
Seguro que al oir compras colectivas todos habéis pensado en Groupon, Groupalia, LetsBonus y otras webs de descuentos, que ofrecen productos y servicios a precios rebajados gracias al poder de comprar en grupo, pues permite al proveedor bajar sus beneficios a cambio de aumentar el volumen de ventas.
Aunque mi experiencia con este tipo de páginas webs es agridulce —servicios que no cumplen las expectativas o retrasos en los envíos— en líneas generales son una buena manera de ahorrar. Lo que pasa es que no abarcan todo los ámbito de consumo, sobre todo los tipos de compras que por su complejidad no encajan en su papel de intermediarios, como pueda ser la compra de una vivienda o de un coche.








