Un buen plan de negocio: el primer paso hacia el éxito de cualquier empresa

plan de negocio

Finalmente hemos dado el paso. Después de mucho pensarlo hemos decidido a emprender nuestra primera aventura empresarial; una aventura cargada de entusiasmo e ilusión, pero a la vez de mucha incertidumbre acerca de lo que nos deparará el futuro.

Desde luego, como aumentar nuestras ganas por comenzar nuestro negocio cuanto antes es difícil, siempre es interesante tratar de reducir nuestras dudas e incertidumbres al mínimo posible. ¿Por dónde empiezo? ¿Cómo acerco mi negocio a los clientes? ¿De dónde provendrán mis ingresos? Dudas todas ellas que podremos comenzar a despejar si elaboramos un buen plan de negocio.

¿Qué son los planes de negocio?

Un plan de negocio, también conocido como plan de empresa, consiste en un documento escrito en el que se detallan todos los aspectos relativos a un determinado negocio o proyecto de empresa, incluyendo los objetivos de la misma y cuál será la estrategia que se va a seguir para alcanzar estos objetivos.

En general, hablar de estrategia es hablar de un conjunto de acciones llevadas a cabo por parte de la dirección de la empresa que servirán de apoyo para lograr los objetivos empresariales. En este sentido, un plan de negocio es un análisis pormenorizado de cuáles son los productos o servicios que se van a comercializar, cómo se va a financiar la compañía, cuáles serán la proyección de ingresos y gastos a tres años vista, etc.

Se suele pensar que el plan de negocio se redacta únicamente a la hora de crear una empresa; sin embargo, también se suele elaborar mientras la empresa está en marcha ya que, en muchas ocasiones, los objetivos y estrategias pueden diferir de los que inicialmente se habían proyectado, o bien, a la hora de sacar un nuevo producto al mercado o elaborar una nueva estrategia de marketing.

La redacción de ese plan de negocio no es una tarea sencilla, ya que el documento suele aportar bastante información, pudiendo para ello ser necesaria una investigación y análisis previo de todos los aspectos relacionados con el plan de negocio o proyecto empresarial. Además, una vez redactado hay que recurrir al documento para detectar y corregir posibles desviaciones con lo inicialmente previsto.

En general, los objetivos que ha de cumplir todo plan de negocio son básicamente tres:

  • Por un lado, servir de guía para iniciar un proyecto o crear una empresa. El objetivo principal de todo plan de negocio debe ser lograr una mayor eficiencia en la gestión empresarial
  • Conocer la viabilidad y rentabilidad de un proyecto. Mediante un plan de negocio podemos identificar si nuestro proyecto empresarial es viable y cuál va a ser la rentabilidad del mismo.
  • Atraer inversiones sólidas. Cuanto más rentable sea un proyecto empresarial, mayor será la rentabilidad asociada al mismo.

¿Cómo elaborar mi plan de negocio?

plan_de_negocio_chart Nuestro éxito empresarial depende, en gran medida, de nuestro plan de negocio

La forma de redacción de un plan de negocio no es única, sino que depende de la propia idiosincrasia de la empresa. Sin embargo, su estructura sí que tiene que estar en concordancia con los objetivos de la compañía, y ser lo suficientemente entendible para que cualquiera persona lo pueda leer.

De todos modos, si no queremos obviar ningún punto, todo plan de negocio tiene que seguir una estrategia común para
no perder ningún punto importante:

  1. Descripción del proyecto. Es un resumen de las partes del proyecto empresarial, las razones que justifican el inicio del proyecto, las ventajas competitivas con el resto de competidores, etc.
  2. Definición del negocio: se trata de describir cuáles son los productos y servicios que la empresa va a comercializar, las estrategias que se van a llevar a cabo para alcanzar esos objetivos y los datos básicos del negocio tales como nombre, ubicación y tipo de negocio.
  3. Estudio de mercado: en esta parte se elabora un informe del análisis hecho previamente indicando cuál es el segmento de población al que va dirigido nuestro producto y cuál es el público potencial. Esta fase es crítica, ya que, en la mayoría de ocasiones, será definitivo para identificar si nuestro negocio es viable o no.
  4. Estudio técnico: en esta fase se definen los requisitos físicos, se describe el proceso productivo, el tamaño del negocio, la capacidad de producción y la disposición de planta.
  5. Organización: en esta parte se detalla cuál va a ser la jerarquía de la compañía, desde los niveles más altos de la organización hasta los empleados rasos, incluyendo los cargos de los trabajadores, sus funciones, sueldos y los sistemas de información.
  6. ¿Cómo nos financiamos? Todo negocio necesita atraer inversiones y obtener financiación para el normal desarrollo de su negocio. En esta parte se detallan cuáles serán las fuentes de financiación y el destino de la misma.
  7. Estudio de ingresos y gastos: es imprescindible saber cuáles son los gastos de nuestro negocio en funcionamiento y los ingresos proyectados para acometerlo, evaluando las posibles desviaciones para ajustarlo lo máximo posible en futuros ejercicios.
  8. Con todas las premisas anteriores, ya estamos en condiciones de evaluar la rentabilidad esperada y viabilidad del proyecto, dando luz verde al proyecto o descartándolo.

En general, estos son los puntos principales a la hora de elaborar un plan de negocio, pero no los únicos. Todo dependerá de las circunstancias en la que nos encontremos pero, desde luego, la diferencia entre un plan de negocio completo y otro que no lo es puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso de nuestra primera aventura empresarial. Después de esto, ¿sigues pensando que el plan de negocio es tiempo perdido?

Imagen | jan-willem, arinas74

Conversación

  • minue

    Muy importante, el otro día vino a verme un cliente para que le diseñáramos una página web con la que quería ganar dinero, y venía sin plan de negocio ni nada. Le contamos brevemente lo que tú bien describes y ya nos ha llamado diciendo que no lo ve viable… es que hay gente que se lanza a la aventura sin pensar, y eso no es emprender…