Nueve lecciones empresariales que aprendí en el cine

Normalmente al cine vamos a relajarnos y a pasar un buen rato, pero eso no quiere decir que una película no pueda inspirarnos o incluso enseñarnos a mejorar nuestro negocio.

No hace falta ni que sea una película ambientada en el mundo empresarial, hasta una thriller o una comedia pueden encender una bombilla en nuestra mente que cambie nuestra perspectiva ante un problema o un reto. A continuación os voy a presentar nueve lecciones empresariales que aprendí en el cine.

1. La estrategias empresariales no son universales en “In Good Company”

Aunque In Good Company (nefastamente traducida como “Algo más que un jefe) es más bien una comedia romántica, sus protagonistas nos enseñan la importancia de las relaciones y el trato personal en los negocios, y también que las nuevas estrategias empresariales no son aplicables universalmente.

En la película, un joven y ávido ejecutivo llega para hacer resurgir el departamento de publicidad de una revista de deportes, pero con el tiempo se encuentra con que sus novedosas ideas y “sinergias” no acaban de cuajar en un ambiente empresarial más arcaico, y acaba aprendiendo valiosas lecciones del otro co-protagonista.

2. “Moneyball” y el poder de la innovación y el análisis empírico

En Moneyball, Billy Beane (interpretado por Brad Pitt) es el gerente de un modesto equipo de Beisbol que plantea un método sin precedentes para formar su equipo. En vez de basarse en la opinión de ojeadores y consejeros, fichará en función de las estadísticas de los jugadores.

La innovación y el análisis empírico son dos elementos cruciales para el éxito de una empresa. Innovar para tratar de hacer algo mejor que la competencia, y el análisis empírico para poder basar nuestras decisiones en datos y no en sensaciones o intuiciones.

3. La importancia de las relaciones y habilidades sociales en “Los Becarios”

En esta comedia ligera, dos antiguos representantes de ventas prueban fortuna como becarios en Google. Allí se dan cuenta de que no saben nada de ordenadores y se encuentran en un entorno que les supera, dando lugar a muchas situaciones hilarantes.

No obstante, al final ambos protagonistas consiguen su objetivo haciendo uso de su habilidad para las relaciones sociales, algo en lo que destacan frente al resto, y un elemento igualmente importante en los negocios.

4. “En busca de la felicidad”: no hay negocio seguro

En la película “En busca de la felicidad”, nuestro protagonista se embarca en un prometedor proyecto empresarial en el que invierte todos sus ahorros, pero que acaba llevándolo a la ruina, enseñándonos una valiosa lección: no hay negocio seguro y montar una empresa siempre supone un riesgo.

Luego, a base de tenacidad y mucho esfuerzo, dos características igualmente importantes en los negocios, el protagonista, brillantemente interpretado por Will Smith, logra sobreponerse a la adversidad y acaba logrando un puesto que parecía inalcanzable para él dada su situación.

5. La tecnología no vale para todo en “Up in the Air”

En Up in the Air, el trabajo de Ryan Bingham (George Clooney) consiste en viajar por todo Estados Unidos para ayudar a las empresas en el proceso de reducción de plantilla, dando la noticia a los empleados afectados. Por otro lado, Natalie Keener, su antagonista en la historia, trata de implantar un sistema que permita ahorrar dinero a la compañía mediante el uso de la telepresencia (usando videoconferencias), que fracasa estrepitosamente.

Y es que aunque las soluciones tecnológicas aplicadas a la empresa pueden permitir optimizar e incluso automatizar muchos procesos, la tecnología no siempre es la solución a todos los problemas. Es importante entender el modelo de negocio antes de realizar cambios fundamentales.

6. “Flash of Genius”: el valor de una idea de mejora

Si bien la película Flash of Genius se centra principalmente en la lucha de Bob Kearns, el inventor del limpiaparabrisas intermitente, por lograr el reconocimiento de la industria del automóvil por su creación, esta película nos ayuda a ver el valor de una idea de mejora y lo importante que es que un producto o servicio mejore un proceso o la vida de los demás, sin olvidar tampoco lo crucial que es proteger las ideas y la propiedad intelectual.

7. “Dick y Jane, ladrones de risa” nos enseña a no poner todos los huevos en la misma cesta

No poner todos los huevos en la misma cesta, por si se cae y se rompen todos, es una lección empresarial básica que también es aplicable al invertir nuestros ahorros. En esta comedia protagonizada por Jim Carrey, el protagonista pierde su empleo y todos su ahorros al quebrar su empresa, ya que todo su dinero estaba invertido en fondos ligados a ella, lo que le lleva a una situación desesperada y a acabar cometiendo hilarantes robos.

8. Vende tu idea y dala a conocer como en “Argo”

El argumento de Argo, aunque basado en hechos reales, parece disparatado: simular el rodaje de una película para poder sacar del país a miembros de la embajada norteamericana de Teherán. Para el éxito de su misión, era clave vender la idea y darla a conocer, para que fuera totalmente creíble, y lo mismo debemos conseguir con nuestra empresa: de nada sirve una buena idea o proyecto si nadie la llega a conocer.

9. “The Queen”: La importancia de hacer caso a tus clientes

Este biopic de la reina Isabel II de Inglaterra se centra en la crisis de popularidad que sufrió tras la muerte de Lady Di y la negativa de la Corona británica a homenajearla. Finalmente, aconsejada por Tony Blair, entonces primer ministro, finalmente la Reina hizo caso a la petición de su pueblo (sus clientes) y aceptó rendir homenaje a Lady Di.

Un ejemplo claro de cómo no escuchar a nuestros clientes o nuestro público objetivo puede desencadenar graves problemas en nuestra empresa y de cómo un error puede ayudarnos a ganar un cliente.

Bonus Track: “Granujas de Medio Pelo” y los side projects

Los side projects son esos pequeños proyectos empresariales que podemos desarrollar de forma paralela a nuestra actividad principal, pero que pueden acabar convirtiéndose en una fuente importante de ingresos. Eso mismo como ocurre en Granujas de Medio Pelo, una desternillante comedia de Woody Allen. En la película, la mujer del protagonista monta una pastelería como tapadera con la intención de que él y sus compinches roben un banco en el local contiguo. Al final, esta tiene tanto éxito que acaban creando una gran empresa dedicada a la fabricación de galletas.

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