¿En qué consiste el PSD2 y por qué va a ser tan importante para tu dinero?

2018 será un año importante para nuestro dinero y para nuestras finanzas personales. De hecho, y aunque mucha gente no sea consciente de ello, este nuevo año traerá uno de los mayores cambios de los últimos años en la industria bancaria y financiera, especialmente desde el punto de vista digital y de las aplicaciones móviles.

Esta novedad no es otra que la nueva regulación europea en los servicios de pago,  conocida como PSD2, que permitirá a terceros acceder a la infraestructura  de los bancos.

Entre otras cosas, este nuevo servicio facilitará la ejecución de los pagos en toda Europa y permitirá ofrecer un servicio bancario adaptado a las nuevas tecnologías, especialmente desde el punto de vista móvil.

Pero, ¿qué diablos es esto del PSD2?

Para entender qué significa y qué implicaciones tiene PSD2 para los consumidores, hay que remontarse a 2009. Durante este año, el conjunto de países pertenecientes al Área Económica Europea, es decir, todos los que forman parte de la Unión europea, además de Islandia, Noruega y Liechtenstein, adoptaron la primera directiva sobre servicios de pago, conocida por sus siglas en inglés PSD1 (Payment Service Providers), que a su vez sentó las bases para poner en marcha SEPA.

Esta directiva facilitó y dotó de mayor seguridad a todos los pagos y transacciones realizadas, estableciendo para ello el mismo conjunto de reglas en todos los países miembros. Pero, además, PSD1 introdujo por primera vez una nueva categoría de proveedor de servicio de pago diferente a los tradicionales bancos, hecho que serviría para aumentar la competencia y la capacidad de elección de los clientes. De hecho, fue el germen de la aparición y posterior consolidación de las fintech, las nuevas empresas que, sin ser bancos, ofrecen servicios financieros utilizando para ello todo el potencial que ofrecen las nuevas tecnologías.

Con la Cuenta NÓMINA todo 
es sencillo

Sin comisiones ni condiciones. Sin coste de tarjetas a débito o crédito. 0€ en transferencias* y mantenimiento. Sin domiciliar recibos.

Indicativo

Más adelante, en 2015, la Unión Europea adoptó una nueva directiva en servicios de pago (PSD2), mejorando las reglas existentes y, sobre todo, promoviendo los pagos por el móvil y a través de Internet, en un intento por acercar a las entidades bancarias a los nuevos tiempos digitales en materia financiera y de pagos. Es ahora, en 2018, cuando todas estas normas entran en vigor, y que supondrá un cambio bastante importante del que comenzaremos a ser conscientes pronto.

¿Y qué me supone a mí esta nueva normativa?

Aunque los cambios son múltiples y tienen numerosas implicaciones, lo que más ruido está generando es todo lo que tiene que ver con la apertura de los servicios de pago de los bancos a terceras empresas, los denominados TPPS, por sus siglas en inglés Third Party Payment Service Providers.

Hasta ahora, los TPPS tenían serias limitaciones para acceder a los servicios de pago tradicionales de los bancos. Con PSD2, se eliminan la mayor parte de estas barreras, lo que servirá para introducir nuevos actores en el mercado, intensificando al mismo tiempo la seguridad en torno a los pagos en línea.

Pero, ¿en qué me afecta esto a mí, que hago compras a través de Internet?

Lo cierto es que mucho, pues podrás autorizar simplemente al comercio donde estás realizando la compra para que autorice pagos en tu nombre a través de una cuenta bancaria. Para ello, comercio y banco podrán comunicarse a través de una API sin necesidad de recurrir a intermediarios como Visa o Mastercard que, hasta ahora, eran quienes cargaban el importe de la compra en la cuenta corriente del consumidor.

Si el término API te descoloca un poco lo explicaremos de forma sencilla con un ejemplo: cuando nos damos de alto en una aplicación usando el login de Facebook, esta accede a nuestros datos (nombre, edad, género…), sin que como usuario tengas que hacer prácticamente nada.

¿Y esto es realmente seguro?

Con PSD2, los titulares de la cuenta deberán dar permiso para que sus datos sean accedidos por un tercero que tenga licencia para ofrecer servicios de pago. Con estas premisas, podría parecer que la eliminación de intermediarios que ahora son innecesarios hace más vulnerables los pagos en línea. Pero nada más lejos de la realidad.

La propia directiva ha establecido un conjunto de elementos de seguridad, aunque algunos de ellos no serán vinculantes hasta septiembre de 2019 para dar tiempo a los bancos y firmas de tecnología para que puedan ajustar su tecnología. La verificación se realizará a través de dos factores, entre los cuales se encuentran una contraseña, código PIN, el número de la tarjeta, el teléfono móvil e incluso el escaneo del iris o la huella digital.

De hecho, es muy probable que muchas aplicaciones de terceros realicen esta verificación en tan solo un paso o incluso ninguno, lo que facilitará y hará más sencillo el proceso de compra por parte del consumidor.

Además, al regularse el acceso a las cuentas bancarias del consumidor por parte de terceros, se evitan algunas tecnologías como el Screen Scraping, que realizan un rastreo de los datos de los clientes haciéndose pasar por un usuario normal y después utiliza esta información para facilitar los accesos o reducir el tiempo de comprobación y análisis al, por ejemplo, conceder un préstamo.

Las nuevas aplicaciones que podrían implementarse gracias a PSD2

Desde que se aprobó la primera PSD en 2007, han surgido numerosas aplicaciones relacionadas con nuestras finanzas que ofrecen a los consumidores servicios o soluciones de pago específicos. PSD2 abrirá la banca a dos clases de servicios: los servicios de iniciación de pagos (PIS) y los servicios de información de cuentas (AIS).

Por un lado, los PIS facilitarán el uso de la banca online para realizar pagos por Internet, a través de la creación de un software puente entre las cuentas bancarias del comercio y la del consumidor, rellenado la información necesaria para la transferencia (su cuantía, el número de cuenta, el mensaje, etc.) e informando al comercio del inicio de la transacción.

Por su parte, los AIS recogen y muestran la información de las cuentas bancarias del usuario en un solo lugar, lo que permite a los clientes comprobar su situación financiera fácilmente, además de sus patrones de gasto, sus ingresos o cuáles son sus necesidades financieras en tiempo real.

Y todo esto, ¿para cuándo?

La Directiva obliga a todos los estados miembros a transponer esta normativa a su legislación nacional antes del 13 de enero de 2018. Sin embargo, algunas reglas relacionadas con la autenticación de los usuarios y la seguridad en las comunicaciones no entrarán en vigor hasta septiembre de 2018, y la implementación de las mismas no podrá extenderse más allá del primer o segundo trimestre de 2019.

Lo que queda claro es que PSD2 abre un abanico de posibilidades más amplio para los consumidores de servicios financieros, que podrán acceder a nuevos servicios relacionados con sus finanzas más sencillos y seguros que los existentes hasta ahora.

En Naranja | ¿Qué es y para qué sirve la SEPA?