¿Qué puedes hacer con una impresora 3D? Estas son algunas de las cosas más curiosas

Las impresoras 3D se llaman así porque, en un inicio, suministraban un material al que se llamó tinta a través de un inyector diminuto, capa por capa. Desde un archivo digital a la realidad. Ahora, estas impresoras se han quedado atrás frente a las impresoras 3D láser, el futuro del sector, pero siguen dando de qué hablar. Las impresoras 3D llevan tiempo estando de moda. Cada poco tiempo, una noticia relacionada con estos dispositivos vuelve a revolucionar Internet al completo, y los avances se suceden con relativa velocidad. Y es que las impresoras 3D nos permiten algo maravilloso: dejar de lado los rígidos procesos de fabricación del siglo XIX. En ingeniería, el siglo pasado se caracterizó por trabajar los materiales cizallándolos, calentándolos o haciéndolos pasar por rodillos para hacerlos pequeños (como los cables de acero trenzado). Pero este siglo empieza con la posibilidad de hacer una única pieza de alta calidad a un coste bajo. Estas son algunas de las cosas más curiosas que podemos imprimir.

Las impresoras 3D pueden imprimir piezas de Lego con licencia libre

Imprimir objetos diseñados por nosotros mismos es una realidad. Hay empresas a las que puedes enviar un archivo virtual que imprimen y envían tu domicilio. ¿No sería genial poder incluir piezas imposibles en nuestros juegos Lego? Aficionados de todo el planeta diseñan, imprimen y mejoran nuevas piezas de licencia libre compatibles con el clásico juego para que todos puedan disfrutarlas y no sea necesario comparar el precio de los juguetes. Imprimir piezas con esta tecnología aún es más costosa que comprarlas originales pero su precio se reduce a grandes pasos. Pronto, podremos diseñar nuestro propio juego, subirlo a la red, y dejar que alguien lo imprima en otra parte del mundo para disfrutarlo. O incluso mejorarlo.

Las impresoras 3D pueden imprimir células y tejidos

Nadie duda que la medicina, y especialmente la cirugía, es una disciplina compleja en la que intervienen muchos factores de riesgo. Las impresoras 3D están siendo adaptadas para ayudar a cirujanos en las complicadas operaciones, imprimiendo tejido vivo en tiempo real para cauterizar heridas o cerrar cortes con el fin de salvar vidas. En la actualidad, ya se usan para la prueba de fármacos experimentales y la construcción de órganos para futuros trasplantes es el siguiente objetivo de estas impresoras de biotinta.

Las impresoras 3D pueden imprimir casas

Aún no son capaces de imprimir viviendas enteras y funcionales, pero en Shanghái ya existe una empresa que imprime la estructura entera de una casa unifamiliar en 24 horas. De esta manera  se consigue que la vivienda sea muy asequible, ya que un único diseño optimizado y seguro puede dar lugar, teóricamente, a millones de viviendas. Se usa para ello una “tinta” gruesa, pasta de cemento, que se va distribuyendo por capas para imprimir la vivienda al completo. En caso de desastre natural, cabría la posibilidad de enviar un suministro de camiones equipados con esta “tinta” e imprimir viviendas en el terreno afectado. Cientos de hogares en cuestión de días para aquellos que lo requieran, hospitales de campaña con paredes o escuelas express, entre otros. El siguiente paso en la tecnología es conseguir diseñar tejados imprimibles, pero las posibilidades son infinitas.

Las impresoras 3D pueden imprimir comida

A los astronautas se les acabó lo de comer desde un tubo. Pronto, dispondrán de impresoras 3D que den una forma más apetecible a la comida. Y, si valen para el espacio, también vale para el hogar. Ya hay varias empresas que permiten batir alimentos para imprimirlos sobre un plato (como fruta o la masa de la pizza). Por ejemplo, una escultura de chocolate o galletas con forma de castillo.

Las impresoras 3D pueden imprimir huesos

Antes hemos mencionado tejidos blandos, pero las impresoras 3D, junto con un buen programa de diseño, pueden imprimir huesos exactamente iguales a, por ejemplo, uno que hayamos perdido en un accidente o enfermedad. Si la operación no consiste en sustituir el hueso, se puede imprimir una prótesis que encaje a la micra con nuestro cuerpo, de materiales biocompatibles y de larga duración.

Las impresoras 3D pueden imprimir bebés… ¡para madres invidentes!

Una compañía de impresoras 3D le dio una sorpresa a una madre invidente. Dado que era incapaz de ver las imágenes de su ecografía, se utilizaron los ultrasonidos de la misma para imprimir una forma que ella pudiese palpar y ver la cara de su bebé.

Las impresoras 3D pueden imprimir coches

Aunque es posible que su producción tarde en ponerse en marcha por obvias barreras de seguridad, también es muy probable que se puedan conducir mediante restricciones como velocidad, peso transportado o la calidad de los archivos desde los que han sido impresos. Una gran biblioteca online podría servir como punto de encuentro de una gigantesca comunidad de ingenieros que aporten sus habilidades en el diseño, la validación e impresión de un modelo de vehículo regulado y seguro. Un modelo optimizado a la situación de cada persona: número de plazas, tamaño del maletero, complementos. Y a un coste mucho más asequible que los actuales modelos, quizá algo rígidos en cuanto a tamaño para el futuro.   Es muy probable que la impresión 3D pronto esté en nuestras viviendas, al igual que disponemos de una nevera, un microondas o de un robot de cocina. En breve seguro que estaremos hablando sobre cómo ahorrar con tu impresora 3D. Imagen | Pixabay

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