Siete avances tecnológicos del automóvil sin los que ya no querrás conducir

Desde que en 1908 Ford empezara a producir en cadena su famoso Model T y, con él, popularizara el automóvil, los coches que conducimos han cambiado mucho. Aquel modelo, por ejemplo, solo tenía 20 caballos de potencia, y desde luego, ninguno de los muchos avances tecnológicos del automóvil sin los que ya no queremos conducir.

Sin embargo, ha sido en los últimos años cuando la tecnología ha irrumpido en el sector, introduciendo mejoras que a finales del siglo XX eran solo una quimera propia de la ciencia ficción.

Conectividad

Parece que el Bluetooth lleve en nuestros coches desde el principio de los tiempos, pero el primer kit de manos libres no apareció hasta 2001, y tardó en hacerse popular. De hecho, no ha sido una opción de serie hasta hace unos pocos años, cuando la irrupción de los smartphones en el coche ha dado un impulso a la conectividad.

Ahora no hay marca que no se afane en incluir un sistema con el que reproducir la música de nuestro teléfono, acceder a nuestros contactos, recibir y realizar llamadas o incluso leer y enviar mensajes. Hay modelos que incluso incluyen WiFi para mayor comodidad de los pasajeros o sistemas de carga inalámbrica en la consola central.

GPS

El GPS se ha vuelto imprescindible en el coche

El primer coche en contar con un sistema de navegación GPS fue el Oldsmobile 88 de 1995, aunque no era especialmente preciso. Su popularidad no llegó hasta la década del año 2000, bien integrado o como accesorio, y hoy ya ni nos planteamos mirar un mapa a la hora de conducir.

Apertura y arranque sin llave

Aunque los sistemas de cierre centralizado con mando a distancia llegaron a finales del siglo XX, el siglo XXI nos ha traído otro avance tecnológico para nuestra comodidad: la apertura y arranque sin llave.

Es un sistema muy práctico por muchas razones: no hace falta sacar la “llave” (ahora es un simple mando) de nuestro bolsillo para entrar o abrir el maletero (imagina que vas cargado) ni tampoco para arrancar el vehículo, que se hace pulsando un botón en el salpicadero.

Aparcamiento asistido

El aparcamiento asistido es una gran comodidad al conducir

¡Aparcar! El quebradero de cabeza de muchos. Afortunadamente, gracias a los avances tecnológicos, cada vez más modelos incluyen asistencia al aparcamiento mediante sensores o cámaras, e incluso algunos coches tienen sistemas de aparcamiento automático que hacen la operación por nosotros.

Control de crucero adaptativo

Aunque el primer coche en incluir un sistema de control de crucero fue el Chrysler Imperial de 1958, nunca ha llegado a extenderse completamente, ya que su uso era bastante limitado. Básicamente, se limitaba a mantener una velocidad constante.

Sin embargo, el control de crucero adaptativo sí es una tecnología útil. A diferencia del anterior, además de mantener la velocidad que le indiquemos, también es capaz de reducir la velocidad automáticamente en caso de que nos acerquemos a un vehículo más lento, manteniendo la distancia de seguridad con el coche que nos precede y volviendo a acelerar cuando el carril se despeje.

El control de crucero adaptativo es una maravilla en los atascos

Dependiendo del modelo, también permite utilizarlo en atascos. El coche parará cuando el resto de vehículos estén detenidos y arrancará por sí solo cuando se reanude la marcha.

Asistencia de mantenimiento de carril

Invadir un carril que no es el nuestro es una de las causas de accidentes más habituales en carretera. Ya sea por un despiste o por cansancio del conductor, los sistemas de asistencia de mantenimiento de carril ayudan a que esto no ocurra.

Los más sencillos, conocidos como “aviso de salida de carril” hacen exactamente eso, avisar al conductor mediante una señal lumínica, sonora o la vibración del asiento de que el vehículo está invadiendo el carril contiguo o saliéndose de la calzada. Los más avanzados, controlan la dirección para mantener el coche en el carril al tiempo que alertan al conductor, llegando a reducir la velocidad si este no interviene.

Frenada de emergencia autónoma

La Frenada autónoma añade seguridad a la conducción

Se trata de un sistema capaz de detener el vehículo de forma autónoma en caso de detectar una posible colisión si, por ejemplo, se ha detenido un vehículo delante del nuestro. Lo inventó Mercedes-Benz en el año 2002, y aunque todavía no es una característica presente en todos los coches, evita muchos accidentes por pequeños despistes en entornos urbanos.

Estos son sólo algunos de los avances tecnológicos del automóvil sin los que ya no querríamos conducir, pero la lista no para de crecer. Hoy puede parecernos algo anecdótico un sistema de alerta de trazada, el control de crucero avanzado o los faros adaptativos, pero son mejoras que han llegado para quedarse y hacer nuestra conducción más cómoda y segura. Al menos, hasta que llegue el coche totalmente autónomo.

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mágenes | Pixabay e iStock