Pinging: cómo no perder el contacto con red de contactos laboral

La mayoría de los adultos no tenemos la facilidad y la frescura con la que los niños conectan unos con otros. Observando el juego de los más pequeños durante un rato, uno puede llegar a ver ese modo de relacionarse.

Un niño corre, toca a otro en el hombro, choca contra un tercero, ayuda a un cuarto a subirse al columpio y en ocasiones incluso acaba por morder a un quinto. Está haciendo pinging. Para nosotros los mayores, establecer este tipo de relaciones (y conservarlas) nos ayudará en el futuro.

Qué es el pinging

Hace referencia al concepto de llamar la atención sobre otra persona y comunicarnos con ella con el fin de no perder el contacto, obteniendo una respuesta por su parte. En el ambiente profesional, ayuda a mantener el contacto con una red de conocidos de cara al futuro.

Pinging se podría traducir como hacer ping (en lenguaje informático, una señal que nos da una máquina cuando le preguntamos si nos puede “escuchar”). Tocar, abrazar y arrojar un puñado de tierra a otro es el modo que tienen los niños de hacer ping unos con otros. Es la forma de llamar su atención para que no olviden que tienen que seguir jugando juntos mañana. La idea empresarial no es muy diferente: es la de mantener esa relación o contacto sin que este nos ocasione una gran inversión de tiempo.

Cómo hacer pinging

Como en cualquier relación, el pinging ha de cumplir que ambas partes ganen con ella, y debe basarse en un deseo sincero de mantener el contacto. Suele ser más fácil hacer ping a una persona con la que ya hayamos trabajado y con la que tengamos cierta complicidad.

No es necesario buscar un momento específico del día para ponerse en contacto, sino que basta hacerlo en el momento en que uno se acuerde de la otra persona. Con naturalidad. Postergarlo, con frecuencia, termina en olvido.

Pinging haciendo uso de las redes sociales y otras herramientas

Las redes sociales se sustentan en la idea del pinging social, es decir, en la necesidad que tienen las personas de mantener el contacto. Mantener el contacto a través de Twitter, Google+, Facebook y, especialmente, LinkedIn, es a día de hoy extremadamente sencillo, y está al alcance incluso de la tarifa de móvil más asequible.

Aunque en ocasiones basta con cruzar cuatro o cinco mails, a veces es mejor echar mano del teléfono y concertar un café o desayuno de fin de semana, para que las ocupaciones profesionales no interrumpan.

El pinging se puede aplicar con desconocidos

No es solo válido para la gente con la que hemos compartido oficina. También sirve para aquellos que están abiertos a una charla. Muchos profesionales cuentan con perfiles públicos en redes sociales, e incluso con correos electrónicos publicados en blogs personales que nos invitan a contactar.

Estas relaciones pueden germinar en la presentación de una tercera persona con una petición de trabajo en la mano. El pinging es un método fantástico para mantener en la mente de tus contactos lo que puedes resolver por ellos. Y eso, de vez en cuando, permite explorar nuevas oportunidades laborales.

Tenemos mucho que aprender de los niños pequeños, quienes crean y mantienen relaciones de manera natural, solo porque desean hacerlo. Ellos experimentan el pinging casi en todo momento, y es su forma de hacer contactos y amigos.

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