Siete cosas que ojalá hubiera sabido al empezar mi negocio

“Y si…” me preguntaba recordando el pasado. Y si hubiera empezado el negocio sin socios, y si hubiera constituido una sociedad, y si hubiera realizado una separación de bienes en el matrimonio antes de emprender, y si me hubiera centrado en buscar clientes en lugar de recurrir a amigos, y si hubiera separado el dinero de la empresa del propio, y si hubiera vigilado mejor el negocio, y si hubiera comprado en lugar de alquilado, y si…

A toro pasado todos somos Manolete, pero los emprendedores se forjan muchos a golpes de cornadas: caen a veces, se levantan y vuelven al ruedo. El fracaso es una palabra que no existe, pero siempre se pueden evitar cornadas sabiendo de antemano algunas cosas antes de emprender el negocio. Un dicho samurai dice: “caer siete veces, levantarse ocho”.

Decisiones clave a la hora de montar un negocio

1. ¿Emprender solo o acompañado?

Esta decisión es fundamental. Si no conocemos muchas empresas, pensemos en grupos musicales; un alto porcentaje de sus miembros acaban separándose. O más íntimamente, en matrimonios que separan sus caminos. Entonces, ¿qué pasará con mi sociedad?¿Cuanto tiempo durará?.

Contemplar la disolución de una sociedad, recoger en los estatutos esta posibilidad y la manera de proceder, es algo que puede prevenir muchos problemas en el futuro. Sin embargo, las sinergias que crean las sociedades, la suma de talentos, la unión de experiencias, el esfuerzo común, todos remando por un objetivo común, es algo que también debemos de considerar.

Esta decisión, además, influirá en la forma jurídica con la que se emprenda el negocio, aunque se puede montar una sociedad limitada unipersonal con un solo socio. Un proverbio chino dice, “si caminas solo irás más rápido, si caminas acompañado legarás más lejos”.

2. ¿IRPF o Impuesto sobre sociedades?

La forma en la que tributaremos repercutirá en nuestro bolsillo, “en nuestro ordenamiento existe la libre configuración negocial que estructura la economía de opción, es decir, la posibilidad de que el contribuyente busque la alternativa fiscal que, dentro de la legalidad, le permite reducir su coste fiscal“, por lo que un autónomo puede tributar a través de una empresa si le es más ventajoso.

Buscar pues la mejor forma de tributar, es una decisión a tomar antes de cumplimentar el modelo 036 de inicio de actividad.

3. Limitemos los riesgos: ¿Matrimonio en gananciales o separación de bienes?

Es importante separar los riesgos del negocio de la economía familiar, algo a veces difícil pero necesario. Hay que ser consciente de los riesgos del negocio y estar prevenido por si las cosas van mal.

Hay negocios de menor riesgo, en los que el autónomo no tiene tanto que perder, pero si nos metemos en mayores profundidades, mejor limitar riesgos, bien a través de la constitución de sociedades donde se limite la responsabilidad, o si respondemos con todo nuestro patrimonio al ser autónomos, separar los bienes del matrimonio para no poner en riesgo todos los bienes de la unidad familiar.

4. A mejor amigo, mejor precio. Mezclar negocios y amistades puede ser la mejor manera de perder los amigos y arruinar el negocio.

Las amistades pueden ayudarnos al principio, pero un negocio no es sostenible si pensamos en los amigos como nuestros principales clientes. Los precios a los que se venden los productos o servicios deben de tener un margen suficiente, algo muchas veces incompatible con los descuentos o regalos a amigos y familiares.

5. La caja de la empresa no es el monedero particular

Confundir el dinero de la empresa con el particular es un error recurrente. Si bien el emprendedor debe fijarse un salario, debe procurar ceñirse a este, ya que el dinero que se cobra con las ventas es necesario para pagar a proveedores y otros gastos.

Si al final de año el negocio genera beneficios, el propietario puede disponer de estos si lo desea, aunque es aconsejable mantener parte de los beneficios en el negocio como reservas para acometer inversiones o para tener liquidez ante imprevistos.

6. No todo el mundo es honrado, vigila tu negocio

“El que tiene tienda que la atienda, si no que la venda”. Si no vigilas tu negocio, si no tomas medidas de seguridad, antes o después, o tienes mucha suerte, o raro seria que no sufras algún percance. Pero no vigiles solo infracciones por parte de personas ajenas a la organización, los empleados también deben percibir que hay medidas de control. Realiza inventarios, investiga los descuadres en las existencias, vigila los extractos bancarios y la caja.

7. Local en propiedad o en alquiler, y donde ubicar el negocio.

En el caso de adquirir un local, supone un desembolso importante de recursos que pueden ser vitales para los primeros meses del negocio. No olvidemos que el banco nos puede financiar solo en torno al 60% del valor de la tasación del inmueble.

También es muy importante la ubicación del negocio, ya que de nada nos valdrá abrir una empresa en un local cuyo alquiler sea barato, pero que no sea una calle con transito, y puede que nos salga más rentable pagar más en una calle muy transitada. Por otra parte, de nada nos valdrá estar en la mejor calle comercial, si por las características del negocio es imposible generar ventas suficientes para poder pagar el alquiler.

Por último, otro refrán: “agua pasada no mueve molinos”, pero la canalización del agua ha sido un gran invento, así que canalicemos mejor nuestros esfuerzos si elegimos la difícil profesión de ser empresario y tengamos en cuenta estos siete puntos para evitar cornadas.

fiscalidad-dummiesJosé Ramón F. de la Cigoña, es Licenciado en Empresariales y MBA. Actualmente trabaja como Director Financiero, con más de 15 años de experiencia en finanzas y administración. Desde el 2007 escribe en blogs y en diferentes medios, compartiendo experiencia y conocimientos.

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