca una palabra o combinación de varias palabras en alguna aplicación del buscador. Necesitan “convencer” al algoritmo con el que el Google clasifica el contenido de que lo que contiene la página es relevante, otorgando a su sitio una buena reputación, lo que permite ocupar las mejores posiciones posibles en los resultados de búsqueda y superar a la competencia.

Esta competición en la red, con Google como juez, sirve para dirigir tráfico hacia el sitio web, ya que la mayoría de los humanos que usamos el buscador sólo nos fijamos en los enlaces que están situados en las primeras posiciones, considerados los más relevantes. Esta ayuda que proporciona Google para dirigir personas hacia el sitio web tiene como gancho el contenido y como objetivo, que el usuario gaste su dinero en algún producto o servicio, bien propio (por ejemplo, vendiendo un libro), bien de terceros (por ejemplo, a través de campañas de marketing de afiliación).

Por ejemplo, una empresa especializada en cómics, puede pensar en montar un negocio online basado en SEO, generando contenido a través de un blog y pidiéndole a Google que añada su contenido a su índice y lo clasifique, con el objetivo de dirigir gente a su sitio y, una vez allí, pueda ofrecerles productos y servicios de interés para el segmento de lectores. Cómics, libros, merchandising de las mejores sagas, pósters de los personajes, acceso a eventos del sector y así, un largo etcétera de opciones, con el que podrán ganar dinero a base de márgenes y comisiones.

Los que saben de SEO dicen que la clave para ganar dinero está en la constancia y en pensar siempre en los usuarios que van consumir el contenido. Pero también hay un “factor Google”, del que se sabe algo pero nunca todo. Su algoritmo cambia cada cierto tiempo, tratando de dar un mejor servicio, lo que no siempre encaja con los intereses de los negocios basados en SEO. Precisamente, muchos de estos aprovechan “puertas traseras” o situaciones no controladas por Google, para lograr aparecer de primeros en los rankings y arrastrar oleadas de tráfico hacia sus sitios web. Esto no siempre gusta al buscador, que además de actualizar su sistema para corregir desequilibrios, puede aplicar una penalización manual y borrar del mapa todos los resultados de una página que trabaja con malas prácticas en SEO.

¿Qué le ocurre a un negocio basado en SEO cuando se acaba el amor de Google?

Como hemos visto, los negocios basados en SEO que funcionan son capaces de generar ingresos con un bajo coste de producción, al estar buena parte del circuito automatizado (generación de contenido, clasificación de Google, mostrar resultados al usuario, convertir visitas en ventas). Si se rompe la relación con Google, por el motivo que sea, el contenido queda sumido en el “vacío del hiperespacio”, lo que significa que sólo sus clientes más fieles, es decir, aquellos que acceden a la página a través de su portada y los que lo hagan desde sitios como las redes sociales (Twitter, Facebook, etc.), serán los que verán su contenido.

No es que se borre la página del servidor, ni nada así, sólo que al ser un negocio pensado para generar ventas a partir del tráfico que Google manda al sitio, existe un gran apalancamiento con el buscador y, por tanto, la caída de tráfico que supone desaparecer de sus resultados de búsqueda es sinónimo de “alerta roja”. Pero que muy roja.

Ejemplos de negocios que han sucumbido ante cambios en el algoritmo de Google hay unos cuantos. Por ejemplo, en la última actualización, que que se implantó el pasado 24 de octubre, Google dispuso nuevos criterios para castigar a los sitios de descargas de contenido pirata y la mayoría de los principales sitios que ofrecen este tipo de servicios, han sufrido en sus carnes los resultados. Se han visto caídas de tráfico generado por SEO muy grandes, próximas al 100 %  y que dejan a estos servicios fuera del mapa y, casi con toda seguridad, obligados a reinventarse para sobrevivir o, si no son capaces de cambiar la situación, cerrar.

Por tanto, si se rompe la cadena y Google deja de amar nuestro sitio web, por el motivo que sea, el resultado será preocupante para el resultado empresarial. Esto es así porque el mercado está dominado por Google, empresa que ofrece un gran servicio de búsqueda pero que tiene como contrapartida que sus designios y decisiones deben ser aceptados, guste o no. Es por esto por lo que hay que saber que, a la hora de montar un negocio, todo es muy bonito cuando las cosas funcionan, pero no siempre tiene por qué ser así.

Se puede ganar mucho dinero haciendo pocas cosas y bien, pero todo eso puede caer y dejar de encajar si se rompe el vínculo con el buscador. Es una relación de riesgo y beneficio, en la que si se respetan las reglas del juego de Google, todo irá de maravilla, aunque estas reglas, ya se sabe, pueden cambiar.

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Imagen | MarcelaPalma

Conversación

  • Josep Camós

    Entregarse en cuerpo y alma al SEO por el amor de Google es una forma per-fec-ta de ejemplificar lo de poner todos los huevos en una misma cesta. Aparte, está el dilema moral de averiguar quién puñetas ha decidido que Google es la divinidad omni-todo que es en la actualidad. Y luego nos quejamos de los monopolios…

  • Diego Lorenzana

    Evidentemente, si no estás en Google ahora mismo no eres nadie. Nos hemos rendido a un monopolio tecnológico con una marcha atrás muy difícil.