sesgo de confirmación
Tiempo de lectura: 4 minutos

Coca-Cola o Pepsi, playa o montaña, Brexit sí o Brexit no… Temas polémicos hay de todo tipo y si eres como la mayoría, confiarás en tu capacidad analítica y tu imparcialidad para dar con la verdad. De hecho, es fácil que la encuentres antes de lo que piensas, con una simple búsqueda online. Y, sin embargo, es posible que, pese a todo, sigas equivocado.

La culpa la tienen los sesgos cognitivos y en este caso concreto el sesgo de confirmación. El hecho de que tengamos la capacidad de razonar no quiere decir que siempre la utilicemos adecuadamente. El cerebro humano usa atajos mentales y realiza análisis automáticos que hacen que te equivoques más veces de las que piensas.

Qué es el sesgo de confirmación

El sesgo de confirmación es uno de los sesgos cognitivos que estudian las finanzas conductuales y también se conoce como la recolección selectiva de la evidencia. En otras palabras, sin darte cuenta, buscas información que confirme tus creencias y opiniones y descartas las que no lo hacen. Este comportamiento también afecta a los datos que recuerdas y a la credibilidad que das a la información que lees.

Fue el psicólogo Peter Wason quien descubrió este efecto en la década de los 60 en lo que se denominó el efecto Wason, pero que él mismo bautizó como el sesgo de la confirmación. En un experimento titulado “On the failure to eliminate hypotheses in a conceptual task” (Sobre el fracaso al eliminar hipótesis en una tarea conceptual) registró por primera vez la tendencia de la mente humana a interpretar la información de forma selectiva y posteriormente lo confirmó en otras pruebas como la publicada en “Reasoning about a rule” (Razonando sobre una regla).

El mejor ejemplo del sesgo de confirmación son las noticias que lees, blogs a los que acudes y foros en los que interactúas. Si te paras a analizarlos detenidamente, es fácil que todos tengan una ideología concreta bastante parecida o traten con mayor asiduidad unos temas frente a otros. Además, tu propio cerebro se encargará de desviar la atención hacia esas noticias y comentarios, ignorando los que sean diferentes.

Inversión NARANJA+

El método de inversión todo en uno

Con Inversión NARANJA+ inviertes en los principales mercados del mundo a través de los Fondos Cartera NARANJA.

Sin inversión mínima. Con menos gastos y comisiones. Con tu dinero siempre disponible.

Puedes consultar el nivel de riesgo y los riesgos asociados a cada Fondo Cartera NARANJA en la web.

Cómo nos afecta el sesgo de confirmación

Este sesgo cognitivo altera la forma en la que procesas la información y puede llevarte a tomar malas decisiones en todos los ámbitos de la vida.

El sesgo de confirmación adultera cómo buscas información, cómo interpretas los datos y la forma en la que los recuerdas e incluso el simple hecho de que la recuerdes.

Si crees que todo el mundo tiene planes mejores que los tuyos, es fácil que en redes sociales solo te fijes en aquellas personas que publican cosas divertidas, pero obvies otros mensajes y no tengas en cuenta a quienes no han publicado nada. Así, extrapolarás esa información para confirmar que, efectivamente, tus amigos y contactos lo pasan mejor que tú.

Del mismo modo, si después de un partido te preguntan quién cometió más faltas o quién tuvo más el balón, seguramente te decantes por el equipo contrario para la primera opción y el tuyo para la segunda. Esto también hace que un equipo que arrastra fama de ser bronco o duro, sea siempre el que más faltas comete en tu cabeza o que pienses que determinados jugadores se tiran mucho a la piscina. Así es como alteras o interpretas tus recuerdos para que te den la razón.

En el ámbito de la inversión, este es uno de los sesgos más peligrosos porque puede hacer que no veas con claridad lo que los números de una empresa dicen de verdad. Para que lo entiendas mejor, si crees que una compañía es una buena inversión, verás en el aumento de sus ventas la razón para comprar, obviando otros indicadores como la caída de beneficios o su alto endeudamiento.

Los experimentos de Wason

2, 4, 6… ¿Qué número sigue en la serie? Esa fue la pregunta que Wason hizo en su primer experimento. Para averiguar la regla, los participantes podían construir otros conjuntos de tres números y Wason les diría si cumplían con la regla o no.

Lo que Wason descubrió es que la mayoría de participantes se limitó a probar con tríos de números que cumpliesen con su hipótesis, la que creían que era la regla de la serie: números pares ascendentes de dos en dos.

Así es como probaron con series como “6, 8 y 10” o “20, 22 y 24”. Prácticamente nadie probó con una serie como «2, 3 y 47» que también seguía la regla de Wason y que invalida esa hipótesis inicial de números pares ascendentes. La razón es que los participantes buscaban en realidad confirmar algo que ya sabían.

Este no es el único estudio de Wason que prueba el sesgo de confirmación. En otra investigación conocida como la tarea de selección de Wason, presentó a los participantes cuatro tarjetas. Las caras visibles de las cartas muestran 3, 8, rojo y marrón.

Wason les pidió que comprobasen si la tarjeta con el número par era siempre roja en su reverso. Para hacerlo podían levantar dos cartas. ¿Cuáles levantarías tú? Si eres como la mayoría, serían la tarjeta con el «3» y la del rojo. Error. Te ha pasado como al 90 % de quienes lo probaron.

La solución correcta al problema pasa por darle la vuelta a dos cartas: la que muestra un ocho y la que tiene el reverso marrón. ¿Por qué? Porque si damos la vuelta a la carta del 3, da igual que el reverso sea rojo o marrón, no invalida la preposición. Lo mismo ocurre si se levanta la carta con el color rojo.

En este vídeo explican la solución al problema, aunque con otros datos:

Cómo evitar el sesgo de confirmación

Evitar el sesgo de confirmación no es sencillo. La mejor fórmula para limitar su influencia es tratar de analizar tus decisiones y la información que lees de la forma más objetiva posible. Una buena estrategia es prestar especial atención a las opiniones contrarias a tuya.

También ayuda afrontar la vida desde la curiosidad y no desde la convicción. Y es que el sesgo de confirmación es un mecanismo de defensa de nuestro cerebro porque igual que odiamos perder, también odiamos equivocarnos. De hecho, cuando lo hacemos se activan en nuestro cerebro áreas asociadas con el dolor físico, según descubrió un estudio de la Universidad del Sur de California.

Rodearte de personas con opiniones diferentes a la tuya es otra forma de cultivar tu mente crítica y acostumbrarte a no pasar por alto pensamientos que no encajen con tus creencias.

En Naranja I Cuando crees que sí, pero en realidad no: así funciona el sesgo de la ilusión de control

Tu opinión es muy importante para nosotros.

¿Te ha aportado valor esta información?

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (5 votos, media: 4,80 sobre 5)
Cargando…